Domingo, 20 de julio de 2014

“SIENDO RESTAURADOS”

  1. 1.       Introducción:
  • Nehemías 1: 3.
  • El pueblo de Judá había sido llevado cautivo por Nabucodonosor en el año 587 a.C. y 140 años después seguía en el exilio y viviendo en unas condiciones deplorables.
  • El pueblo había recibido el castigo de Dios sobre ello como consecuencia de su pecado tal y como había sido anunciado por muchos profetas: Isaías, Jeremías.
  • Pero, sin duda, la historia que se nos detalla en el libro de Nehemías es una historia de restauración.
  • Restaurar significa volver a una cosa al estado en que se encontraba antes.
  • Bajo la dirección de Nehemías el pueblo de Judá ve su ciudad restaurada, con especial énfasis en el muro pero sobre todo su devoción a Dios.
  • El deterioro de las cosas es algo que vemos diariamente. Hay cosas que se deterioran por un accidente y otras por el uso normal.
  • Si tenemos un golpe con el coche debido a un accidente (un evento imprevisto y  circunstancial) debemos llevarlo al taller a que lo dejen como estaba, o por lo menos, lo intenten.
  • Pero hay cosas que con el uso pierden su aspecto original, yo tengo esperándome en casa unas puertas y ventanas que con el paso del tiempo, la lluvia y los cambios de temperatura han ido perdiendo no sólo el color original sino parte de la pintura y hay que repararlas para intentar dejarlas como estaban.
  • Cuando era niño se anunciaba un producto en televisión: “reparador” que se echaba a los muebles para que desapareciese todo arañazo producido por el uso.
  • En esta mañana veremos como Dios es el mejor “reparador”. Tanto los accidentes como el paso del tiempo producen daños en nuestra vida.
  • El pecado que cometemos nos daña y sus efectos también deben ser restaurados.
  • Dios restaura:

a)      Nuestra condición espiritual

b)      Los daños en nuestra vida

c)       Nuestro propósito

  1. 2.       Desarrollo:

2.1.  Dios restaura nuestra relación con Él destruida por el pecado.

  • Nehemías 9: 1- 2 y 10: 28 y 29.
  • El pueblo de Judá había desobedecido de forma continuada la ley que Dios les había dado.
  • Se habían mezclado con pueblos extranjeros y esto había producido el abandono del culto a Dios sustituyéndolo por cultos idolátricos.
  • Esto llevó al pueblo a la destrucción y una gran miseria.
  • Cuando Nehemías llegó a la ciudad puso en marcha el proceso de restauración del muro, de la cohesión del pueblo, del reparto del trabajo y principalmente del acercamiento a Dios.
  • En estos versículos vemos como el pueblo se arrepiente de los pecados cometidos y hacen propósito de cambiar esa vida de desobediencia por una vida de obediencia a Dios.
  • Romanos 5: 1- 10.
  • Todos los hombres necesitamos esta “restauración” espiritual. Al igual que Judá todos hemos desobedecido a Dios y somos culpables de pecar.
  • Vs. 1: Somos hechos justos en Cristo cuando depositamos nuestra fe en Él.
  • Vs. 8: Nos amó siendo pecadores para que nosotros fuésemos librados del pecado.
  • Vs. 11: Ahora podemos acercarnos a Dios y recuperar la relación que el pecado destrozó.
  • Si no has recibido todavía esa “restauración” de Dios hoy es el día de hacerlo.

2.2. Dios restaura los daños.

  • Nehemías 12: 27- 43.
  • El muro de Jerusalén fue reconstruido, la obra se finalizó y eso trajo al pueblo estabilidad, paz  y seguridad.
  • Recuperaron la confianza y la ciudad cobró una nueva vida.
  • Juan 5: 1- 8.
  • En este relato de Juan vemos como el paralítico de Betesda llevaba muchos años pidiendo a Dios la restauración de su salud física.
  • Vs. 8: El poder de Dios le devolvió su salud.
  • Vs. 11: Este consejo le mostró el camino que debía seguir.
  • Hay daños que se han producido en nuestra vida por un “accidente” o por el transcurso del tiempo y necesitan la reparación de Dios:

a)      Soledad

b)      Decepción

c)       Tristeza

d)      Enfermedad

e)      Incomprensión

  • Si Dios restauró una muralla como la de Jerusalén también puede restaurar tu vida: Isaías 61: 1.

2.3. Dios restaura nuestro propósito.

  • Nehemías 9: 36- 37.
  • El pueblo de Judá había perdido su propósito y lo había cambiado por desesperación y pura supervivencia.
  • Cuando se acercan a Dios recuerdan porqué y para qué Dios les había escogido y recuperar el ánimo para continuar.
  • Nehemías 12: 43. El pueblo recuperó la alegría de descubrir como Dios les amaba e iba a cuidar de ellos.
  • Juan 17: 24- 26.
  • En ocasiones a nosotros nos pasa lo mismo cambiamos una vida dirigida por un propósito por una existencia que sólo busca sobrevivir.
  • Vs. 24: Dios nos ha llamado para vivir en la eternidad con Él.
  • Vs. 25: Para que disfrutemos de su conocimiento.
  • Vs. 26: Experimentemos su amor y llevemos su amor a otros.
  • ¿Has perdido tu propósito en la vida?
  1. 3.       Conclusión.
  • Dios quiere que seamos restaurados completamente: nuestra relación con Él, los daños producidos en nuestra vida y nuestro propósito.
  • Es el mejor y único reparador que existe.
  • Pon tu fe en Él y recibe esa restauración.
  • El agente principal es su Espíritu Santo pero también la comunidad de fe que es la iglesia tiene un papel crucial en este asunto.
  • No salgan de este lugar hoy sin confiar en la restauración de Dios.
  • Oración.

Tags: restauración, espiritual, daños, propósito

Publicado por manuelsanchez @ 20:13  | Predicaciones
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