Mi?rcoles, 08 de octubre de 2014

“ANDANDO EN LA LUZ DE DIOS”

  1. 1.       Introducción:
  • 1ª Juan 1: 5- 2: 11.
  • Hace algunos años al comienzo de un campamento de Exploradores que tuvo lugar en “El Raso” cerca de Candeleda en Ávila, ocurrió algo que nos puede servir para reflexionar sobre el tema de esta mañana.
  • Llegamos a ese lugar (que me habían dicho que era precioso) un Viernes por la tarde y como el camino era un poco complicado y también la salida de Madrid se  nos hizo de noche. Yo cuando llegué no pude apreciar nada de lo que rodeaba al lugar pues las tinieblas nocturnas lo habían invadido todo. No fue hasta la mañana siguiente con la luz del amanecer cuando pude comprobar en todo su esplendor lo magnífico de las montañas que rodeaban ese increíble paraje.
  • En la oscuridad no hay certidumbre, ni belleza ni disfrute pero con la luz en todo su esplendor llega la visión completa, la claridad y la esperanza.
  • Yo soy un apasionado de la luz y me llevo mal con los sitios donde no hay luz natural. Nunca he podido dormir en un sitio en completa oscuridad siempre he necesitado alguna rendija por donde pudiese entrar algo de claridad.
  • Cuando viví en Dinamarca llevaba bastante mal las horas de oscuridad del invierno y los días nublados que eran la mayoría.
  • 1ª Juan 1: 5. Dios es luz y no tiene nada que ver con las tinieblas. Todo en Dios es claridad. Él ha venido a revelarnos la verdad de Dios para los hombres y liberarnos de la esclavitud del pecado (tinieblas).
  • En tinieblas no sabemos adónde vamos y tropezamos con facilidad. En la luz discernimos el camino y podemos librar los obstáculos.
  • La luz la encontramos refiriéndose a Cristo en el capítulo 1 de Juan: 4, 5, 9.
  • El mismo dijo que era la luz: Juan 8: 12. Sólo hay una luz al final del túnel y esa es Cristo.
  • ¿Teniendo la luz andaremos todavía en tinieblas?
  • Vivir en la luz de Dios es:

a)      Tener comunión unos con otros

b)      Recibir el perdón

c)       Obedecer a la palabra

  1. 2.       Desarrollo:

2.1.  Viviendo en la luz: comunión unos con otros.

  • 1ª Juan 1: 6, 7; 2: 9- 11.
  • Vs. 6: Es posible que creamos que la luz de Dios brilla en nosotros pero nuestros hechos dicen otra cosa. En este versículo tenemos la clave: “decimos” y “andamos”. Ahí está la clave del asunto. La luz no es una declaración o un pensamiento, es una forma de vida (ser discípulo de Cristo). Está mucho más relacionado con lo que hacemos que con lo que decimos.
  • Vs. 7: El primer indicativo de que estamos en la luz es la relación con las personas que me rodean. ¿Estoy en luz? ¿Tengo comunión con los demás?
  • No tener comunión es: conflictos, disputas, enemistades, celos, envidias, murmuración, etc.
  • Tener comunión es: compartir, preocuparme por el otro, ayudar, empatizar, etc.
  • 1ª Juan 2: 9. Expresado con total claridad. El amor a Dios no se puede disociar del amor a los demás. Ni tampoco pensar en los demás como algo abstracto sino con los nombres y apellidos de las personas que nos rodean.
  •  1ª Juan 2: 11: Cuando no  hay amor hacia los que nos rodean entonces estamos todavía en tinieblas y nuestro camino está lleno de confusión.
  • 1ª Juan 2: 10: Sin embargo dónde hay amor (ágape) hay luz y donde hay luz se camina sin obstáculos.
  • Anécdota “una solución absurda” (los niños que se encuentran el tebeo en el parque y cómo lo reparten). En el conflicto hay división y en el amor hay unidad. Con esta todos salimos ganando y sino perdemos todos.
  • ¿Hay amor o hay odio? ¿Estamos en luz o en tinieblas?

2.2. Viviendo en la luz: recibiendo el perdón.

  • 1ª Juan 1: 8- 10; 2: 1- 2.
  • Vs. 8: La primera condición para recibir y andar en la luz que es Dios es reconocer que somos pecadores y estamos apartados de Él por nuestra desobediencia (Romanos 3: 23; 5: 12).
  • Vs. 9: Pero cuando reconocemos que hemos pecado y desagradado a Dios entonces podemos recibir su perdón. Ese perdón se recibe de una vez por todas y produce en nosotros una limpieza total, de tal forma que Dios puede venir a habitar a nuestros corazones (Gálatas 4: 6).
  • Este perdón lo recibimos para darnos una nueva posición, una nueva identidad y un nuevo propósito. Vivir en luz y anunciar la luz.
  • En ese camino que empezamos a veces caemos pero eso no debe preocuparnos hasta la desesperación: 2: 1- 2.
  • ¿Has recibido el perdón de Dios? Si no es así hoy es el día de hacerlo y empezar a vivir en luz.
  • ¿Si lo has recibido, te has perdonado a ti mismo?
  • Dios quiere que recibamos su perdón y vivamos en libertad sin culpabilidad: Anécdota de no te olvides del pato.

2.3. Viviendo en la luz: obedeciendo la palabra.

  • 1ª Juan 2: 3- 6.
  • Una vez más Juan nos muestra que conocer a Dios se debe manifestar en nuestra vida no sólo en nuestros pensamientos.
  • Una vida que obedece a Dios es una vida de verdad.
  • Vs. 5: El término “perfeccionado” es “teleioo” y significa alcanzar una meta. El que guarda la palabra de Dios sabe que está viviendo realmente en la luz.
  • Su ejemplo es nuestro modelo y el único en que debemos fijarnos. Hemos sido llamados a ser sus discípulos y no de nadie más. Es decir nuestra comparación debe ser únicamente con Él: Juan 15: 7 y 8.
  1. 3.       Conclusión.
  • Dios nos ha revelado su luz a través de Cristo. Si nos acercamos a Él recibimos el perdón que nos muestra una nueva vida alejados de las tinieblas.
  • En la luz de Dios hay: plenitud, paz, propósito.
  • Sabemos que estamos en la luz cuando amamos (y no odiamos) a los demás y somos obedientes a sus mandamientos.
  • Oración.

Tags: luz, comunión, fraternidad, perdón, obediencia, claridad

Publicado por manuelsanchez @ 20:47  | Predicaciones
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