Viernes, 21 de noviembre de 2014

“CUMBRES Y VALLES”

  1. 1.       Introducción:
  • Eclesiastés 7: 14.
  • Este es uno de los versículos que una vez leídos se me grabaron para siempre, me lo he aplicado a mi vida en numerosas ocasiones y se lo he recordado a otros para que les sirva de estímulo.
  • Cuando las cosas nos van bien hemos de alegrarnos por ello y cuando no nos van de la misma forma debemos pararnos y considerar. Renovar nuestra fe y confianza en Dios y seguir hacia adelante.
  • Si observamos el perfil de una etapa ciclista de montaña vemos una sucesión de subidas y bajadas. Cumbres y valles. Al llegar a la cumbre la alegría es grande porque se ha superado un obstáculo y al llegar al valle la siguiente cumbre se muestra como un gran enemigo al que hay que superar.
  • Desde tiempo inmemorial los hombres se han dirigido a Dios y a las divinidades inventadas desde los “lugares altos”. Lo podemos leer en el Antiguo Pacto y en la historia. Desde esos lugares elevados al hombre le ha parecido siempre estar más cerca de Dios y ser por lo tanto un lugar más apropiado para llevar a cabo los diferentes rituales.
  • En esta mañana veremos que Dios es un Dios de cumbres pero también es un Dios de valles. Su presencia nos acompaña tanto en unos momentos como en otros y su Palabra nos enseña cómo vivir esos momentos tan diferentes.
  • A nosotros nos gustan especialmente las cumbres, cuando este verano estuvimos en los Pirineos disfrutamos grandemente en algunas. La vista es excepcional y parece que uno está por encima de todo en esos momentos. A veces incluso por encima de las nubes.
  • ¿Qué ocurre cuando estamos en los valles? Que se disipe nuestra alegría en esos momentos es normal pero ¿perdemos también la confianza?
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Cumbres.

  • Génesis 41: 51 y 52.
  • La vida de José es un claro ejemplo de alguien que tuvo momentos en su vida de elevadas cumbres pero también de profundos valles.
  • Fue vendido por sus hermanos siendo un niño, puesto a trabajar como esclavo en una país extranjero y acusado injustamente, lo que le llevó a la cárcel.
  • Pero luego su vida dio un cambio radical, después de interpretar los sueños de Faraón fue puesto sobre gobernador de toda la tierra y ¿qué hizo entonces?
  • En estos dos versículos podemos entender que de los nombres que les puso a sus hijos  (Efraín y Manasés) emana una profundad gratitud a Dios. Reconoció el poder de Dios actuando en su vida y que fue Él el agente de su llegada a gobernador.
  • José no atribuyó a su propio mérito o habilidad su buena situación sino a Dios.
  • En los momentos de alegría, bienestar y triunfo demos gracias a Dios y reconozcamos su mano sobre nuestra vida.
  • 2ª Samuel 7: 18- 22.
  • Esta es una oración de David, después de ser proclamado Rey, dominado a los enemigos de alrededor y ya establecido en Jerusalén. Tiene el deseo de edificar una casa para Dios y Dios le responde que eso no lo hará él sino su hijo.
  • Aún después de esta decepción, con estas palabras reconoce cómo todo lo que tiene viene de Dios.
  • Vs. 18: Reconoce con humildad su pequeñez, no hay orgullo ni vanagloria.
  • Vs. 19: Da gracias a Dios por las promesas sobre su vida y su descendencia.
  • Vs. 21: Reconoce la soberanía de Dios.
  • Esta es la actitud que debemos imitar en los momentos de “cumbres”.
  • Efesios 1: 15- 16.
  • Cuando Pablo recibe las noticias del progreso de los creyentes en Éfeso (iglesia fundada por su predicación como vemos en Hechos 19):

a)      Fe en Señor

b)      Amor unos por otros

¿Qué hace?

