Domingo, 18 de enero de 2015

“MAS QUE VENCEDORES”

  1. 1.       Introducción:
  • Romanos 8: 31- 39.
  • En concreto es esta mañana nos detendremos en una de las frases más leídas, repetidas y recordadas por todos: vs. 37.
  • La victoria, el éxito, la conquista son palabras muy empleadas desde el principio de los tiempos. Antiguamente era victorioso el que ganaba batallas y conseguía conquistas, hoy en día las hazañas que se valoran no son las bélicas pero el mismo afán de éxito sigue vigente.
  • ¿Todos conocéis a Cristiano Ronaldo, verdad? Esta semana ha ganado su tercer balón de oro y lo celebro con un grito de alegría en medio de una gala medio formal. Su vida bien puede ser el modelo (para muchos, no para todos) de éxito: guapo, triunfador en su profesión, admirado por muchos y con riquezas.
  • Muchos recordareis una célebre frase suya que venía a decir que los que le criticaban era porque querían ser cómo él: guapo y rico….sin comentarios.
  • Este y otros modelos son los que continuamente recibimos como ejemplo y desde luego no son muy apropiados ni por supuesto bíblicos, ¿por qué no? Porque no se parecen al de Cristo. Unos buscan lo suyo y Él buscó lo nuestro.
  • Vs. 31: El fundamento de la victoria con Cristo es saber que estamos a su lado (Juan 15: 5). Aquí tenemos el primer apunte para entender que es ser vencedor en Cristo.
  • Vs. 32: La muerte redentora de Cristo es nuestra garantía de victoria.
  • Vs. 35 al 36: Aquí Pablo nos introduce los problemas que podemos pasar en la vida, si queremos vivir obedeciendo a Dios.
  • Vs. 38: Pero la garantía es que somos más que vencedores en medio de todas esas situaciones…pero ¿qué significa vencedor?
  • El término griego es “hupernikao” viene de “huper” (por encima de) y “nikao” (conquistar). O sea una victoria absoluta o incontestable.
  • A veces pensamos que “vencer” es superar esos obstáculos: si hay escasez que venga provisión, si hay enfermedad que venga sanidad, si hay oposición que desaparezca o si hay injusticia que venga justicia pero no significa necesariamente eso sino: vs. 39.
  • La victoria de la que habla el texto es que nada nos separe del amor de Dios. Sabemos que el amor de Dios hacia nosotros no cambia nunca, entonces ¿qué nos puede separar de su amor? Nosotros mismos por desobediencia a su palabra: Juan 14: 15.
  • Este texto nos habla de que ninguna situación que venga a nuestra vida nos pueda llevar a desobedecer a Dios y esa es la gran victoria.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Jacob el vencedor.

  • La vida de Jacob es de sobra conocida por todos, en esta mañana veremos cómo ninguna de las adversidades que vino sobre su vida le separó de su convicción de que Dios iba a cumplir la promesa de tierra y nación que le había hecho ya a su abuelo y a su padre.
  • Génesis 25: 27 y 28. El primer obstáculo en la vida de Jacob fue no parecerse a su padre. Todos queremos que nuestros hijos se nos parezcan y así se lo transmitimos pero cada uno es como es. Este primer obstáculo no le desalentó.
  • Jacob compró por un guiso su primogenitura, sabía que era la clave para obtener la bendición y luego haciéndose pasar por su hermano robó la misma bendición. Eso hizo que debiese huir para evitar la ira de su hermano: Génesis 27: 41 al 44.
  • Génesis 28: 3- 4. Esta vez sin engaño recibe una nueva bendición de su padre.
  • La bendición auténtica y definitiva le llega de parte de Dios en Bet-el: Génesis 28: 13- 15. Esta es la confirmación de que a él era el que Dios había escogido para cumplir la promesa y de que esta se iba a realizar sin ninguna duda.
  • Su tío Labán le engañó en vez de darle a Raquel por mujer le dio a Lea, pero Jacob encajó bien el golpe y continuó sirviéndole para poder casarse con Raquel.
  • Después le vuelve a engañar cuando quiere marcharse y Jacob se ve obligado a volver a huir otra vez. Curiosa forma de recibir una promesa, siempre huyendo. Aun así Jacob no desistió ni olvidó quien estaba con él: Génesis 31: 36 al 42.
  • Génesis 35: 3. En todo momento Jacob se sostuvo creyendo la promesa de Dios y no dejando que nada le derrotase (separase de esa promesa).
  • Todavía Jacob tuvo que soportar algunas dificultades más: muerte de Raquel y pérdida temporal de su hijo José.
  • Todas estas situaciones lejos de apartarle de lo prometido por Dios le reafirmaron en su convicción: Jacob es un vencedor.

2.2. Esteban el vencedor.

  • Si el texto bíblico dedica mucha extensión a lo sucedido a Jacob también nos encontramos a otro vencedor que tiene menos espacio pero también es un gran ejemplo para nosotros.
  • Hechos 6: 5- 6. Esteban (el vencedor) fue escogido como “diácono, servidor de las mesas” pero vemos como desde el principio su trabajo tuvo una gran proyección: lleno de fe y del Espíritu Santo.
  • Estas palabras que pueden parecer una simple descripción en realidad nos dan su talla: hombre de fe (creer lo que no se ve todavía) y lleno del ES (poder y presencia de Dios en su vida).
  • Vs. 8: Le dio tiempo a servir mesas y a predicar el evangelio acompañado de prodigios y señales. Esto le llevo ante el concilio y allí fue interrogado. Su discurso que se relata en el capítulo 7 es un gran resumen del amor de Dios a su pueblo desde el principio y la desobediencia de éstos.
  • A tal punto llegó en su discurso que tuvo una visión celestial y al contarla se enojaron más contra él hasta comenzar a apedrearle.
  • ¿Cuál fue su reacción?
  • Vs. 59: Entrega su Espíritu a Dios, no dejo que nada le separase de Él, no maldijo su situación ni se quejó.
  • Vs. 60: Perdonó a los que le estaban matando.
  • ¿Es Esteban un vencedor en grado sumo? No permitió que nada le separase de Cristo.
  1. 3.       Conclusión.
  • Tenemos grandes retos por delante este año relacionados con el crecimiento y extensión de la obra de Dios y nuestra maduración como individuos y como iglesia.
  • En todos ellos vamos a ser más que vencedores si no dejamos que nada nos separe del amor (obediencia) a Dios.
  • Oración.

Tags: vencedores, éxito, modelo, Jacob, Esteban, Amor

Publicado por manuelsanchez @ 18:47  | Predicaciones
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