Domingo, 26 de abril de 2015

“SUEÑOS QUE VIENEN DE DIOS”

  1. 1.       Introducción:
  • Joel 2: 28.
  • El profeta Joel expresa algo que Dios había empleado desde tiempos antiguos para hablar a los hombres y son los “sueños”.
  • Nos podemos preguntar ¿Por qué ese medio? Es un momento donde parece que no usamos nuestra consciencia plenamente y por eso al despertarnos en muchas ocasiones nos cuesta distinguir lo verdadero de lo solamente imaginado.
  • No tengo la respuesta pero una explicación puede ser que es el único momento que estamos quietos y no nos podemos ir a otro sitio, a no ser que seas como yo que me muevo constantemente aun cuando estoy durmiendo.
  • Desde niños el territorio de los sueños es algo que nos inquieta, todos hemos tenido las famosas “pesadillas infantiles” que nos han hecho correr a la cama de nuestros padres en busca de consuelo y seguridad.
  • Salmo 4: 8 nos enseña como cuando vienen esos momentos a nuestra vida que en numerosas ocasiones se prolongan más allá de la niñez, también Dios tiene el poder para controlar esa situación.
  • Dios ha hablado a numerosas personas a través de sueños y lo tenemos relatado en su Palabra:

a)      Jacob en Bet- el: Génesis 28: 10- 22, confirmación de la promesa cuando huía de su hermano Esaú.

b)      Llamamiento de Samuel: 1ª Samuel 3.

c)       Revela lo que iba a suceder a Nabucodonosor y Daniel lo interpreta: Daniel 2.

d)      Habló a José sobre quién era el Hijo que esperaba María: Mateo 1: 18- 25.

e)      Habló a José para que huyera a Egipto y para que regresase: Mateo 2: 13 y 19 y 20.

  • En esta mañana tomaremos como eje de nuestro pensamiento el sueño de José.
  • Quizás la frase relativa a los sueños que más nombramos es la que entonó M. Luther King en su famoso discurso: “Tengo un sueño” pronunciado en Washington en el año 1963, cuyo cumplimiento no se ha visto en aquel país todavía.
  • “…No nos hundamos en el valle de la desesperación. Aun así, aunque vemos delante las dificultades de hoy y mañana, amigos míos, os digo hoy: todavía tengo un sueño. Es un sueño profundamente enraizado en el sueño americano.

Tengo un sueño: que un día esta nación se pondrá en pie y realizará el verdadero significado de su credo: “Sostenemos que estas verdades son evidentes por sí mismas: que todos los hombres han sido creados iguales”. 

Tengo un sueño: que un día sobre las colinas rojas de Georgia los hijos de quienes fueron esclavos y los hijos de quienes fueron propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la fraternidad. 

Tengo un sueño: que un día incluso el estado de Mississippi, un estado sofocante por el calor de la injusticia, sofocante por el calor de la opresión, se transformará en un oasis de libertad y justicia. 

Tengo un sueño: que mis cuatro hijos vivirán un día en una nación en la que no serán juzgados por el color de su piel sino por su reputación. 

Tengo un sueño hoy. 

Tengo un sueño: que un día allá abajo en Alabama, con sus racistas despiadados, con su gobernador que tiene los labios goteando con las palabras de interposición y anulación, que un día, justo allí en Alabama niños negros y niñas negras podrán darse la mano con niños blancos y niñas blancas, como hermanas y hermanos.

Tengo un sueño hoy. 

Tengo un sueño: que un día todo valle será alzado y toda colina y montaña será bajada, los lugares escarpados se harán llanos y los lugares tortuosos se enderezarán y la gloria del Señor se mostrará y toda la carne juntamente la verá…”

  • Todos tenemos sueños y anhelos en lo natural, son cosas o metas que nos gustaría conseguir y alcanzar, pero ¿ha puesto Dios algún sueño en tu corazón?
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Reconocer y atesorar el sueño.

  • Génesis 37: 1- 11.
  • La edad de José cuando tuvo estos sueños era de 17 años, ya tenía una clara capacidad para discernir.
  • Tenemos algunos rasgos que nos denotan su carácter para indicarnos cuál era su forma de vida antes de tener estos sueños:

a)      Vs. 2: No consentía en las cosas malas que hacían sus hermanos e informaba a su Padre. Tenía un carácter recto.

b)      Vs. 5 y 9: Contó el sueño a sus hermanos. Había sinceridad en lo que había sentido porque sentía sin duda que era algo para él y para su familia.

c)       Contó el segundo a pesar de haber sido criticado por el primero. Un chico con las cosas claras.

