Domingo, 29 de marzo de 2015

“PELEANDO LA BUENA BATALLA”

  1. 1.       Introducción:
  • 2ª Timoteo 4: 6- 8.
  • Pablo cuando estaba llegando al final de su vida se sincera con un buen amigo y compañero.
  • Vs. 7: He peleado la buena batalla.
  • ¿De qué está hablando Pablo? ¿A qué batalla se refiere?
  • En nuestra vida podemos enredarnos en muchas batallas o “batallitas” pero no todas son dignas de ser luchadas.
  • En la primera guerra mundial tenemos batallas que sobresalieron en importancia por su valor en el desenlace de la contienda como fue la batalla del Somme.
  • Se desarrolló de Julio a Noviembre de 1916 y marcó el desenlace final porque provocó un gran número de bajas en el Imperio Alemán e hizo que se atascara el frente occidental. Provocó más de un millón de muertos. Lo que inicialmente estaba previsto como un ataque rápido para vencer las defensas alemanas, se acabó convirtiendo en una terrible guerra de artillería y trincheras.
  • En la segunda guerra mundial entre otras podemos destacar el Desembarco de Normandía.
  • El 6 de Junio de 1944 comenzó una de las mayores operaciones militares de la historia que tenía como objetivo desembarcar 3 millones de soldados en Francia. Tuvo un período de preparación de más de 2 años e involucró a miles de personas. En el primer día murieron más de 11000 soldados pero logró su principal objetivo y decantó definitivamente el desenlace de la guerra con la victoria aliada.
  • En nuestra vida también hay batallas fundamentales y otras accesorias, ¿las sabemos diferenciar?
  • En unas o mejor dicho uno merece la pena embarcarse aunque la lucha sea tediosa y con dificultades y otros hay que dejarlas de lado.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. ¿Cuál es la buena batalla?

  • 1ª Timoteo 6: 11- 15.
  • Ser discípulos: Lucas 14: 25- 34. Esto quiere decir ser seguidores de Cristo. Tomar su ejemplo e imitarlo en nuestra vida. La característica primordial necesaria para ello es la renuncia, ya lo expreso Jesús con meridiana claridad.
  • Debemos entender con claridad los recursos que vamos a invertir en esta batalla, o sea, todo. Como dicen “todo o nada”. No hay término medio, en esta batalla no vale “nadar y guardar la ropa”.
  • Jesús pone el ejemplo del que se enfrenta a una batalla, si sus fuerzas no son similares al oponente mejor es no emprenderla.
  • ¿A qué has renunciado? ¿A qué estás renunciando? Si no has renunciado a nada quizás es el momento de plantearte algunas cosas.
  • Si seguimos a Cristo debemos estar dispuestos a cambiar nuestros planes y asumir la incomodidad.
  • Esto también significa que debemos emprender la batalla por no hacer nada que desobedezca a los mandamientos de Dios aun cuando nos estén instigando a ello: mentir, robar, relaciones ilícitas, etc…
  • No debemos olvidar nunca que la recompensa que recibiremos será mucho mayor de aquello a lo que hayamos renunciado: Mateo 19: 29.
  • Hacer discípulos: Lucas 10: 1- 4.
  • La realidad del vs. 2 sigue siendo vigente hoy. Hay muchas personas por alcanzar todavía con el mensaje del evangelio y para ello hacen falta manos.
  • ¿Has decido alistarte en esta batalla?
  • Vs. 3: Como ovejas en medio de lobos. No sé cómo se sentirá una oveja entre los lobos pero me imagino que no muy contenta. El objetivo de los lobos es comérsela. Así también hay muchos lobos deseando acabar con aquellos que se han puesto manos a la obra. Esto si es una gran batalla que hay que luchar con todas nuestras fuerzas.
  • Vs. 4 Cuando Jesús se refiere a que no se detengan a saludar, no es que quiera que sean antipáticos sino que nada les aparte ni distraiga de su propósito. ¿En qué nos estamos distrayendo?
  • A eso se estaba refiriendo Pablo, no había dejado que ninguna adversidad de las que habían venido sobre él y sus colaboradores terminaran con su decisión de seguir predicando el evangelio: Romanos 8: 31- 39. Si peleamos la batalla correcta entonces obtendremos la victoria prometida.
  • Seguir y enseñar la sana doctrina: 1ª Timoteo 1.
  • Ya desde el principio el verdadero evangelio fue atacado por doctrinas erróneas:

a)      Vuelta a la ley del Antiguo Pacto: Gálatas, Hebreos

b)      Contra los gnósticos: Cartas de Juan. Este gnosticismo era una mezcla de creencias helenísticas y orientales. Se buscaba a Dios a través de la “gnosis” o conocimiento que llevaba a un éxtasis. Por el contrario había una relajación en cuanto a la moral.

  • Desde entonces las falsas creencias se han multiplicado y muchas de ellas han calado en la iglesia, es por eso que hay que emprender esta batalla sin ninguna duda.
  • El evangelio es el expresado en su palabra de forma clara, precisa y concreta. Hay que hacer lo que la biblia enseña de forma contundente y no lo que está oculto y le ha sido revelado a alguien de una forma especial (es por ahí por dónde van los nuevos apóstoles, cuidado con ellos).
  • Esa verdad es inmutable y si bien cambiamos el medio de expresarla nunca hay que alterar el fondo. Es un mensaje antiguo pero no arcaico ni obsoleto.
  • Un mensaje basado en: gracia de Dios, el pecado del hombre y el sacrificio redentor de Cristo.
  • La necesidad de perseverar en esto es transmitida por Pablo a Timoteo: 2ª Timoteo 3: 10- 4: 5.

Tags: batalla, discípulos, obreros, sana doctrina, victoria

Publicado por manuelsanchez @ 21:20  | Predicaciones
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