Lunes, 08 de septiembre de 2014

“COMPARTIENDO LO QUE TENEMOS Y SOMOS”

  1. 1.       Introducción:
  • Hechos 3: 1- 10.
  • Este relato que acabamos de leer es muy conocido y seguramente hasta hemos oído compartir de ello en varias ocasiones.
  • Estamos en tiempos de comienzo de la nueva temporada:

a)      Fichajes de los equipos de fútbol

b)      Nuevos objetivos y recordar anteriores en las empresas

c)       Comienzo del colegio para los alumnos y profesores (nueva ley)

d)      Proyectos y recuerdo de propósitos a nivel personal

e)      También es tiempo de hacer propósitos como iglesia.

  • Contiene algunos principios fundamentales extraídos principalmente del versículo 6 que me gustaría fueran los principios motrices de nuestra comunidad para este nuevo curso.
  • Se pueden resumir en tres aspectos principalmente:

a)      Estar cerca de los necesitados

b)      Compartir lo que tenemos y somos

c)       Usar los dones para bendecir a otros

  • Pero antes de entrar en el fondo del asunto nos tenemos que fijar aunque sea brevemente en dos de los protagonistas de estos acontecimientos: Pedro y Juan.
  •  Juan 1: 35- 42. Eran dos personas que habían convivido desde el principio con Jesús. Juan era probablemente el discípulo de Juan el Bautista que estaba con Andrés pero no aparece en el texto y Pedro fue el siguiente en añadirse al incipiente grupo de los discípulos.
  • Sus vidas fueron totalmente transformadas por el tiempo que convivieron con Jesús. Partiendo de su sincera devoción, Dios hizo una obra grande en sus vidas. Puliendo lo que no estaba bien y teniendo paciencia en ese proceso.
  • Juan 21: 15- 22. Curiosamente estos dos personajes también concluyen el evangelio pero en este caso poniendo de relevancia la misión que tenían por delante para la cual Jesús les había estado preparando.
  • En resumen eran dos vidas profundamente cambiadas por su relación con Jesús.
  • ¿Y tú? ¿Puedes decir que tu vida ha sido cambiada también por la acción del Espíritu Santo? Si no es así es el primer paso que debes dar: reconocer que debes entregar tu vida a Cristo, pedirle perdón y convertirse en un hijo obediente a su padre: Juan 1: 12.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1.  Cerca de los necesitados.

  • Hechos 3: 4.
  • Pedro y Juan iban al templo a orar (algo muy espiritual) pero se detuvieron para escuchar lo que este hombre les tenía que decir.
  • ¿Eres capaz de recordar a quién te has encontrado en tu camino a la iglesia en esta mañana?
  • A menudo nos cruzamos con mucha gente pero no prestamos atención porque sólo estamos atentos a nuestros propios proyectos.
  • ¿Somos capaces de alterar nuestros planes por ayudar a otros?
  • Lucas 10: 25- 37. Aquí tenemos reflejadas las distintas reacciones cuando nos tropezamos con algún necesitado:

a)      Vs. 31: El sacerdote, le vio pero su desvió para no coincidir con él y poder seguir con su propósito.

b)      Vs. 32: El levita, le vio también pero hizo lo mismo que el sacerdote, se desvió para no darse de bruces con la necesidad.

c)       Vs. 33: El samaritano, también le vio pero pasó de la información a la acción. Hubo compasión en su corazón hacia él y le prestó su ayuda.

  • ¿Cómo respondemos a la necesidad que nos rodea?
  • ¿Conoces a alguien que necesita TU AYUDA?
  • Anécdota de los chicos que cargan ESPONJAS Y SAL.
  • Pasemos de la contemplación (que mal esta todo, cuanta necesidad) a la acción. Detente, deja tus quehaceres y actúa.
  • Esto nos habla de todos los días y de las convocatorias como comunidad (evangelismo y acción social).

2.2. Compartiendo lo que tenemos.

  • Hechos 3: 6a.
  • Sabemos que el inválido estaba esperando una limosna pero Pedro y Juan no tenían dinero para darle.
  • Probablemente no tenemos dinero para ayudar a los que nos rodean pero si tenemos algo que darles.
  • No debemos pensar que podemos esperar a tener suficiente para compartir con otros, Dios quiere que compartamos desde lo que tenemos y somos ahora mismo.
  • Juan 6: 11. Este milagro se produjo a partir de  poca cantidad de comida pero nos enseña un principio fundamental. Cuando ponemos lo que estamos dispuestos a compartir con otros en manos de Dios la multiplicación se produce. Además esta se lleva a cabo en el momento de compartir y no previamente (ejercer la fe).
  • Anécdotas de cómo esta idea ha llegado hasta nuestro entorno aún sin el impulso de la fe: cadena de favores y bancos de tiempo.
  • ¿Qué tienes para compartir? Tu fe, que puede ayudar a otros a experimentar la misma transformación que tú has tenido. Pero también nuestro dinero y nuestro tiempo.

2.3. Usando los dones para bendecir a otros.

  • Hechos 3: 6b.
  • El poder que obra en el milagro es el de Dios. En su nombre se produce lo increíble y asombroso.
  • Lo hicieron con fe y autoridad.
  • Fe: Lucas 17: 6.
  • Autoridad: Lucas 9: 1.
  • ¿Crees que tienes esa fe y esa autoridad?
  • Tenemos la fe en Dios y la autoridad que Él nos ha dado con el único propósito de bendecir a otros, usarla no para nosotros sino para ayudar a los demás.
  • ¿Lo haremos?
  1. 3.       Conclusión.
  • Seamos imitadores de Pedro y Juan: estando cerca de los necesitados, compartiendo lo que tenemos y somos y usando los dones para bendecir a otros.
  • La vida de la persona que estaba inválida fue transformada por el amor de Dios pero era necesario de unos vehículos para mostrar esa misericordia.
  • ¿Seremos tú y yo los vehículos de Dios para mostrar su amor a los demás?
  • Tenemos trabajo por delante, vamos a ello con la inspiración del Espíritu Santo.
  • Oración.

Tags: Pedro, Juan, sanidad, milagro, compartir, dones, necesitados

Publicado por manuelsanchez @ 20:35  | Predicaciones
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