Domingo, 06 de julio de 2014

“EL MOTOR QUE NOS MUEVE”

  1. 1.       Introducción:
  • Lucas 10: 27 y 28.
  • La pasada semana tuvimos una avería en la luz de los patios de nuestra comunidad. Para arreglarla llamamos al electricista, una vez detectados los problemas los solucionó. Un nuevo detector de luminosidad y desactivar unos focos en la piscina. Pero cuando todo estaba listo el sistema seguía fallando. Se había quedado activado el reloj y al haber dos señales trabajando sobre el mismo dispositivo se producían cosas extrañas. Cuando se desactivó el reloj y solo funcionaba el detector de presencia todo se quedó resuelto.
  • Conclusión, cuando dos cosas pretenden actuar sobre lo mismo al final se producen interferencias y disfunciones.
  • Nuestra vida en el terreno de las motivaciones es igual, nos pueden motivar varias cosas a la vez generando un conflicto en nosotros tanto interno como en relación con los demás.
  • Un coche diseñado con un motor gasolina no puede funcionar con gasoil, si por error esto sucede (difícil porque las gasolineras están diseñadas para eso), el coche se pararía y probablemente sucedería una avería. Lo mismo en el caso inverso.
  • ¿Qué motor debe mover al hombre según Dios?
  • En el texto de Lucas un “maestro” de la ley le pregunta a Jesús ¿Cómo heredaré la vida eterna?, la respuesta se la da él mismo: vs. 27.
  • Lo más importante en la vida es amar a Dios y amar a los demás. Jesús concluye con la afirmación de que esto le dará la vida eterna: vs. 28.
  • ¿Es este el motor de nuestra vida? O ¿son otros motores los que nos impulsan?
  • Algunas otras cosas pueden ser las motivaciones principales en nuestra vida:

a)      Satisfacción personal: hacer lo que nos apetece en cada momento.

b)      Posesiones materiales.

c)       Estabilidad.

d)      Reconocimiento de los demás.

e)      Buscar la tranquilidad.

  1. 2.       Desarrollo:

2.1.  ¿Qué produce al amor a Dios?

  • Isaías 66: 1- 2.
  • El amor a Dios nace de la comprensión de su majestad y nuestra insignificancia. Aunque esto pueda parecer muy duro al hombre tan orgulloso hoy en día.
  • Dios lo ha creado todo, habita en la eternidad y aun así ha puesto sus ojos en nosotros.
  • Hebreos 2: 6- 8.
  • Un amor que nace de la gratitud por habernos creado, habernos hecho como somos y darnos el lugar preeminente en la creación.
  • 1ª Juan 4: 9, 10 y 19; Isaías 53: 4- 5.
  • Entender que Dios nos ha amado primero a nosotros con un amor tan grande que le llevó a entregar a su Hijo en sacrificio por nuestra salvación.
  • ¿Entendemos que Dios es grandioso y soberano?
  • ¿Entendemos cómo nos ha creado y lo que nos dado?
  • ¿Valoramos la salvación a través de Jesucristo?
  • Entonces amemos a Dios por encima de todas las otras cosas.

2.2. ¿Qué produce el amor a los demás?

  • Mateo 9: 36.
  • Ver a la gente que nos rodea en su verdadera condición espiritual más allá de la apariencia física o la simpatía o falta de ella que tengamos a alguien en particular.
  • Jesús lo dio todo por nosotros porque estaba conmovido al ver nuestra separación espiritual de Dios.
  • ¿Nos conmueve esa situación en los que nos rodean?
  • 1ª Juan 4: 20. El amor a Dios nos lleva necesariamente a amar a los demás. Si no es así es que no hemos entendido ni amamos a Dios.
  • En nuestro egoísmo hemos querido separar ambas cosas, decimos que amamos a Dios porque nos gusta relacionarnos con él pero no soporto a los que tengo alrededor. En ese espíritu hay gente que dice yo amo a Dios pero no creo que sea necesaria la iglesia (esto es un error gravísimo).
  • Efesios 4: 15. La iglesia es la expresión del amor de Dios unos hacia otros y eso hace que crezcamos siguiendo la verdad (Cristo). Esto constituye una “espiral muy positiva”: cuanto más conozco a Cristo más amo a los demás, entonces los demás crecen y yo crezco.
  • ¿Tenemos compasión hacia los que nos rodean?
  • ¿Entiendo que estoy en la iglesia para ayudar a los demás? ¿Lo soy?

2.3. ¿Cómo expresamos ese amor?

  • Juan 21: 15.
  • El amor a Dios se expresa en el servicio  a su pueblo:

a)      Predicando la palabra

b)      Sirviendo en la iglesia

c)       Ayudando a los que lo necesitan

  • No es casualidad que después del capítulo de los dones (1ª Corintios 12) vaya el capítulo del amor (1ª Corintios 13).
  • El amor a Dios se expresa en devoción a Él:

a)      Adoración

b)      Oración

c)       Obediencia a su palabra: Juan 14: 15.

  • Expresemos ese amor a Dios y a los demás sin ningún impedimento.
  1. 3.       Conclusión.
  • Sólo hay un principio que debe mover nuestra vida: el amor a Dios y el amor a los demás.
  • Si el motor que nos gobierna es otro, la confusión está asegurada.
  • Expresemos en este tiempo de campaña evangelística nuestro amor a Dios y a los demás.
  • Oración.

Tags: motor, motivaciones, amor, Dios, demás, servicio

Publicado por manuelsanchez @ 19:24  | Predicaciones
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