Lunes, 07 de septiembre de 2015

“SÍNDROME DE SOLOMON: EL PODER DE LA MAYORÍA”

  1. 1.       Introducción:
  • Proverbios 14: 9.
  • Hoy en día es relativamente habitual ver a personas que se “mofan” del pecado. No creen que exista sino que es un concepto trasnochado. Ya el sabio nos advertía del peligro de caer en ese error.
  • Prueba del ensayo de Solomon.
  • Solomon Asch, psicólogo estadounidense autor de los estudios del síndrome, comprobó su teoría en un experimento sencillo donde un grupo de alumnos cómplices se reunieron con otro alumno no enterado de la situación. Se mostraban cuatro líneas dibujadas de diferentes tamaños salvo dos que notoriamente medían lo mismo. Asch preguntó cuáles eran las similares orillando a que el alumno seleccionado para la prueba contestara al final y así, la mayoría diera antes una respuesta equivocada. A pesar de que era evidente que todos ellos habían errado, él contestaba lo mismo que la mayoría. Esta prueba se realizó con 123 alumnos en la misma situación y sólo el 25% no dudó en contradecir al resto y conservar su postura que daba con la respuesta correcta. Al finalizar muchos confesaron reconocer la respuesta obvia, pero su miedo a la equivocación y al ridículo les impidió ver claramente.
  • Las conclusiones las resumió con esta frase: “La conformidad es el proceso por medio del cual los miembros de un grupo social cambian sus pensamientos, decisiones y comportamientos para encajar con la opinión de la mayoría”.
  • ¿Tenemos nosotros el síndrome de Solomon?
  • Somos capaces de proclamar la verdad de Dios que es su Palabra o nos modelamos con la mayoría y cambiamos de opinión, a veces, sin darnos cuenta.
  • El hombre es pecador, está alejado de Dios y necesita la salvación que sólo Jesús proporciona por la fe. Cuando nos acercamos a Él, le pedimos perdón comenzamos una nueva vida con la ayuda del Espíritu Santo. Él nos guiará hasta el final de nuestros días o hasta la venida del Señor en gloria.
  • Estamos llamados a anunciar este mensaje en toda su integridad y defenderlo de los que lo atacan. A llamar al pecado por su nombre y a proclamar lo justo y verdadero por el suyo también.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Ejemplo de Elías y Abdías.

  • 1ª Reyes 18: 1- 19.
  • En los primeros versículos del capítulo 17 vemos como Elías va ante el rey Acab y le anuncia que vendría un tiempo de sequía como consecuencia de la desobediencia de Acab a la ley de Dios.
  • En los versículos del capítulo 18 que hemos leído tenemos a dos personajes que nos servirán de inspiración en este mañana. El primero de ellos es Abdías.
  • Era el mayordomo de Acab. Pero era alguien que obedecía a Dios: vs 3 y 4.
  • Esto nos muestra cómo se puede estar bajo el servicio de alguien que no agrada a Dios y mantenerse firme en sus convicciones.
  • Nos detenemos en Acab porque su obediencia no consistió en levantar la voz y enfrentarse directamente al rey, pero él siguió obedeciendo a Dios a pesar de que todos los demás no lo hiciesen.
  • Se arriesgó salvando la vida de esos 100 profetas que Acab quería matar.
  • Por otro lado tenemos a Elías que se enfrentó en su soledad al poder de un rey, sus acólitos y toda una nación que le seguía.
  • Vs. 17: Acab no reconoció su pecado sino que le echaba la culpa a Elías. A veces sucede así pero eso no debe provocar mella en nosotros cómo no lo hizo en Elías.
  • Vs. 18: La explicación es contundente. ¿Nos atrevemos nosotros a tanto? ¿Denunciamos así el pecado? ¿Qué consecuencias puede traer esto para nosotros?
  • Vs. 19: No bastó con esto sino que además reto al rey para ver quién era el verdadero Dios y conocemos el desenlace de la historia.
  • ¿Te identificas más con Abdías o con Elías?
  • El trasfondo es el mismo, obediencia y fidelidad a Dios aunque seamos los únicos que lo hagamos.

2.2. Esperando su venida.

  • 2ª Pedro 3: 1- 14.
  • Ya Pedro hace mucho tiempo advertía de aquellos que con el tiempo pensarían que la venida del Señor era un cuento.
  • Hace unos días leía de alguien que describía como algunos predicadores de bastante renombre se mofaban en sus discursos de aquellos que esperan la venida del Señor como acabamos de leer.
  • Quizás cuando hablamos con alguien de este asunto nos vemos rechazados porque nos responden que eso es pura fantasía o simple escapismo para no afrontar la realidad.
  • ¿Qué vamos a hacer?
  • ¿Continuaremos enseñando la verdad de la Biblia o la cambiaremos para agradar a los demás?
  • Vs. 9 al 13: Eso es exactamente lo que debemos creer, esperar y enseñar.
  • Nuestra esperanza no es material y no está ni estará jamás en este mundo: ¿crees y esperas esto?

2.3. Sin amoldarnos a los tiempos.

  • Romanos 12: 2.
  • Ya el apóstol Pablo advertía del peligro de adaptarse a la corriente de los tiempos.
  • Desde el principio la enseñanza y predicación del evangelio supuso en un gran choque en un contexto pagano e idealista. Podemos verlo en numerosos lugares detallado en el libro de Hechos.
  • El reto para los creyentes era transformar su “mente” para que en vez de tomar aquello que no agrada a Dios descubrir su voluntad y obedecerla.
  • ¿Te has adaptado o nos hemos adaptado a estos tiempos, o nos renovamos para descubrir la voluntad de Dios?
  1. 3.       Conclusión.
  • Solomon descubrió que había un 25% que eran de ideas fijas y lo que era evidente no lo iban a cambiar por mucho que los demás dijesen lo contrario.
  • ¿Seremos de ese 25% o seguiremos a la mayoría?
  • Imitemos a Abdías y Elías según nuestra posición y llamamiento.
  • Vivamos en la voluntad que agrada a Dios, esperando su venida.
  • Oración.

Tags: Solomon, síndrome, mayoría, firmeza, fidelidad, conformarse

Publicado por manuelsanchez @ 20:57  | Predicaciones
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