  • Era obediente, cuando recibe el mandato de ir a ver cómo están sus hermanos (los que le criticaban y tenían envidia de él), hace caso de forma diligente a la instrucción de su padre (vs. 13).
  • Aquí tenemos la primera parte, José recibe el sueño y más adelante en la historia comprenderemos que lo guardó profundamente en su corazón reconociendo que venía de Dios.
  • ¿Cómo podemos saber que un sueño viene de Dios? Siempre tiene un propósito colectivo (va más allá de mi propio beneficio) y el objetivo final es el avance de su Reino. Cuando Jacob soñó el propósito era confirmar la promesa y en esta ocasión era el medio que Dios había escogido para asegurar la supervivencia de s pueblo.
  • ¿Ha puesto Dios algún sueño en tu corazón? Un proyecto por empezar, un trabajo que realizar dirigido a un grupo en concreto, un lugar dónde ir. Si tienes claro que viene de Dios guárdalo en tu corazón y no lo desestimes.

2.2. No abandonarlo en tiempos de dificultad.

  • Después de esto sabemos que vinieron momentos de gran dificultad en la vida de José y según leemos en el texto bíblico en todos esos momentos se repite la frase de que “Dios estaba con él.”
  • Génesis 37: 26- 28. Después al ir a visitar a sus hermanos enviado por su padre, estos deciden quitárselo de en medio. Pensaron en matarle pero al final deciden venderle. Curiosa forma de ver cumplido de sueño, alejado de su familia y vendido por sus propios hermanos.
  • Primero fue llevado a la casa de Potifar y allí leemos Génesis 39: 2- 3.
  • Después fue puesto injustamente en prisión y allí leemos Génesis 39: 21- 22.
  • También aquel que dijo que se iba a acordar de él cuando saliese de la cárcel se olvidó de su promesa.
  • Pero todo esto llevó a José a interpretar los sueños de sus compañeros de cárcel y debido a eso llevado ante Faraón para interpretar los extraños sueños que había tenido: Génesis 41: 15 y 16.
  • Conocemos la conclusión de esta parte de la historia como José interpreta los sueños de Faraón que son relativos al período de hambre que se avecinaba y cómo se debía actuar en ese tiempo y esto le lleva a ser designado gobernador sobre todo Egipto: Génesis 41: 38 al 40.
  • En todo este tiempo de angustias sucesivas, José ni olvidó ni abandonó el sueño que Dios le había dado.
  • Desde el momento del sueño hasta el cumplimiento habían pasado 13 años (Génesis 41: 46) de extremo sufrimiento.
  • ¿Qué ha pasado con tu sueño? ¿Lo has olvidado por las dificultades? ¿Acaso piensas que Dios se ha retrasado o que eran sólo imaginaciones?

2.3. Reconocer su cumplimiento.

  • Y por fin llegó el tiempo del cumplimiento. El hambre llegó hasta la tierra que habitaban Jacob y su familia y tienen que descender a Egipto a por alimento para sobrevivir y allí se encuentran con su hermano al que habían vendido que salva su vida de perecer por hambre.
  • Génesis 42: 1- 9. Cuando llegaron les reconoció y supo entonces que el sueño que había tenido se había cumplido. Nadie recuerda un sueño tenido 13 años atrás a no ser que haya sido recordado con frecuencia.
  • Génesis 45: 1- 15. Después de alguna pequeña revancha (reteniendo a Simeón y poniendo la copa en el equipaje de su hermano Benjamín) José se revela a sus hermanos reconociendo que todo esto había sucedido para que el designio de Dios se cumpliese.
  • A veces llega el cumplimiento del sueño y no nos enteramos. Para ello hemos de no haberlo desechado y esperar que lo dicho por Dios se va a cumplir.
  • ¿Has visto tu sueño cumplido? O ¿esperas todavía su cumplimiento?
  1. 3.       Conclusión.
  • El modo en que Dios habló a José y lo que pasó hasta que todo se cumplió debe ser un estímulo para nuestra vida.
  • Dios te ha dado un sueño, no lo deseches por duro que sea el tiempo de espera y mucho trabajo que haya que realizar durante ese tiempo.
  • Yo tengo un sueño para esta iglesia, es un sueño de crecimiento, de expansión y de trabajo. Algunas cosas las estamos viendo y otras están por llegar.
  • Han venido y vendrán dificultades pero si nos fijamos en la meta con esta palabra como consuelo no desmayaremos.
  • Gálatas 6. 8- 9. A ese sueño sólo llegaremos perseverando.
  • Oración.

Tags: sueños, revelaciones, cumplimiento, dificultades, perseverancia

Publicado por manuelsanchez @ 22:10  | Predicaciones
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