Martes, 13 de diciembre de 2016

“ENFRENTAR O RODEAR”

  1. 1.       Introducción:
  • Eclesiastés 3: 1- 15.
  • Este texto comentado en muchas ocasiones nos enseña que el tiempo de Dios está formado por muchas cosas y situaciones diversas.
  • Es fundamental que sepamos reconocer que tiempo corresponde a cada cosa y no buscar lo que no debemos fuera del tiempo establecido.
  • No hay nada peor que estar riéndonos cuando toca llorar y viceversa.
  • Al igual que sabemos cómo debemos vestir para cada ocasión. No voy a una boda en chándal sino con un traje elegante pero no voy en traje elegante a hacer deporte sino en chándal.
  • Aunque en el vestir lo vemos lógico también es igualmente lógico saber que toca en cada momento de nuestra vida. Dicho en otras palabras a que me debo enfrentar y qué debo rodear.
  • Estos días que estuvimos fuera los pasamos en un pueblo de la sierra de Gredos y estaba rodeado de montañas y mientras oraba venían estas ideas a mi corazón. Si yo me quiero desplazar de un lugar a otro puede escoger escalar la montaña o también rodearla. Ambas cosas son posibles pero si me equivoco en la elección me voy a desgastar tanto en el esfuerzo que me puedo perder algo muy importante.
  • Vamos a ver básicamente dos momentos en el viaje del pueblo de Israel desde Egipto a la Tierra Prometida y a ver dos comportamientos diferentes. En una ocasión se enfrenta y en otra se rodea. Ambas son lícitas y ambas tienen su tiempo.
  • Entendemos que el viaje de Israel de aquellos días es comparable a nuestra existencia desde donde estábamos hasta que Cristo venga y en ese camino tenemos también que tomar decisiones similares.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Tiempo de enfrentar.

  • Éxodo 14.
  • En este capítulo tenemos al pueblo de Israel recién salido de Egipto después de que Dios había demostrado su poder de forma evidente para los egipcios de tal forma que tuvieron que dejar marchar al pueblo.
  • En su huida lo primero que se enfrentan es con una barrera natural. El Mar Rojo. Estaban rodeados. Por delante el mar y por detrás el ejército que venía persiguiéndoles.
  • Éxodo 14: 13 al 16.
  • Ante ese gran problema Dios da un mensaje claro a Moisés:

a)      No temáis, estar firmes yo os voy a salvar. Vs. 13

b)      Dios iba a pelear por ellos. Vs. 14

c)       Moisés debía golpear el mar con su vara y se iba a dividir para que el pueblo pasase en seco. Vs. 16

  • Este milagro se hizo realidad con toda su magnitud: vs. 21 y 22.
  • Con esto Dios le mostró al pueblo que nada que se pusiese en su camino iba a ser capaz de derrotarles.
  • Este es el ejemplo de cuando debemos enfrentar una situación.
  • El Mar rojo puede ser cualquier cosa a la que nos enfrentamos en nuestra vida, siempre y cuando estemos en la dirección que Dios quiere (esto no es un consejo de autoayuda).
  • Una enfermedad, un problema laboral, un problema sentimental, un conflicto, problemas económicos, falta de entendimiento a mi labor ministerial, problemas en el desarrollo de mi ministerio, etc.
  • Ante eso Dios puede desplegar todo su poder y hacer que la situación cambie radicalmente. Yo puedo dar testimonio de esto casi en cada una de las situaciones que ponía de ejemplo antes (testimonio de mi credencial).
  • Cuando Dios nos llama a enfrentar no lo dudemos tengamos fe y veremos cosas increíbles.

2.2. Tiempo de rodear.

  • Números 20: 14 al 21 y 21: 4.
  • En otro momento de este viaje por el desierto vemos como el pueblo llega  a las cercanías de donde habitaban los edomitas y de forma muy amable les piden que les dejen pasar.
  • Su respuesta es negativa y ante esta respuesta, Moisés decide dar un rodeo a ese territorio.
  • ¿Por qué?
  • No podían haberse enfrentado a ellos en batalla y derrotarles como hicieron con muchos otros pueblos después.
  • Simplemente no era así como debía hacerse.
  • Números 21: 4.
  • Esta fue la consecuencia del rodeo. El desánimo vino sobre el pueblo. Esto les llevó a dudar de Dios y como consecuencia de ello vino un castigo severo.
  • Enfrentar las situaciones puede requerir más energía pero en general lo entendemos mejor. Ahora bien, tener que dar un rodeo ante una situación incomprensible no lo acabamos de entender.
  • También hay un tiempo de rodear. A Edom no había que enfrentarse sino rodearlo.
  • Esto es una realidad también en nuestras vidas. Las mismas situaciones a las que hacíamos referencia antes pueden requerir de nosotros no lucha sino rodeo.
  • En ese tiempo que luchar contra el desánimo  y mantener mi confianza en Dios.

2.3. ¿Cómo distinguirlos?

  • Aquí estamos digamos el quid de la cuestión.
  • ¿Cómo distingo cuando hacer qué?
  • Efesios 5: 17 al 18.
  • En este contexto Pablo les habla a los Efesios sobre que deben ser imitadores de Dios, andar en amor y vivir una vida que agrade a Dios.
  • Vs. 15 y 16. Debemos procurar sobre todo llevar una vida que sea conforme a lo que a Dios le agrada.
  • Cuando hacemos esto y nos “llenamos de su Espíritu”, entonces entendemos cuáles son los tiempos de nuestra vida.
  • Si estamos cerca de Dios, hablamos con Él, meditamos en su Palabra y dejamos que la voz de su Espíritu inunde nuestro corazón sabremos que enfrentar y qué rodear.
  1. 3.       Conclusión.
  • Es fundamental para nuestra vida saber cuándo debo enfrentarme y cuando debo rodear.
  • Si lo hago en el momento inadecuado voy a desgastarme.
  • Debo pedir a Dios en oración y comunión el discernimiento que necesito para entender los tiempos de…
  • La guía de su Espíritu es vital en esta tarea.
  • Si tengo que enfrentarme debo hacerlo con fe.
  • Si tengo que rodear debo hacerlo con paciencia.
  • Oración.

Tags: decidir, luchar, rodeo

Publicado por manuelsanchez @ 20:53  | Predicaciones
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