S?bado, 28 de mayo de 2016

“DESECHANDO EL ORGULLO.”

  1. 1.       Introducción:
  • Lucas 18: 9- 14.
  • Esta historia de Jesús, como es habitual, resume en pocas palabras una gran verdad y de forma tan gráfica que la podemos entender de forma muy sencilla.
  • Vs. 9: Estos son a quienes iba dirigida la historia. Jesús sabía lo que pensaban los que estaban rodeándole y decidió darles un mensaje de esta forma. Se creían que ellos eran justos y los demás unos miserables.
  • ¿Es esto algo común en los hombres?
  • ¿Eran los únicos que pensaban así?
  • ¿Cuántas veces hemos pensando nosotros lo mismo?
  • Yo soy bueno, hago esto y esto otro pero fíjate que malo es aquel de allí.
  • Los protagonistas de la historia son una fariseo (persona religiosa)  y un publicano (recogía impuestos para el Imperio Romano, lo peor de lo peor).
  • Vs. 11 y 12: La oración del fariseo era para su propia conciencia simplemente enumerando sus méritos. Parece un poco exagerado pero creo que es un fiel reflejo de la realidad.
  • Vs. 13: La actitud del publicano era de humildad absoluta. Lejos del altar, con la cabeza agachada y golpeándose el pecho.
  • Vs. 14: Jesús nos aclara el propósito de la historia. La humildad trae fruto y el orgullo destroza nuestra vida presente y futura.
  • En su espléndido libro “El español y los siete pecados capitales”, Fernando Díaz Plaja ilustra de forma muy clara el carácter de los españoles y por ello ocupa la primera y más amplia parte del libro la parte dedicada a la “soberbia”.
  • Incluye algunas anécdotas muy interesantes:

a)      El niño enviado por su madre para coger sitio en el autobús

b)      La frase de Azaña: “Me confirma Prieto que los asturianos se han constituido en “gobierno soberano” es lo que quiere aquí todo el mundo”

c)       En la oficina de reclutamiento cuando se envía a los demás con un subalterno, a la instrucción de salir todos hay uno que se queda y dice “ah, yo también”

  • Aunque nos pueda parecer anecdótico refleja una parte de nuestro carácter (y de todos los hombres) que se expresa en muchas formas. Por eso todos necesitamos oír y aplicar a nuestra vida este mensaje.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. El orgullo nos separa de Dios.

  • Génesis 3: 2- 5.
  • Las palabras con las que el diablo tentó al hombre y a la mujer fueron “seréis como Dios sabiendo el bien y el mal.” Vs. 5
  • Ese es el principio por el cual el pecado entró en el mundo.
  • Al hombre no le valía disfrutar como estaba establecido de todo lo que Dios había creado para el hombre. No era suficiente, hacía falta más.
  • El responsable del pecado no es diablo sino el hombre que sucumbió, si no no seríamos responsables de ellos y por el contrario lo somos. Santiago 1. 12- 16.
  • Queremos ser como Dios y por eso desobedecemos sus mandamientos. Pensamos que no son para nosotros o que están puestos para amargarnos la existencia y por eso no es necesario cumplirlos.
  • Cuestionamos a Dios y queremos poner nuestras propias reglas. Eso es orgullo y es el causante de nuestra destrucción tanto entonces como ahora.
  • Esta rebelión hacia lo establecido lo vemos incluso en los niños pequeños ¿Por qué?
  • Isaías 2: 11- 18.
  • Este relato de Isaías se refiere al tiempo del fin donde queda reflejado como todo lo que se ha levantado en orgullo y altivez hacia Dios será puesto en su sitio.
  • Vs. 17: La exaltación sólo corresponde a Dios quedando para el hombre el lugar que nos corresponde por debajo de Él. Cuanto antes entendamos y apliquemos este principio a nuestra vida mejor nos irá.
  • Romanos 3: 21- 31.
  • Vs. 27. El hombre es muchas ocasiones quiere traer sus obras como justificación delante de Dios. Esa es otra expresión de nuestro orgullo. Yo hago esto y por lo tanto merezco esto otro de Dios. Este principio no es bíblico sino humano.
  • Vs. 30: Sólo encontramos perdón y restauración delante de Dios por la fe depositada en Él con humildad.

2.2. El orgullo nos separa de los demás.

  • Filipenses 2: 3- 11.
  • ¿Cuál es nuestra motivación para hacer las cosas? Incluso en lo que consideramos servicio a Dios.
  • Muchas veces es la vanagloria y la contienda. Es decir que todos vean lo bueno que soy y así poder callar algunas bocas que no lo creían posible.
  • En estos tiempos el fracaso en lo que emprendemos lo consideramos como algo nefasto para nuestra vida y la principal razón es que es una herida tremenda para nuestro orgullo. Que aquello que creía posible, me veía capaz y quería sacar adelante no ha sido posible.
  • ¿De qué vale el fracaso? En muchas ocasiones es una cura de humildad.
  • Nuestro orgullo nos separa de los demás porque todos apreciamos rápidamente cuando alguien se acerca a nosotros sólo pensando en él mismo. Nos creemos merecedores de que los demás lo hagan todo por nosotros.
  • Vs. 4: Este es la receta para vivir en comunidad que la Biblia nos enseña.
  • Vs. 5: El ejemplo a seguir es, como siempre, el de Cristo.

2.3. Cambiando orgullo por humildad.

  • 1ª Pedro 5: 5- 6.
  • Vs. 5: El consejo es que la humildad brille en nosotros apagándose la soberbia.
  • Es algo que incumbe a todos jóvenes y ancianos porque no es característico de la edad. Por eso Dios creó su iglesia, necesitamos practicar la humildad en comunidad.
  • Vs. 6: Aquí toca humillarse, agacharse, inclinarse ante Dios y los demás para que si corresponde seamos exaltados cuando Dios considere oportuno.
  1. 3.       Conclusión.
  • Debemos desechar el orgullo en todas sus formas y cambiarlo por humildad. Sólo así nos acercaremos a Dios y también a los demás.
  • ¿Cómo soy humilde? Cuando entiendo que debo orar para depender de Dios y aprender de su palabra. Cuando entiendo que estoy aquí para oír a los demás y aprender de ellos y también para ayudarles.
  • Salmo 27: 7. Que estas palabras de David sean nuestro ejemplo para acercarnos a Dios.
  • Que sea hoy un día de humillarnos delante de Dios y también delante de aquellos que debamos hacerlo.
  • Oración.

Tags: orgullo, humildad, soberbia, separación, misericordia

Publicado por manuelsanchez @ 9:55  | Predicaciones
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