Martes, 23 de junio de 2015

“DISFRUTANDO DEL CAMINO”

  1. 1.       Introducción:
  • Juan 14: 1- 14.
  • Jesús dijo que Él era el único camino al Padre. No que fuera una entre otras opciones posibles sino la única. Porque era el único que conoce a Dios y por lo tanto nos lo puede revelar.
  • Vs. 4: Jesús les había dicho a sus discípulos que cuando se fuese era porque iba a preparar un lugar para ellos (y nosotros) para disfrutar de la eternidad con Él. En este texto les dice que sabían dónde iba y también el camino.
  • Vs. 6: Como alguno no lo había entendido bien, el Señor se lo aclara. La única forma de reconciliarnos con Dios es a través de Cristo (2ª Corintios 5: 18- 19).
  • Vs. 12 al 14: Nos dejó una gran herramienta para estar aquí hasta que Él vuelva, es la oración en su nombre. Esto no quiere decir una muletilla al final de la última frase, sino una oración que honre a Dios.
  • Muchas veces en nuestra vida vivimos pensando en la meta o metas que queremos alcanzar y no nos queda tiempo para disfrutar el presente. Cuando somos pequeños porque queremos ser de una determinada forma de mayores, cuando estudiábamos porque queremos conseguir un buen trabajo, luego queremos una familia, luego que los hijos salgan bien, luego que la edad no nos pese mucho y luego que nos cuiden como corresponde. El caso es que siempre habrá algo por lo que preocuparnos: Filipenses 4: 6.
  • Son importantes las metas, a nivel personal, laboral o familiar y por supuesto la meta final de nuestra vida, pero también debemos aprender a disfrutar del camino.
  • Anécdota de la subida al Monte Perdido en el Valle de Ordesa, si sólo vas pendiente de llegar y obsesionado por el ritmo nos perdemos el maravilloso paisaje que vamos dejando a los lados.
  • Esto es lo que Dios nos enseña cuando nos dice que nos “regocijemos siempre” en Filipenses 4: 4. Esto es disfrutar del camino.
  • En esta mañana veremos que:

a)      Un camino en compañía

b)      Un camino angosto y

c)       Un grandioso final

  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Un camino en compañía.

  • Mateo 28: 20.
  • En este texto de Mateo vemos como cuando Jesús les encomienda a sus discípulos la tarea de llevar a todo el mundo el magnífico mensaje de salvación también les asegura que no estarán solos.
  • El camino de nuestra vida lo podemos recorrer en la mejor compañía posible, la de Cristo. Esta palabra debe traer seguridad y confianza a nosotros sea lo que sea lo que estemos viviendo.
  • Lucas 24: 13- 35.
  • En este pasaje de Lucas vemos a dos personas que eran sin duda seguidores de Jesús, que tras su muerte abandonan Jerusalén con mucha probabilidad para volver a sus ocupaciones antes de seguir a Cristo.
  • Es muy probable que estuvieran decepcionados y tristes porque el maestro al que habían seguido había sido ejecutado y todas sus esperanzas también se habían visto trastocadas.
  • ¿Te has sentido así alguna vez?
  • Lucas 24: 15. Jesús se acercó a ellos en medio de ese momento de incomprensión y se juntó a su caminar. Se unió en su andar y transformó su situación. Así es como Dios se acerca a nosotros, donde vamos aunque nos estemos alejando se nos junta para guiarnos.
  • Jesús es nuestra compañía y nuestro guía en el camino.
  • Lucas 24: 27. Jesús les mostró como lo que había pasado era lo que la Palabra decía y así pudieron entender. De la misma forma su Espíritu nos muestra la verdad de Dios contenida en la palabra para poder indicarnos lo que debemos buscar, cómo y cuándo hacerlo.
  • Lucas 24: 30. En un momento determinado es necesario una pausa en el camino. Jesús se sentó a comer con ellos. Fue en ese momento cuando reconocieron quién era el que estaba con ellos y todo cobró sentido. Jesús es nuestro descanso y cuando le dejamos comer con nosotros es cuando nuestra alma se revitaliza.
  • De la misma forma que Jesús se unió a estos caminantes desorientados y desilusionados y les renovó (vs. 33 al 35) también lo hace con nosotros:

a)      Se une a nuestro caminar y nos guía.

b)      Nos dirige conforme a su palabra.

c)       Nos da el descanso y la renovación necesaria.

  • ¿Quieres recorrer el camino con Él? Hazle sitio.

2.2. Un camino angosto.

  • Mateo 7: 13- 14.
  • La palabra de Dios no nos engaña ni nos da falsas esperanzas, el camino de ser un discípulo de Cristo es “angosto”.
  • Hoy en día estamos muy acostumbrados a las autopistas, carreteras amplias y mayormente rectas que nos permiten desplazarnos a gran velocidad, pero también hay muchas carreteras secundarias, con  un piso inestable y con muchas curvas.
  • El camino ancho y fácil tiene un destino de muerte, separación de Dios. Simplemente debemos dejarnos llevar por nuestra naturaleza pecadora.
  • El camino angosto tiene un final de vida pero lo debemos andar muriendo a nuestra naturaleza y siendo revestidos de Cristo.
  • Filipenses 4: 13.
  • De la misma forma que el apóstol Pablo dijo que todo lo podemos soportar, nosotros podemos proclamar lo mismo hoy.
  • En medio de adversidades, pruebas y dificultades podemos reconocer que el poder que nos sostiene es mayor que ninguna adversidad.
  • ¿Lo crees? ¿Qué camino has escogido andar?

2.3. Un grandioso final.

  • Romanos 8: 18- 27. Al que llegaremos con la ayuda del Espíritu Santo.
  1. 3.       Conclusión.
  • Nuestra vida se asemeja bastante a un camino que recorremos.
  • A veces nos parece fácil y ligero otras muy difícil de superar.
  • El único camino que debemos andar es el que Cristo nos ha marcado. Si lo emprendemos Él siempre está con nosotros, por lo que podemos disfrutar de cada día con intensidad.
  • El final de ese camino es grandioso, la vida eterna y la restauración global.
  • Hasta que llegue ese momento vivámoslo intensamente agarrados a nuestro Señor.
  • Oración.

Tags: Jesús, camino, metas, presente, gozo, compañía, angosto

Publicado por manuelsanchez @ 20:41  | Predicaciones
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