Martes, 15 de septiembre de 2015

“AJUSTES”

  1. 1.       Introducción:
  • Salmo 139: 23 y 24.
  • En este texto tenemos reflejado una actitud digna de imitar en nuestra relación con Dios. Pedirle que nos examine para ver si hay algo que debemos corregir para evitar que nuestros pasos nos conduzcan lejos de Dios.
  • Proverbios 14: 12.
  • Nuestro criterio, es decir, lo que a mí me parezca bien no es la vara de medida que la Biblia nos enseña.
  • El otro día fue a la óptica porque se me había salido un tornillo de las gafas y además del tornillo me las volvió a ajustar y cuando salí de la óptica parecía que llevaba gafas nuevas. No me había dado cuenta pero la estabilidad de las gafas se había ido deteriorando y sin darme cuenta casi las llevaba sin sujetar.
  • Esto nos puede suceder en muchas ocasiones, el desgaste con el paso del tiempo y las situaciones vividas nos hace adoptar decisiones y actitudes que no son correctas que si se perpetúan con el tiempo pueden provocar un gran daño en nuestra vida. ¿Haremos una revisión?
  • En los coches se encienden indicadores cuando debemos pasar una revisión y si no lo hacemos con el paso del tiempo empezamos a oír ruidos extraños, ver que consume más combustible, el humo del tubo de escape sale de un color extraño, etc…
  • Cuando conducimos un coche y vemos que la dirección se nos desplaza siempre hacia un lado, es que hay que hacer un paralelo para que todas las ruedas giren correctamente, si no es probable que en algún momento tengamos algún accidente.
  • Esto es aplicable a casi todas las cosas en la vida, en el trabajo a nosotros con las máquinas nos pasa muy a menudo. Después de una avería al desmontar algo nos encontramos un panorama desolador que se podía haber remediado a tiempo.
  • Juan 13: 10.
  • Cuando Jesús va a lavar los pies a sus discípulos les quería enseñar que debían seguir su ejemplo en humildad y servicio a los demás.
  • Habían sido lavados porque habían creído en Cristo.
  • Si no lo has hecho no necesitas un ajuste sino un cambio total: arrepentimiento y comienzo de una nueva vida.
  • Pero después de ese primer lavado que nos regenera hace falta limpiarnos puntualmente para que nuestra vida no sea dañada.
  • ¿Nos tenemos que lavar sólo los pies? ¿Lo haremos?
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Plenitud del Espíritu Santo.

  • Efesios 5: 18.
  • Pablo insta a los efesios a no emborracharse sino a llenarse del Espíritu Santo.
  • Esto nos indica dos cosas:

a)      Podemos llenar nuestras vidas con muchas cosas

b)      Podemos recibir el Espíritu Santo con medida. Se puede estar con un poco, a mitad o lleno.

  • 1ª Tesalonicenses 5: 19 y 20.
  • Podemos apagar al Espíritu no dejando que sus dones se manifiesten ni en nuestra vida ni en nuestro medio.
  • ¿Cómo alcanzar la plenitud del Espíritu?
  • Hablando en lenguas: 1ª Corintios 14: 1- 5.
  • Las lenguas es un regalo de Dios para edificación de nuestra vida.
  • Debemos usarlas con cordura, pero debemos usarlas.
  • El no hacerlo redunda directamente en nuestra plenitud espiritual.
  • Es un tiempo especial de comunión con Dios a un nivel que escapa a nuestra comprensión pero no por ello menos necesario.
  • ¿Hablas en lenguas con frecuencia? ¿Necesitas hacer algún ajuste en tu vida en este sentido?
  • Usando los dones: 1ª Corintios 12: 4- 11.
  • Dios ha repartido dones no para edificación personal sino para edificar a los demás.
  • La lista no es exhaustiva sino indicativa de cómo actúa Dios. Reparte algo a cada uno para que el conjunto sea perfecto.
  • Si yo uso mi don o dones bendigo a los demás y si no no lo estoy haciendo.
  • Para que la iglesia se edifique correctamente todos debemos ejercitar nuestros dones.
  • Viviendo en obediencia a Dios: Gálatas 5: 16 al 26.
  • No podemos pensar que la plenitud del Espíritu es andar como un “místico” por la vida. Este texto es la conexión que nos enseña que la “plenitud” del Espíritu se muestra en nuestra forma de vivir.
  • Si creo que tengo dones y los practico pero mi vida se aleja de la conducta bíblica me estoy engañando a mí mismo y también  a los demás.
  • ¿Tenemos que hacer ajustes en la plenitud del Espíritu en nuestra vida?

2.2. Perfectos en unidad, practicando el amor.

  • Juan 17: 23.
  • Esta es la oración de Jesús y nuestra meta en cuanto a la unidad dentro de la iglesia.
  • Cuando surgen conflictos nos podemos consolar diciendo: “en todos sitios cuecen habas”, pero eso no es la forma en la que Dios ve el asunto.
  • Cuando Jesús oró sabía que los propios discípulos ya habían discutido por ver quién iba a ser el mayor entre ellos.
  • ¿Cómo podemos alcanzar esa unidad?
  • Vs. 22: La clave es la “gloria” de Dios.
  • La presencia o acción de Dios en nuestra vida se debe mostrar en una relación de armonía y unidad con mis hermanos.
  • Donde no hay unidad ni armonía es que no está la gloria de Dios.
  • La cuestión no está en cambiar sino en ser.
  • Gloria se traduce en el NT griego como “doxa” que significa opinión pero el sentido del término hebreo “kabod” es la manifestación de la plenitud de Dios hacia el hombre. Eso es lo que Cristo hizo.
  • En el AT testamento vemos la gloria de Dios cuando se construye el tabernáculo (Éxodo 40: 34- 38) y de forma semejante cuando se concluye la construcción del templo (1ª Reyes 8: 10 y 11).
  • Ahora la gloria de Dios se ha manifestado a través de Cristo. Esa gloria reside en nosotros por el Espíritu Santo. Juan 1: 14 y 2: 11.
  • Si dejamos que Jesús transforme nuestra vida entonces (Juan 15: 4 y 5):

a)      No pretenderé imponer mi criterio a los demás

b)      No buscaré mi beneficio

c)       Tendré paciencia con todos, etc.

  • Es un asunto de gran trascendencia porque es a través de la unidad como el mundo conocerá a Cristo (vs. 23).
  • ¿Necesitamos ajustar nuestra vida en este aspecto?

Tags: ajustes, correcciones, lavar, plenitud, lenguas, dones, frutos

Publicado por manuelsanchez @ 20:48  | Predicaciones
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios