Domingo, 22 de noviembre de 2015

“FORTALEZA Y DEBILIDAD”

  1. 1.       Introducción:
  • 2ª Corintios 12: 7- 10.
  • Este texto comienza con la explicación de Pablo de que hay un problema en su cuerpo que él entiende algo que ha venido a su vida para que no se exaltase demasiado debido a las revelaciones que había recibido.
  • Vs. 8 y 9. Había orado a Dios para que este problema desapareciese pero la respuesta de Dios había sido que ese problema no iba a desaparecer. Algunos dicen que era un problema de visión derivado de su encuentro con Cristo pero no tenemos certeza de esto.
  • Había entendido que debía alegrarse de las debilidades porque es una ocasión para comprender el poder de Dios.
  • Parece en una primera aproximación una actitud masoquista pero es una gran verdad espiritual que debemos entender en un momento u otro de nuestra vida para nuestra madurez y estabilidad.
  • Todos tenemos cosas que hacemos bien (fortalezas) y otras no tan bien (debilidades).  A mí se me da bien organizar cosas, las ciencias y por el contrario no tengo habilidades artísticas (dibujo, canto).
  • Suele suceder que en un primer momento de nuestra vida intentamos reforzar nuestras debilidades para mejorarlas pero llega un momento que entendemos debemos vivir con ellas, y ¿entonces qué? Intentamos disimularlas.
  • En esta mañana no vamos a hablar de estas “debilidades” sino de los tiempos de angustia y gran necesidad.
  • Anécdota de “Los dos halcones”
  • Un rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasando unos meses, el instructor comunicó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que al otro no sabía que le sucedía, no se había movido de la rama desde el día de su llegada al palacio, a tal punto que había que llevarle el alimento hasta allí. El rey mandó llamar a curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar el ave. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió. Por la ventana de sus habitaciones, el monarca podía ver que el pájaro continuaba inmóvil. Publicó por fin un bando entre sus súbditos y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente en los jardines. "Traedme al autor de ese milagro", dijo. Enseguida le presentaron a un campesino. "¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo lograste? ¿Eres mago, acaso?" Aquel hombre contestó: "Alteza, lo único que tuve que hacer es cortar la rama. El pájaro se dio cuenta que tenía alas y tuvo que empezar a volar."
  • Los momentos de debilidad en nuestra vida son una ocasión para descubrir el poder de Dios actuando en nosotros y como hizo ese halcón “empezar a volar”.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Jesús en debilidad.

  • Lucas 22: 39 al 46.
  • Aquí tenemos el ejemplo más paradigmático de cómo actuar cuando estamos en debilidad.
  • Jesús sabía que había llegado el momento final de su vida, que se acercaba un tiempo de tremendo sufrimiento en lo natural pero sobre todo en lo espiritual.
  • ¿Qué hizo?
  • Vs. 40: Se puso a orar porque es el mejor remedio contra la tentación. Cuando estamos en debilidad podemos con mucha facilidad hacer algo que desagrada a Dios. Nos podemos dejar llevar por nuestras emociones o impulsos. Por eso debemos pedir ayuda y dirección a Dios.
  • Vs. 41: En ese estado la oración debe ser privado y en actitud de humildad.
  • Vs. 42: Debemos someter nuestra vida a la voluntad de Dios con todas sus consecuencias.
  • Vs. 43: Jesús recibió de forma sobrenatural fortaleza para encarar los momentos que venían.
  • ¿Cómo actuamos cuando sentimos que la situación nos desborda y no sabemos qué hacer? ¿Cuándo sentimos que hemos llegado al límite?
  • Orar como lo hizo Jesús.

2.2. Un padre desesperado.

  • Marcos 9: 14- 27.
  • Cuando Jesús llega con un grupo de sus discípulos (los que habían estado con él durante la transfiguración) se encuentra a los demás en un casi altercado con una multitud.
  • Un padre había traído a su hijo para que fuese sanado y no habían podido hacerlo.
  • Tal y como el propio padre explica a Jesús (vs. 17 y 18) su hijo tenía un espíritu que le había dejado mudo y le tenía la vida destrozada. Pero para su sorpresa sus discípulos no habían conseguido nada.
  • ¿Te pareces a ese padre?
  • ¿Estás buscando con desesperación una solución y nadie te la ha podido dar?
  • Vs. 22: El padre estaba realmente desesperado y suplica a Jesús una intervención aunque tenía sus dudas.
  • Vs. 23: Jesús le confirma que al que tiene fe, todo le es posible.
  • Vs. 24: El padre respondió con total sinceridad. Tengo una fe con dudas pero eres mi única esperanza.
  • Su hijo fue sanado y recobró una vida digna, el padre recibió todo lo que esperaba.
  • Sin duda recibió mucho ese día, pero tuvo que pasar por la debilidad extrema para descubrir el poder de Dios.

2.3. Un pueblo en apuros.

  • Isaías 31: 1- 5.
  • Aquí tenemos otra actitud que podemos tener cuando nos encontramos en debilidad.
  • Consiste en buscar ayuda desesperadamente. Eso es lo que hicieron algunos en el pueblo de Judá cuando el enemigo asirio estaba a las puertas, buscaron aliados en Egipto que les permitieran resolver el peligro.
  • Egipto en muchas ocasiones en el texto bíblico es figura del pecado. Creemos que desobedeciendo a Dios, un poco o un mucho, porque la situación es delicada podemos conseguir la solución. Esta no es nunca la respuesta.
  • La advertencia del profeta es que busquen a quién realmente lo puede solucionar todo de la mejor manera posible.
  • O no, a veces, hay que aceptar la respuesta de Dios  y someterse como hizo Pablo.
  • ¿Buscas la solución alejándote de Dios?
  1. 3.       Conclusión.
  • En los momentos de debilidad debemos descubrir la grandeza del poder de Dios.
  • Seamos como Jesús, sometiendo nuestra voluntad al Padre y esperando su acción.
  • Pidamos al Señor que aumente nuestra fe para ver como su milagro se produce en nuestras vidas o entorno.
  • No esperemos la solución a nuestra debilidad tomando atajos y saltándonos los mandamientos de Dios.
  • Oración.

Tags: fortaleza, debilidad, tribulación, prueba, orar, creer, desobediencia

Publicado por manuelsanchez @ 19:50  | Predicaciones
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