Mi?rcoles, 28 de mayo de 2014

“CUESTIÓN DE HÁBITOS”

  1. 1.       Introducción:
  • Santiago 1: 19- 27.
  • Este texto que acabamos de leer es característico de la epístola de Santiago, es una carta llena de mensajes enfocados a una vida práctica.
  • Muchas veces se puede entender lo que la Palabra de Dios nos enseña como un conjunto de creencias o un sistema moral, teológico o simplemente intelectual pero ese no es el propósito último de Dios.
  • Su palabra nos muestra primeramente el camino a la salvación: Cristo y en segundo lugar como conducirnos en este mundo adecuadamente. Esto quiere decir una forma de vivir.
  • Vs. 22: El gran reto que tenemos es no sólo oír la Palabra sino practicarla. De lo contrario nos estamos engañando a nosotros mismos porque a Dios no podemos engañarle.
  • Vs. 23 y 24: Santiago emplea un claro ejemplo. Cuando nos miramos en el espejo nuestra imagen permanece en nuestro cerebro breves instantes, pero nos vamos y nos olvidamos de lo que hemos visto. ¿Recuerdas lo que has visto en el espejo esta mañana?
  • Vs. 25: Si además de oír practicamos entonces recibiremos la bendición de Dios.
  • ¿Cómo se pone en práctica la Palabra? Es cuestión de hábitos. Hacer de los principios bíblicos un hábito en nuestra vida.
  • Si queremos educar bien a nuestros hijos les tenemos que enseñar buenos hábitos:

a)      Limpieza

b)      Orden

c)       Estudio

d)      Comportamiento: pedir las cosas, responder adecuadamente….

Todo esto se logra repitiendo las cosas una y otra vez.

  • Un deportista fundamenta su entrenamiento en los hábitos: un buena alimentación, unas horas de entrenamiento, calentamiento, etc…
  • A veces pensamos que el crecimiento de nuestra vida cristiana lo vamos a lograr en momentos especiales, y a veces ocurren cosas así pero lo realmente importante son los hábitos que tenemos.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1.  Meditación en la Palabra.

  • Salmo 1.
  • Junto con la oración este debe ser el hábito central de nuestra vida, si queremos crecer adecuadamente.
  • Salmo 1: 2. Es bienaventurado (dichoso, afortunado) aquel que en la palabra de Dios encuentra un placer. Y hace de ella objeto de meditación continuo.
  • Esto quiere decir, leerla, entender el mensaje, volver a leerla, aplicarla a mi vida y volver a leerla.
  • Este ejercicio debe ser algo practicado diariamente en nuestra vida.
  • Sólo si hacemos esto podemos entender el mensaje de Dios con claridad y no podemos pretender encontrar con atajos lo que Dios ha establecido así.
  • Podemos buscar un mensaje rápido que calme nuestra ansiedad en un determinado momento pero Dios quiere que nos acerquemos a su Palabra de forma sistemática.
  • Yo siempre recomiendo, como me lo enseñaron, a mí la lectura de un libro del AT y otro del NT de forma alternativa. Y así ir recorriendo la escritura.
  • 1ª Timoteo 4: 6.
  • ¿De qué se había nutrido Timoteo? De la palabra.
  • ¿Qué había seguido? Esa sana doctrina.
  • 1ª Timoteo 4: 16.
  • Pablo exhorta a Timoteo a cuidar sus creencias pero también su conducta. Una y la otra van íntimamente ligadas.
  • Exhortación a seguir la Escuela Dominical.

2.2. Hablando verdad.

  • Efesios 4: 25.
  • La mentira entró en el mundo con el pecado y desde entonces ha recorrido toda la historia creciendo más y más.
  • Éxodo 20: 16. Aquí tenemos la clave de porque mentimos. Para obtener alguna ventaja sobre otro.
  • Así no debemos avanzar en nuestra vida.
  • Si a veces decimos la verdad y otras mentimos nuestra vida se mueve entre dos aguas y no avanzamos a ningún sitio.
  • Hablar verdad debe convertirse en un hábito en nuestra vida. No mentir como norma de conducta, en ningún momento ni circunstancia.
  • ¿Te gusta que te mientan? ¿Cómo te sientes cuando lo descubres?
  • Anécdota del robot detector de mentiras: el hijo con dónde había estado y qué película había visto, el padre con que a su edad no sabía lo que era eso y la madre con que el hijo era suyo.
  • Esto nos muestra hasta qué punto la mentira se ha convertido en algo habitual en nuestros días. Estamos llamados a salir de esa dinámica y hablar verdad siempre.

2.3. Ayudando a los demás.

  • Hechos 20: 35.
  • Pablo está recordando lo que les había enseñado, había procurado no ser una carga para ninguna iglesia sino proveerse su propio sustento con su trabajo, pero no sólo eso sino también para ayudar a los demás.
  • En la iglesia de Jerusalén vemos como era práctica habitual ayudar a los que lo necesitaban.
  • En el libro de Hechos vemos como Pablo había recogido una ofrenda entre las iglesias para ayudar a la iglesia de Jerusalén que estaba pasando por dificultades.
  • Lucas 10: 25- 37. Parábola del samaritano.
  • El protagonista de esta historia es el que pregunta, sabía lo que tenía que hacer (ayudar a los demás) pero no sabía quién era su prójimo (excusa).
  • Cuando veamos que alguien tiene necesidad no pongamos excusas porque no sirven para nada, por el contrario, dejemos que el amor de Dios fluya de nosotros a otros.
  1. 3.       Conclusión.
  • La vida cristiana no se construye con momentos especiales sino con hábitos, una forma de vida.
  • Edifiquemos nuestra vida en base a hábitos saludables: meditar la palabra, hablar verdad y ayudar a los demás.
  • Santiago 1: 27. Esta afirmación que puede parecer tan radical es la verdad de Dios.
  • Los frutos del Espíritu Santo son el resultado de los hábitos en nuestra vida.
  • Oración.

Tags: hábitos, momentos, meditación, Palabra, verdad, mentira, bien

Publicado por manuelsanchez @ 21:01  | Predicaciones
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