Lunes, 02 de noviembre de 2015

“PÚBLICO Y PRIVADO”

  1. 1.       Introducción:
  • Mateo 6.
  • Este capítulo del evangelio de Mateo contiene enseñanzas de gran trascendencia que Jesús nos dio y además las hemos leído en numerosas ocasiones. Forma parte del sermón del monte, en el cuál Jesús transmitió las leyes del reino.
  • Las tres primeras partes del texto terminan todas con la misma frase: “tú Padre que ve en lo secreto (privado) te recompensará en público.”
  • En los vs. del 1 al 4 habla sobre dar “limosna” de forma privada para recibir la recompensa de Dios.
  • En los vs. del 5 al 15 habla de orar en lo privado para recibir recompensa pública.
  • En los vs. 16 al 18 nos habla de disimular nuestro ayuno para que sólo Dios lo sepa y entonces recibiremos recompensa en público.
  • Todos nosotros tenemos un “yo” público que es la imagen que proyectamos a los demás que en muchas ocasiones difiera bastante de nuestro verdadero “yo” o yo privado.
  • A todos nos gusta que nos recompensen y premien en público delante de todo el mundo y por eso pensamos que todo el mundo debe conocer las cosas que hacemos: auge de las redes sociales.
  • En la época de Jesús, la élite religiosa (fariseos) se diferenciaban por hacer las cosas de tal forma que su “devoción” fuese evidente a los demás. Por eso el Señor advierte que esa actitud no es la que agrada a Dios.
  • Lo que preocupa a mucha gente no es lo que en realidad hacen sino la “imagen” que los demás tienen de ellos. A nosotros eso es algo que nos debe preocupar sólo relativamente.
  • Es verdad que hay cosas que hacer en público, el culto es algo público y la proclamación del evangelio también es algo público, pero el aspecto privado es el que marca la diferencia en nuestra devoción cristiana.
  • Sabemos que nadie puede engañar a Dios pero tampoco deberíamos intentar engañar a los demás con nuestras apariencias.
  • Marcos 4: 22. Por el contrario lo que ponemos en lo privado que no queremos que nadie se entere también va a ser revelado por Dios.
  • Conclusión tanto lo bueno como lo malo que hagamos en privado será puesto en evidencia y recompensado o castigado.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Oración privada.

  • Mateo 6: 5- 15.
  • Vs. 5. El modelo de oración de los “hipócritas” no es aceptable para Dios. Es una oración que no tiene a Dios como destinatario sino a que los demás hombres les escuchen. Es algo inútil.
  • Vs. 6: La oración que marca la diferencia es la oración privada, a solas con Dios. Aunque parezca que lo que ocurre en la más absoluta intimidad no tiene validez, Dios lo va a recompensar.
  • Esta es una razón más para pasar tiempo todos los días en oración: recibimos el consuelo y la paz que Dios pone en nuestros corazones, recibimos la intervención  poderosa de Dios, conocemos sus pensamientos y voluntad para nuestra vida y además seremos recompensados por ello, ¿qué más queremos?
  • Vs. 7 y 8: Lo importante de la oración no son las palabras en sí. Lo que hemos oído y pasa a formar parte de nuestra “jerga” sino debe estar presidida por una actitud sincera y un lenguaje claro y natural.
  • A continuación el Señor nos enseña como orar:

a)      Reconocer la soberanía de Dios: vs. 9 y 10

b)      Pidiendo provisión: vs. 11

c)       Pidiendo perdón: vs. 12

d)      Pidiendo libertad sobre la tentación y el pecado: vs. 13. Necesitamos su poder.

e)      Si queremos perdón tenemos que dar perdón a los demás

  • La oración puede abarcar más pero debe necesariamente contener esto.
  • ¿Es esta nuestra práctica en oración? Si es así continuemos de esta forma y sino cambiemos lo necesario.

2.2. Ética privada.

  • Mateo 6: 1- 4.
  • Vs. 1: Si nuestra justicia, es decir, hacer el bien a los demás es algo que hacemos para recibir el elogio de los demás, estamos equivocados. Es algo que a Dios no le agrada.
  • Vs. 2: Creo que lo de las trompetas es un poco exagerado pero algo similar harían para llamar la atención de los demás al acto de generosidad realizado.
  • En nuestros días vemos como mucha gente que practica la “filantropía” lo hace como propaganda y buena imagen.
  • Vs. 3 y 4: Sin embargo Dios quiere que nuestra generosidad sea anónima. Que nadie se entere de lo que estamos haciendo.
  • A veces parece que lo que es público no existe, pero si existe tanto para Dios como para la persona que recibe nuestra generosidad.
  • Es importante ser generoso, pero también es muy importante la forma de hacerlo.
  • Podemos generalizar este principio a todo nuestro comportamiento ético. Debemos tratar a los demás como Dios quiere aunque no haya nadie que nos vea ni nunca nadie se vaya a enterar de ello.
  • Anécdota de la cafetería en la Universidad en Dinamarca.
  • ¿Somos generosos de esta forma?

2.3. Deseos y ambiciones.

  • Mateo 6: 19 al 21.
  • Terminaremos hablando de nuestros deseos y ambiciones.
  • A veces están en lo más profundo de nuestro corazón y no los compartimos con los demás.
  • Nos puede ocurrir que tengamos una “agenda pública” con los objetivos declarados y una “agenda oculta” con nuestras verdaderas intenciones.
  • Podemos decir que Dios es lo más importante para nosotros cuando en realidad nuestra vida demuestra que lo más importante en nuestro bienestar material.
  • El Señor nos enseña a no dejarnos llevar por ese principio. Lo material es pasajero, efímero y perece.
  • Lo que Dios nos enseña y anima a buscar permanece por la eternidad.
  • ¿Cuáles son tus ambiciones secretas?
  1. 3.       Conclusión.
  • Es muy importante lo público y en nuestra fe hay una parte importante que se proyecta a los demás.
  • Pero es en lo privado donde se “cuece” lo fundamental.
  • Lo que marca la diferencia en nuestra vida es: nuestra oración privada, nuestra ética privada  y nuestros deseos privados.
  • Llevemos estas tres áreas en obediencia y sumisión a Dios.
  • Oración.

Tags: público, privado, secreto, intimidad, oración, ética, ambiciones

Publicado por manuelsanchez @ 21:04  | Predicaciones
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