Domingo, 04 de enero de 2015

“GIGANTES O BUENA TIERRA”

  1. 1.       Introducción:
  • Números 13 y 14.
  • Dios ordena a Moisés como leemos en 13:1 y 2 que escoja a un grupo de hombres a explorar la tierra que iban a conquistar.
  • El grupo debía estar formado por un líder o representante de cada tribu.
  • Dios le da unas instrucciones exactas de lo que debían hacer:

a)      13: 18. Ver cómo eran los habitantes del país.

b)      13: 19. Cómo es la tierra y como son las ciudades.

c)       13: 20. Ver la calidad de la tierra.

  • El grupo de 12 exploradores van hacia la tierra de Canaán desde Cades y vuelven cuarenta días después con el trabajo realizado. Entonces reúnen al pueblo que estaría expectante y les dan el informe:

a)      Vs. 27: La tierra es muy buena

b)      Vs. 28: Los habitantes son muy grandes y las ciudades preparadas para la defensa

  • Todos los que formaron esta expedición vieron lo mismo, pero tomaron reacciones diferentes. La mayoría pensó que los habitantes y las ciudades eran invencibles y no creyeron que la conquista fuese posible (vs. 31 al 33). Pero Josué y Caleb aun habiendo visto lo mismo creyeron que Dios era más fuerte que esos habitantes y animaron al pueblo en la conquista (vs. 30 y 14: 6- 9).
  • De los exploradores solo sobrevivieron los que creyeron en la promesa de Dios por encima de los gigantes.
  • En este principio de año nos encontramos en un lugar muy similar al “Cades” del pueblo de Israel y tenemos ante nosotros una conquista de similares características. Por delante tenemos algunos gigantes y algunas murallas pero ¿qué vamos a creer? ¿Creeremos que esos gigantes son más fuertes que Dios y no plantaremos batalla? O ¿confiaremos en Dios y emprenderemos la conquista?
  • ¿Qué es mejor ver la tierra buena o a los gigantes?
  • Hay una frase que dice: “soldado que huye no es apto para otra batalla”, ¿vas a ser de los que pelean o de los retroceden?
  • Inicio del ministerio “Teen Challenge” por David Wilkersson en Brooklyn en los años 60.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Pedro venciendo gigantes.

  • Hechos 2: 14.
  • Pedro junto con los demás apóstoles y seguidores de Jesús habían recibido la instrucción (Hechos 1: 8) de esperar a que descendiese sobre ellos el Espíritu Santo para entonces ponerse manos a la obra en la predicación del evangelio (buena noticia) por todo el mundo.
  • Cuando reciben el bautismo en el ES entonces Pedro se levanta y se dirige a toda la multitud que se había reunido al oír el estruendo que se produjo.
  • Al leer el texto desde nuestra posición podemos pensar que Pedro fue poco menos que poseído por una fuerza sobrenatural que le llevó inconscientemente a realizar este discurso y todo el trabajo posterior, pero no fue así.
  • Sobre Pedro descendió el mismo Espíritu que ha descendido sobre nosotros y él voluntariamente venciendo todos sus miedos y reservas dio el paso al frente para iniciar la “proclamación” del evangelio.
  • En esos momentos Pedro podría haber visto los gigantes: la multitud incrédula que no había creído al propio Jesús y le habían condenado, los líderes religiosos que se iban a oponer lo mismo que hicieron con Jesús, el castigo que le podía esperar….pero ¿qué hizo?
  • Hechos 2: 14. Se puso de pie y proclamó quién es Jesús y que hizo.
  • Pedro decidió creer la promesa de Dios por encima de la dimensión de los gigantes que tenía enfrente.
  • Hechos 4: 29- 31.
  • Aquí vemos como esos gigantes eran reales y llevaron a la cárcel a Pedro y a Juan por predicar el evangelio.
  • Cuando son liberados se reúnen con el resto de los hermanos y hacen esta oración (vs. 29).
  • Esta es otra muestra de fe que se eleva por encima de los gigantes.
  • ¿Tendremos nosotros obstáculos en nuestra tarea de predicar el evangelio? Si: oposición, rechazo, problemas personales para que no lo hagamos, exceso de trabajo, etc. ¿Serán esos gigantes capaces de apartarnos de nuestra conquista?

2.2. Timoteo venciendo gigantes.

  • 1ª Corintios 16: 10- 11.
  • En el primer viaje misionero Pablo y Bernabé predicaron en la ciudad de Listra. Entre otras personas se convirtieron Loida y su hija Eunice. Al regresar Pablo a Listra en su segundo viaje misionero se encuentra a Timoteo (el hijo de Eunice) integrado en la iglesia, sirviendo en ella y con el respeto de la congregación y decide que pase a formar parte de su equipo misionero.
  • Timoteo como descubrimos al leer las cartas que Pablo le escribe le era muy querido y le encomienda diversas tareas. Entre ellas el quedarse en Éfeso para pastorear a la iglesia allí establecida, pero antes le prepara un paso por Corinto.
  • Conocemos como se las gastaban en aquella congregación y vemos el mandato que Pablo les da. Un joven Timoteo debe llegar a aquella iglesia (que dudó del propio Pablo), ganarse su confianza y su ayuda para continuar con su viaje.
  • Este fue uno de los primeros gigantes a los que Timoteo tuvo que enfrentarse. A veces los gigantes no están sólo fuera de la iglesia sino también dentro y a esos también hay que vencerlos.
  • 1ª Timoteo 4: 12- 13.
  • Sin duda Timoteo tuvo que enfrentar muchos gigantes en el camino en la buena tierra que es el servicio ministerial:

a)      Su juventud y el menosprecio de los demás por ello: 4: 12

b)      Mantener la sana doctrina: 4: 13

c)       Mantener el ánimo de los hermanos: 4: 13

  • 2ª Timoteo 1: 3- 12.
  • Los gigantes que se encontró Timoteo sin duda le llevaron hasta las lágrimas (vs. 4).
  • La presión sería tal que estuvo a punto de dejarse vencer por el miedo que le hubiese paralizado y por eso el consejo de Pablo es que avive el don de Dios para tomar el valor necesario a proseguir en la tarea.
  • ¿Te son familiares estas dificultades? ¿Te han llevado las adversidades al temor y este a callar?

2.3. Tiempo de restauración.

  • Amós 9: 13- 15.
  • Este es el tiempo que tenemos por delante para este año y sin duda en esa tierra hay gigantes y ciudades amuralladas que harán lo posible para que esto no se convierta en realidad.
  1. 3.       Conclusión.
  • El Señor tiene preparado para nosotros un tiempo de cosecha y restauración. Eso no quiere decir que no haya que superar obstáculos e ir hacia delante creyendo por fe.
  • Seamos de los que no ven en los gigantes un obstáculo insalvable sino que se atreven a luchar contra ellos sabiendo a quién pertenece la victoria.
  • Imitemos el valor y determinación de: Josué, Caleb, Pedro y Timoteo.
  • Oración.

Tags: gigantes, muralla, tierra, prometida, valor, Pedro, Timoteo

Publicado por manuelsanchez @ 21:50  | Predicaciones
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