Jueves, 17 de diciembre de 2015

LA RAIZ DE TODOS LOS MALES

1 Timoteo 6:10 “porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual, codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores”.

Mateo 6:24 “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o estimará a uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”.

Dios no tiene ningún problema con el dinero, ni en contra de que paguemos nuestros tributos, eso sí, sabiendo darle su lugar y no convirtiéndolo en el centro de nuestra vida, como dice

Lucas 20:25 “Dad pues a Cesar lo que es de César y a Dios lo que es de Dios”.

Personalmente creo que el dinero es algo de lo que hay que disfrutar siempre y cuando no se convierta en una obsesión y empecemos a vivir por encima de nuestras posibilidades por igualarnos con el vecino o con el compañero de trabajo en apariencia (casa, coche, ropa de marca, etc)

El amor al dinero es un problema que el hombre ha padecido desde la antigüedad, no es un problema de hoy en día, lo que pasa es que ahora lo vemos a diario en las noticias. Políticos, empresarios, artistas, hay corrupción a todos los niveles, todos envenenados por este mal.

 Muchos pecados provienen del ansia de ganar dinero (se cometen asesinatos, se ejerce la prostitución, se practican fraudes, divorcios, matrimonios de conveniencia). ¿Y cómo se explica que la gente que tiene mucho dinero no se conforme y cada vez quiera más? Nos lo aclara Eclesiastés 5:10 “El que ama al dinero, no se saciará de dinero”.

El amor al dinero es una sed insaciable, la gente se ciega por tener más y más dinero.

Pero como decía antes, no solo a grandes niveles, la gente se comporta de manera vergonzosa por unos simples billetes. Perdemos la compostura, mentimos, engañamos y nos retratamos cómo personas. Y es que, muchas veces, el que menos tiene es el que menos necesita, pues, al no tener grandes posesiones materiales, no se tiene avaricia. Y es que la avaricia está siempre entre los pecados más nombrados en las Sagradas Escrituras.

 

Colosenses 3:5 “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”.

Hebreos 13:5 “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque Él dijo: No te desampararé, ni te dejaré”.

Lucas 12:15 “Y les dijo: Mirad y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”.

 

(2 ejemplos personales de cómo reacciona la gente ante el dinero)

Hay una teoría bastante conocida que dice así “la cantidad de dinero que acumula una persona es inversamente proporcional a su honestidad y escrúpulos”

Y para que veáis un ejemplo vamos a ver un video en el que se ve cómo reacciona la gente cuando a alguien se le cae dinero y aparentemente no se da cuenta. Experimentos de este tipo en Youtube hay muchos, yo he seleccionado este porque es corto, está en castellano y está elaborado aquí, en España.

 

(VIDEO EXPERIMENTO SOCIAL)(2 MINUTOS DE DURACIÓN)

 

 Conocemos a algunos multimillonarios como a Amancio Ortega, Carlos Slim, y a otros como Bill Gates que aun, realizando labores filantrópicas, no por eso van a entrar en el reino de Dios.

Dios no está en contra de las riquezas, está en contra de que eso se convierta en nuestro modo de vida y nuestra prioridad, ahora la pregunta es, ¿se puede ser cristiano y tener prosperidad en lo económico? La respuesta es un rotundo SI

 

(LOGOTIPO DE QUAKER)

 

No sé cuántos de los que estáis aquí conocéis la historia de Henry Cromwell. El es el fundador de esta compañía. Cuando él tenía 9 años de edad su padre enfermó de tuberculosis y murió. A los 17 años el contrajo la misma enfermedad y cuando estaba bastante enfermo le invitaron a una campaña evangelística en Ohio. Allí escuchó una prédica de Dwight Lynan Moody, un conocido evangelista norteamericano, en esa prédica Moody dijo “el mundo todavía no ha visto lo que Dios puede hacer con un hombre completamente consagrado a El”.

Esas palabras llegaron hasta lo más profundo de Cromwell, quien decidió en ese momento convertirse en un hombre de Dios. Y se convirtió. Esa noche al orar le pidió a Dios esto “ Señor, si tienes a bien darme sanidad, yo usaré todas mis habilidades para hacer mucho dinero y sostener tu obra”.

