Martes, 13 de diciembre de 2016

“SIN MENOSPRECIAR LAS PEQUEÑECES”

  1. 1.       Introducción:
  • Zacarías 4: 9 y 10.
  • El pueblo de Israel había vuelto del exilio de Babilonia y se habían vuelto a establecer en Jerusalén. Pero la situación seguía siendo muy complicada. La tarea de reconstrucción es muy difícil.
  • Alrededor del año 530 d.C. unas 50000 personas bajo la dirección de Josué y Zorobabel volvieron a Jerusalén. Rápidamente se pusieron a reconstruir el templo y restaurar el culto a Dios pero los problemas detuvieron la obra.
  • Tanto Hageo primero como Zacarías después traen al pueblo un mensaje divino de ánimo para continuar con esa tarea.
  • Menospreciar las pequeñeces significa valorar en poco el tiempo que se está viviendo esperando que el que viene sea mejor. Es hablar de un tiempo de pesar y duda porque no se ve lo que uno espera.
  • Si ponemos ante nosotros un regalo pequeño y otro grande seguramente la mayoría escogeríamos el grande, por si acaso. Aunque sabemos que las cosas pequeñas a veces tienen mucho más valor.
  • Refrán castellano: “Burro grande ande o no ande.”
  • Aunque a nosotros lo que estamos viendo o viviendo nos parezca pequeño, puede que sea el camino necesario para algo mucho más grande.
  • Si estamos siempre esperando que algo grande sucede nos perderemos lo que está sucediendo ahora. Si lo menospreciamos nos estamos equivocando.
  • En abril de 1855 un maestro de escuela dominical invito a la iglesia a un chico que trabajaba en una tienda a la que fue a comprar en Boston. Cuando este joven decidió aceptar al Señor y hacerse miembro de la iglesia uno de sus primeros profesores de escuela dominical dijo de él: “Nunca me había encontrado con alguien con tan pocas posibilidades de ser un cristiano con principios claros y firmes, y mucho menos de ser de alguna utilidad a los demás”. Este hombre era D.L. Moody que como sabemos se convirtió en un gran predicador y evangelista siendo de inspiración para miles de personas.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Tiempo de “pequeñez”.

  • 1ª Samuel 17: 15.
  • David había sido ungido por Samuel como futuro rey de Israel (1ª Samuel 16).
  • Eso suponía lo más grande que un israelita de aquella época podía soñar y sin embargo ¿qué hemos leído que estaba haciendo David?
  • Estaba cuidando las ovejas de su padre.
  • Esto supone volver a la ocupación que tenía cuando Samuel fue a visitar a su familia y que le colocaba en el último lugar en cuanto a consideración dentro de la misma.
  • Durante ese tiempo se forjó el carácter y la devoción a Dios que vemos luego que tuvo como Rey.
  • Éxodo 3: 1.
  • Moisés después de haber huido por matar al egipcio que golpeaba al israelita se refugió en el desierto.
  • Allí encontró a una familia que le acogió y conoció a Séfora su mujer.
  • ¿A qué se dedicaba?  A cuidar las ovejas de su suegro.
  • Después de haber sido criado en la casa de Faraón dedicarse a pastorear ovejas debía suponer una gran degradación.
  • En ese tiempo aprendió la paciencia que tanto necesitó después.
  • Génesis 39: 1- 4.
  • José que había tenido grandes sueños de parte de Dios sobre la posición que iba a ocupar (Génesis 37) fue vendido como esclavo por sus hermanos. Se encontró en una tierra lejana trabajando de sirviente.
  • Todos estos ejemplos los podemos entender fácilmente como tiempos de pequeñez.
  • Ser pastor o sirviente lo podríamos trasladar a día de hoy como tener un trabajo normal.
  • Por el relato bíblico sabemos cómo luego Dios les usó de una forma que podríamos decir grandiosa. Pero este tiempo previo fue sin duda necesario.
  • ¿Estás viviendo tiempo de pequeñez? No lo menosprecies.

2.2. Contentamiento.

  • 1ª Timoteo 6: 3- 10.
  • Vs. 8. Esto es algo que recordamos con poca frecuencia. Nos puede parecer demasiado pequeño pero no lo es ni mucho menos.
  • Estar contentos con lo que tenemos es obedecer a Dios y además muy saludable para nosotros y los que nos rodean.
  • Ya en los comienzos de la iglesia algunos habían hecho del evangelio una causa de enriquecimiento personal con las terribles consecuencias que esto trae primero a ellos mismos y luego a los demás.
  • ¿Estamos contentos con lo que tenemos hoy?
  1. 3.       Conclusión.
  • Hoy en día se enseña por parte de algunos que todo lo que soñemos si lo hacemos con fe se va a hacer realidad. Esta no es una enseñanza bíblica.
  • A todos nos gusta lo grande y la ambición es también buena y necesaria en nuestra vida.
  • Pero no debemos pensar que todo lo que nos pase va a ser a lo grande y eso no es falta de fe.
  • El modelo de éxito social no es el bíblico. El social es la riqueza, el triunfo y el reconocimiento y el bíblico es la obediencia. Todo lo demás si acaso viene después y eso no siempre sucede.
  • Contentarnos con lo que tenemos ahora, si es una enseñanza bíblica y necesaria para nuestras vidas.
  • Que Dios nos ayude a vivir en los tiempos de pequeñez y también en los de grandeza.
  • Oración.

Tags: pequeñez, escasez, menospreciar

Publicado por manuelsanchez @ 20:56  | Predicaciones
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