Domingo, 11 de diciembre de 2016

“VIVIENDO HOY”

1.       Introducción:

  • ·         Mateo 6: 25 al 34. En especial vs. 34.
  • ·         Es bastante habitual preocuparnos por que nos ocurrirá en el futuro, en estos tiempos donde recibimos presagios nada alentadores por todas partes podemos caer en una depresión y angustia por este motivo.
  • ·         El otro día leía que según algún estudio el 70% de los problemas que llevan a las personas a pedir ayuda profesional (psicológica o psiquiátrica) es por situaciones que todavía no se han producido y algunas de ellas no se producirán  jamás.
  • ·         Cuando somos jóvenes podemos vivir angustiados por si podré estudiar lo que quiero, luego si encontraré trabajo, pareja, etc.
  • ·         Cuando somos más mayores por si perderé mi trabajo, que les ocurrirá a mis hijos.
  • ·         Cuando soy más mayor todavía si quedará jubilación para cuando yo llegue.
  • ·         Siempre hay algo con capacidad para inquietarnos con respecto al futuro, pero ¿debe ser así?
  • ·         En la película “el club de los poetas muertos” se hacía eco de un estilo de vida que se resume en la frase latina “carpe diem”. Significa vive hoy sin preocuparte por el mañana.
  • ·         A esto la palabra responde en: Eclesiastés 11: 9. En otras palabras: “No te desmadres”
  • ·         El texto de Mateo nos exhorta a vivir sin preocuparnos por el futuro pero nos da la clave fundamental para ello: vs. 33.
  • ·         Vs. 31: Es curioso que tanto tiempo después los seres humanos nos seguimos afanando por lo mismo.
  • ·         “Todo el mundo puede soportar su carga, por pesada que sea, hasta la noche; todo el mundo puede realizar su trabajo, por duro que sea, durante un día. Todos pueden vivir, pacientemente, de modo amable y sano hasta que el sol se ponga y esto es realmente lo que la vida significa.”
  • ·         “Tengo un día de vida y nada más. Con él puedo hacer maravillas o destruirlo. Lo que no puedo es vivir una semana, un mes, un año a la vez. Sólo puedo vivir el hoy. No corras por la vida tan rápido que olvides, no solamente dónde has estado, sino hacia dónde vas.”

2.       Desarrollo:

2.1. Con visión de futuro.

  • ·         Dios no se dedica a la improvisación. Creo al mundo con un propósito determinado y al hombre también. Su plan está definido y es lo primero que debemos aprender para avanzar hacia una vida en seguridad y no en angustia.
  • ·         Génesis 12: 1- 3.
  • ·         Dios llama al hombre porque tiene algo revelado para él y quiere comunicárselo para que sepamos hacia donde nos dirigimos aunque eso no significa que tengamos toda la información.
  • ·         En este caso se revela a Abraham para que salga de donde esta y empiece a caminar en la dirección que Dios le irá indicando.
  • ·         Le muestra el resultado final pero no todos los detalles.
  • ·         ¿Qué hizo Abraham? Obedeció y salió.
  • ·         Génesis 37: 1- 11.
  • ·         De la misma forma Dios reveló a José lo que tenía preparado para él.
  • ·         Se revelo a través de sueños.
  • ·         Sus hermanos lo interpretaron como arrogancia pero su padre que tenía alguna experiencia en ese sentido sin duda entendió que Dios estaba preparando su corazón.
  • ·         Con esta convicción profunda pudo José encarar todo lo que sucedió a continuación en su vida.
  • ·         Mateo 4: 18 al 20.
  • ·         Cuando Dios llama a Pedro y a Andrés ellos ya estaban haciendo algo. Eran pescadores y se dedicaban a pescar peces.
  • ·         Pero Dios tenía otro plan para ellos, convertirse en pescadores de hombres.
  • ·         Vemos que el patrón se repite. Dejaron lo que estaban haciendo y siguieron a Jesús.
  • ·         Tampoco conocían todos los detalles pero sabían el propósito.
  • ·         Hechos 9: 15 al 17.
  • ·         En este caso Dios revela a Ananías lo que tenía preparado para Pablo. Algo muy grande pero que también conlleva grandes sufrimientos.
  • ·         En sus cartas Pablo relata como él mismo llegó a entender esto mismo desde el primer momento de su conversión.
  • ·         Nosotros no somos ni Abraham, ni José, ni Pedro ni Juan ni Pablo.
  • ·         ¿Actuará Dios así con nosotros?
  • ·         Cambia el contenido (el llamamiento no es igual) pero no la forma de actuar.
  • ·         ¿Conoces la visión de Dios para tu vida?
  • ·         Si es así, vívela hoy y espera el mañana con confianza.
  • ·         Si no pídele a Dios que te la revele cuanto antes y busca ayuda para entenderlo.
  • ·         Sin esto no podemos ir al siguiente paso.

2.2. Viviendo hoy.

  • ·         Mateo 6: 31.
  • ·         Mateo 6: 33. Seremos capaces de vencer la ansiedad por lo que pueda pasar el día mañana en tanto en cuanto aprendamos a vivir en lo espiritual y no en lo material.
  • ·         Esto no vale al revés, sólo en el sentido adecuado.
  • ·         2ª Corintios 6: 2. Debemos adaptar “hoy” las decisiones que deben ser tomadas ahora. No postergar las cosas pensando que mañana veré las cosas más claras.
  • ·         Pablo exhorta a los Corintios a no despreciar lo que Dios ha hecho por nosotros, si hemos oído tenemos que dar una respuesta.
  • ·         No pospongamos las decisiones en cuánto al servicio. Decidamos hoy.
  • ·         No pospongamos las decisiones en cuánto a la proclamación del evangelio. Anunciémoslo hoy.
  • ·         No pospongamos las decisiones en cuánto a mi conducta. Puedo y debo decidir hoy.
  • ·         No pospongamos la oportunidad de servir a los demás. Si tengo la ocasión debo hacerlo hoy.

3.       Conclusión.

  • ·         La ansiedad y la angustia son también consecuencias del pecado en mi vida y las podemos vencer.
  • ·         Lo haremos siguiendo la Palabra y viviendo en lo espiritual.
  • ·         Con una visión clara de cuál es la meta.
  • ·         Con una determinación firme para actuar hoy sin esperar a mañana.
  • ·         Salmo 90: 12.
  • ·         Oración.

Tags: vida, ahora, ansiedad, preocupación, descanso

Publicado por manuelsanchez @ 22:57  | Predicaciones
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