  • Vs. 16: Da gracias a Dios.
  • Cuando vemos el resultado de nuestro trabajo para la obra de Dios debemos darle gracias.
  • Anécdota de la soberbia del “león”:
  • Un día el viejo león se despertó y conforme se desperezaba se dijo que no recordaba haberse sentido tan bien en su vida.
  • El león se sentía tan lleno de vida, tan saludable y fuerte que pensó que no habría en el mundo nada que lo pudiese vencer. Con este sentimiento de grandeza, se encaminó hacia la selva, allí se encontró con una víbora a la que paró para preguntarle.
    "Dime, víbora, ¿quién es el rey de la selva? le preguntó el león.
  • “Tu, por supuesto”, le respondió la víbora, alejándose del león a toda marcha.
    El siguiente animal que se encontró fue un cocodrilo, que estaba adormecido cerca de una charca. El león se acercó y le preguntó: “Cocodrilo, dime ¿quien es el rey de la selva?”
    “¿Por qué me lo preguntas?”, le dijo el cocodrilo, “si sabes que eres tú el rey de la selva”.
    Así continuó toda la mañana, a cuanto animal le preguntaba todos le respondían que el rey de la selva era él. Pero, hete ahí que de pronto, le salió al paso un elefante.
  • “Dime elefante”, le preguntó el león ensoberbecido “¿sabes quién es el rey de la selva?”
  • Como única respuesta, el elefante enroscó al león con su trompa levantándolo cual si fuera una pelota, lo tiraba al aire y lo volvía a recoger...hasta que lo arrojó al suelo poniendo sobre el magullado y dolorido león su inmensa pata.
  • “Muy bien, basta ya, lo entiendo”, atinó a farfullar el dolorido león, “pero no hay necesidad de que te enfurezcas tanto, porque no sepas la respuesta”.
  • ¿Somos cómo el león en los momentos “cumbres” de nuestra vida?

2.2. Valles.

  • Salmo 23: 4.
  • La vara de Dios, nos sostiene en los momentos “valle” y su presencia no se aleja de nosotros en estas situaciones, sino todo lo contrario.
  • Es un momento para “considerar”, analizar nuestra vida, el propósito que Dios tiene para nosotros y confiar en que se cumplirá.
  • Génesis 39: 2, 21- 23.
  • Aunque no tenemos reflejadas las palabras de José si podemos inferir que sabía que Dios le estaba ayudando aún en esos momentos de dificultad.
  • Seguramente tampoco podría entender porque le habían vendido sus propios hermanos ni porqué le habían acusado injustamente pero sabía que Dios seguía a su lado cuidándole y esto lo ratifican sus propias palabras: Génesis 45: 5- 8.
  • Salmo 40.
  • Este salmo escrito por David en tiempos de dificultad nos muestra su actitud en esos momentos:

a)      Vs. 1. Sabía que Dios seguía cercano a Él.

b)      Vs. 4. Su confianza seguía estando en Dios.

c)       Vs. 12. Se reconoce la realidad, no se niega.

d)      Vs. 13. Pide ayuda y auxilio a Dios.

e)      Vs. 17. Hay humildad en sus palabras.

  • ¿Hacemos esto cuando estamos en dificultad? O por el contrario, ¿culpamos a Dios y a los demás de nuestros males?
  • 2ª Corintios 12: 9 y 10.
  • Nuestras debilidades son la oportunidad para que maduremos y crezcamos. Para que seamos más como Cristo.
  • ¿Es nuestra debilidad un momento de fortaleza?
  • Cuando nuestras fuerzas se acaban empieza nuestra dependencia de Dios.
  1. 3.       Conclusión.
  • En nuestra vida hemos pasado y pasaremos por momentos de alegría donde todo nos va bien (cumbres) y otros de problemas y dificultades (valles). Dios está con nosotros tanto en unos momentos como en otros.
  • En tiempos de cumbres demos gracias a Dios y en tiempos de valles ratifiquemos nuestra confianza en Dios.
  • Oración.

Tags: cumbres, valles, alegría, adversidad, agradecimiento, confianza

Publicado por manuelsanchez @ 19:59  | Predicaciones
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