Mi?rcoles, 22 de octubre de 2014

“UN CORAZÓN SENSIBLE”

  1. 1.       Introducción:
  • Hebreos 3: 7- 8.
  • Estos versículos encierran una advertencia que se desarrolla extensamente con el propósito de que la actitud que tengamos ante la Palabra de Dios sea diferente a la que tuvo el pueblo de Israel en el desierto. No prestaron atención a las enseñanzas de Dios y su destino se vio truncado.
  • El mensaje llega con claridad a nosotros: “si oímos hoy que no haya dureza en nuestro corazón.”
  • ¿Qué es un corazón duro? Es una vida insensible, impermeable a las enseñanzas, que está seguro que sabe dirigir su vida y no necesita del consejo de nadie ni siquiera de Dios.
  • La actitud a imitar la encontramos en Hebreos 3: 12. Un corazón incrédulo nos aparta de Dios, por el contrario debemos tener un corazón sensible. Esto es un corazón dispuesto a escuchar y a obedecer.
  • Lucas 6: 46- 49.
  • Un corazón sensible a la voz de Dios y obediente se traduce en una vida a prueba de adversidades.
  • Los presentadores de la mayoría de programas de TV están con un pinganillo en la oreja donde el director continuamente les da instrucciones sobre cosas que corregir o recordar. Así es más fácil reaccionar cuando surge algún problema.
  • En los equipos ciclistas actuales también los corredores van con un auricular que les conecta con el coche del director. Así saben que está pasando en la carrera a nivel global y todo el equipo recibe las mismas instrucciones.
  • Ambos ejemplos nos sirven para representar la comunicación de Dios con nosotros:

a)      Nos ayuda a enfrentar la adversidad

b)      Nos da una visión global y nos conecta con el resto del cuerpo (iglesia)

  • ¿Tenemos el auricular encendido o apagado? ¿Oímos las instrucciones? ¿Les prestamos atención?
  • En esta mañana veremos:

a)      Dios nos sigue hablando hoy

b)      Ejemplo de oír y no hacer caso: Sedequías

c)       Ejemplo de oír y obedecer: Hageo

  1. 2.       Desarrollo:

2.1.  Oyendo a Dios.

  • Juan 14: 15- 27.
  • En este pasaje tenemos revelada con claridad la verdad de que Dios ha enviado a su Espíritu Santo a habitar a nuestra vida estableciendo con nosotros una relación muy estrecha. En ella hay una comunicación constante.
  • Vs. 15: El amor a Dios se expresa en la obediencia no sólo en la escucha.
  • Vs. 17: Esta presencia de Dios está velada o pasa desapercibida para aquellos que no aceptan a Cristo pero es real en la vida de aquellos que nos hemos acercado a Él.
  • Vs. 23: Otra vez se destaca la relación entre amor, obediencia y esa unidad de nosotros con el Padre.
  • Vs. 26: El Espíritu Santo continúa la labor de comunicación que Dios ha establecido con el hombre desde el principio.

a)      Enseña

b)      Recuerda

  • ¿Nos habla Dios entonces? Por supuesto que sí y ¿Cómo? A través de su Espíritu Santo.
  • ¿Cómo discernir esa voz de Dios de otras voces o de la nuestra propia? Es una voz que no busca nuestro propio interés ni contradice la Palabra.
  • Hebreos 1: 1- 2.
  • Anécdota de la oración de Teresa de Calcuta.

2.2. Oír y no obedecer: Sedequías.

  • Jeremías 38: 14- 39: 7.
  • En este acontecimiento entre Sedequías y Jeremías podemos entender muchas cosas que nos pueden suceder a nosotros hoy.
  • Vs. 14: Quería la verdad sobre lo que iba a suceder, ¿quién no quiere eso?
  • Vs. 17 y 18: Dios responde, siempre que el hombre busca a Dios este se revela. La respuesta como en otras muchas ocasiones va en dos partes. Se recomienda la rendición al enemigo y se advierte de las consecuencias de no seguir estas instrucciones.
  • Vs. 19: Sedequías presenta una excusa para no obedecer.
  • Vs. 20: El mensaje de Dios es rotundo, claro y no es negociable.
  • Sedequías decidió no obedecer estas palabras y su decisión supuso su final y el de todo el pueblo: Ez. 39: 4- 7.
  • La desobediencia siempre tiene consecuencias desagradables.
  • Ejemplo de la actitud de un padre hacia su hijo.

2.3. Oír y obedecer: Hageo.

  • Hageo 1: 4- 15.
  • El pueblo había regresado del exilio. Se habían dedicado a construir sus propias casas pero no se habían ocupado de reconstruir el templo.
  • Entonces Dios les habla de una forma rotunda: vs. 4 al 9. No estaban disfrutando del fruto de su trabajo porque no estaban siendo obedientes. Habían descuidado su relación con Dios y todo lo demás se había trastocado.
  • ¿Qué hizo entonces el pueblo?
  • Vs. 12: El pueblo entendió que eso era realmente lo que estaba pasando y decidieron cambiar la situación. Sintieron temor porque no habían hecho las cosas bien.
  • Vs. 13: El Señor les confirma que les da una nueva oportunidad.
  • Vs. 14: El pueblo con Zorobabel y Josúe a la cabeza fueron removidos por Dios para hacer lo que debían. Empezaron a trabajar en la obra de Dios desplazando su labor de sus propias casas.
  • ¿A que nos estamos dedicando nosotros? ¿Cuidamos y trabajamos para el progreso de la obra de Dios o para mi propia vida?
  • Es necesario que reflexionemos sobre a que nos estamos dedicando y que fruto recibimos de ello.
  • Dios quiere un corazón que oye y que después obedece.
  • Mateo 25: 21. ¿Somos nosotros ese siervo?
  1. 3.       Conclusión.
  • La voz de Dios sigue siendo real para nosotros hoy. Su propósito es dirigir nuestra vida llevándonos por el mejor camino.
  • Pero a oír esa voz debe ir acompañado de obediencia. El resultado de la misma es bendición y de lo contrario nos alejamos de Dios.
  • ¿Seremos Sedequías o Zorobabel?
  • Oración.

Tags: corazón, sensible, duro, obediente, desobediencia

Publicado por manuelsanchez @ 20:49  | Predicaciones
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