Lunes, 19 de octubre de 2015

“ENTENDIENDO LOS TIEMPOS”

  1. 1.       Introducción:
  • Efesios 5: 15- 17.
  • Vs. 15: Nuestra forma de vivir requiere que seamos “diligentes”, una persona diligente es la que sabe lo que tiene que hacer y lo hace. El polo opuesto es un “negligente”. Este último piensa siempre que ya habrá tiempo para actuar y que las consecuencias no serán tan graves.
  • Vs. 15: Podemos vivir como “necios”, o sea sin cabeza o siendo entendidos de lo que hacemos. Sabiendo qué hacemos y para qué.
  • Vs. 16: El tiempo es oro y debemos aprovecharlo convenientemente. No hay tiempo para todo lo que nos gustaría hacer y debemos elegir. Esto no lo va a hacer ninguna aplicación por nosotros.
  • Vs. 17: Dios revela a sus hijos su voluntad, es decir, lo que Él va a hacer y nosotros debemos reconocer esa voluntad para actuar en consecuencia.
  • Vivimos tiempos complicados, o sea malos:

a)      Crisis humanitarias: refugiados, guerras, pobreza

b)      Guerras y conflictos: Siria, Egipto, África, Rusia, Irán e Israel, etc…

c)       Enfermedades: Ébola en África y el MERS en Oriente

d)      Conflictos personales: intrafamiliares y violencia con los demás

  • En contraposición la sociedad vive un tiempo de avances tecnológicos que podrían resultar muy beneficiosos si se emplearan adecuadamente.
  • Es verdad que también vemos cosas buenas a nuestro alrededor: filantropía, generosidad, asociacionismo y voluntariado, etc.
  • Es muy necesario saber “discernir” el tiempo que estamos viviendo para centrar nuestros esfuerzos y no perder de vista nuestras metas.
  • El desconcierto campa a sus ancha en millones de personas hoy en día, muchos muy cerca de nosotros. Es necesario que estemos “centrados” para llevar la respuesta de Dios a todas estas personas.
  • ¿Sabemos el tiempo que estamos viviendo y actuamos en consecuencia?
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. No entendieron los tiempos.

  • Ezequiel 13: 1- 16.
  • Jeremías 23: vs. 9 y ss.
  • Ezequiel fue un profeta de Dios al pueblo de Judá en una situación muy difícil, comenzó a predicar antes de la destrucción de Jerusalén anunciando lo que iba a venir y en el exilio anunciando la restauración que vendría.
  • Ezequiel fue llevado cautivo a Babilonia en la primera deportación que se produjo en el año 597 a.C. y allí llevó su mensaje. Básicamente era que Judá estaba recibiendo el castigo por su desobediencia, que Jerusalén sería destruida pero que Dios restablecería a su pueblo.
  • Fue contemporáneo con Jeremías, este predicando en Jerusalén mientras Ezequiel lo hacía en Babilonia.
  • Los falsos profetas anunciaban “paz” cuando lo que venía era destrucción.
  • Pero como leemos no era esa la única voz que se oía en aquel entonces ni la única voz que decía que traía un mensaje de Dios. ¿Se parece esto a nuestros días?
  • El pueblo no escuchó a Ezequiel y otros profetas y siguieron viviendo en desobediencia a Dios.
  • De las dos voces decidieron escuchar la que les convenía, la que era más agradable pero no era la verdadera.
  • Como consecuencia de esto y por mano de los babilonios vino sobre ellos  el cautiverio, el exilio y la pobreza.
  • No entendieron los tiempos.
  • ¿Seremos como ellos? ¿Qué voces estamos escuchando?

2.2. Entendieron los tiempos.

  • Jonás 3.
  • Casi siempre nos acercamos al libro de Jonás para hablar de su lucha interna por obedecer lo que Dios le mandaba. No le apetecía hacerlo, no por ir ni por el mensaje sino porque no consideraba que los receptores fueran dignos de la misericordia de Dios.
  • Sabemos que después de muchas luchas y algún incidente obedeció.
  • El pueblo de Nínive, aun siendo una nación pagana, escuchó con atención el aviso que Dios les dio a través de Jonás.
  • Es curiosa la contraposición entre esta reacción y la que hemos visto en el pueblo de Judá.
  • Aunque no estaban habituados a mensajes de parte de Dios, se arrepintieron de forma elocuente y cambiaron su forma de vivir.
  • Entendieron los tiempos y actuaron conforme a la voluntad de Dios.
  • ¿Somos nosotros así? ¿Oímos a Dios cuando nos dice que hay algo que estamos haciendo mal?

2.3. ¿Y nosotros?

  • Joel 2: 28 al 32.
  • Estamos viviendo en estos tiempos que comenzaron cuando Cristo resucitó y descendió el Espíritu Santo tal y como dijo Pedro en Hechos 2: 16 al 21.
  • Vs. 28 al 29: Es tiempo del derramamiento de su Espíritu Santo, pero ¿es así en nuestro tiempo y en nuestro entorno? Sólo estando “dispuestos” y clamando por este derramamiento vendrá sobre nosotros. Entonces estaremos preparados para discernir los tiempos y buscar lo verdadero con todas nuestras fuerzas.
  • Esta expresión de la acción de Dios en medio de los hombres es para todos y sin excepción: hijos, hijas, ancianos y jóvenes. Nadie se debe quedar fuera de esto.
  • Sabemos que es la obra del Espíritu Santo porque:

a)      Trae paz y consuelo a nuestras vidas

b)      Se confirma con la Palabra de Dios, nunca la contradice

c)       Va acompañado de sus frutos: amor, gozo, paciencia,…

d)      Su resultado es no sólo para mi vida sino para los demás

e)      Hay convencimiento de pecado

f)       Hay seguridad de salvación

  • Vs. 30 al 31: El tiempo camina inexorablemente al final y los prodigios se están haciendo patentes. Lo que ocurre en el mundo natural nos da un claro mensaje de advertencia que no debemos ignorar.
  • Vs. 32: Es tiempo de proclamar la salvación que sólo Dios provee. Sólo en Dios hay salvación y es la única escapatoria a la destrucción eterna.
  • ¿Entenderemos nosotros nuestro tiempo y obraremos adecuadamente a lo que Dios va a hacer?
  1. 3.       Conclusión.
  • Vivimos tiempos complicados que debemos saber interpretar a la luz de la palabra y escuchando la voz del Espíritu Santo.
  • Hubo quienes escucharon lo que venía pero no lo quisieron escuchar.
  • Hubo otros que escucharon y se arrepintieron en obediencia a la palabra.
  • ¿Sabremos nosotros entender el tiempo que estamos viviendo y actuar en consecuencia?
  • Clamemos a Dios por un derramamiento de su Espíritu en nuestras vidas que nos guíe y dirija nuestro vivir buscando con intensidad lo que Dios espera de nosotros.
  • No te quedes fuera.
  • Oración.

Tags: voluntad, entendidos, discernir, derramamiento, obediencia, diligentes

Publicado por manuelsanchez @ 21:14  | Predicaciones
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