Unos meses más tarde Cromwell se curó de tuberculosis. Invirtió los bienes de su familia y compró un molino a unos cuáqueros (grupo religioso de cristianos pacifistas y de costumbres severas) que en aquel momento eran bastante respetados por su honestidad. Cromwell pensó que ese sería un buen nombre para su empresa.

 

Así comenzó la compañía Quaker, hoy en día una de las compañías de cereales, avena, pastas y galletas más reconocidas en todo el mundo. Lo mejor de la historia es que Cromwell fue fiel al Señor, cumplió su palabra y dedicó a destinar entre el 60 y el 70% de sus ingresos a la obra del Señor. El Instituto Bíblico Moody en Chicago nació gracias al dinero que Cromwell donó. Además las primeras imprentas cristianas y algunas cadenas de radio cristianas fueron iniciativa de suya. Cuando le preguntaron porque ofrendaba esa cantidad Cromwell  afirmó      ” Yo nunca me adelanté a Dios. El siempre estuvo delante mío en el ofrendar”.

A día de hoy no sé si sus herederos seguirán con la misma política, se que en 2001 se asoció con la compañía Pepsico, pero si quería resaltar como Dios levantó a un hombre y toda una compañía de la nada.

Esta es una historia real pero tristemente  poco frecuente, y es que el amor al dinero ha estado presente en la historia de la Biblia.

En la Biblia tenemos ejemplos de hombres ricos; Abraham (Génesis 13:2 ; 24:35), Salomón (1 Reyes 10:23), Ezequías (2 Reyes 20:12-18), Job(Job 1Corazon y José de Arimatea (Mateo 27:57).

También tenemos ejemplos de hombres y mujeres que perdieron la cabeza y mintieron por posesiones o riquezas, como por ejemplo la historia de Ananías y Safira.

 

LEER (Hechos 5:1-10)

 

Pero es con Judas donde más claramente podemos observar como una vida se puede truncar por el amor al dinero. Judas era el tesorero de los Apóstoles, el se encargaba de llevar la bolsa. Acordaros de su reacción cuando María ungió los pies de Jesús.

 

Juan 12:3-6 “Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume. Y dijo uno de los discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que lo había de entregar: ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios y dado a los pobres? Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, si no porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía lo que se echaba en ella”

 

Su amor al dinero abrió una puerta para que Satanás entrara en él, y comerció con la vida del Hijo de Dios por 30 míseras monedas de plata.

En definitiva, la vida de conocimiento y paz que Dios da a sus hijos no puede compararse con el dinero. Os pongo unos ejemplos:

-El que ama el dinero puede disfrutar de manera temporal de la hermosa casa que compró para su familia, en cambio, el que ama a Dios podrá disfrutar siempre de su familia en una casa.

-El que ama el dinero puede disfrutar de unas preciosas vacaciones en una playa paradisíaca por unos días,  en cambio, el que ama a Dios posee el privilegio de poder disfrutar de Su Creación en cualquier lugar

- El que ama el dinero puede comprar la mejor educación para sus hijos y prepararlos para un futuro exitoso en el mundo, en cambio el que ama a Dios, tiene la posibilidad de educar a sus hijos para que alcancen la salvación y una vida de éxito de aquí a la eternidad.

 

He aquí la gran diferencia. Dios es justo, el dinero es injusto, Dios permite un gozo permanente  a todos sus hijos, el dinero termina frustrando a todos los que le aman. Lo mejor que Dios nos da para disfrutar en esta vida no se puede comprar con dinero, y lo que se compra con dinero, el nos lo da como complemento

Mateo 6:31-33”No os afanéis, pues, diciendo: ¿que comeremos, o que beberemos, o que vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre Celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.

 

HISTORIA PAPIROFLEXIA HOMBRE RICO

 

CONCLUSIÓN

 

Aprendamos de la historia de nuestro amigo millonario, no nos dejamos llevar por el amor a las cosas materiales y al dinero, disfrutemos sí, con los beneficios que el dinero nos otorga, pero sin perder la perspectiva de poner al Señor en el lugar que le corresponde, que es EL PRIMERO, y como dice su Palabra el resto de cosas vendrán por añadidura.

 

 

 

 

 


Tags: dinero, avaricia, administrar, provisión

Publicado por manuelsanchez @ 21:07  | Predicaciones
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