Domingo, 23 de marzo de 2014

EL AMOR DE DIOS HACIA EL HOMBRE CAÍDO

 

En la Biblia tenemos ejemplos de amor de diferentes tipos:

Entre esposos: Isaac y Rebeca

Entre padres e hijos: Ana y Samuel

Entre hermanos: José y sus hermanos.

Entre amigos: Jesús con Marta, María y Lázaro

En comunidad: la primera iglesia cristiana

Hacia el rival o enemigo: David con Saúl

Hoy vamos a hablar del amor perfecto, el que se describe en  Juan 3:16

(aquí daríamos paso al video)

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

 

Este es el versículo más querido y mejor conocido en la Biblia. Ha sido predicado en más de 1800 idiomas y dialectos Ningún otro verso de la Escritura hace más claro el evangelio de Cristo. Si comprendes este versículo, comprendes el corazón de la Biblia. Pero si no lo entiendes, no importa cuanto estudies las Escrituras, no importa cuánto tiempo vayas a la iglesia, o cuan bueno seas, te has perdido la enseñanza central del Nuevo Testamento

 

I. Primero,  nos dice del amor de Dios.

 

“Porque de tal manera amó Dios al mundo.”

 

Es algo notable pensar que Dios ama al mundo caído, arruinado y culpable. La palabra “mundo” no se refiere a la tierra, sino a la humanidad, a ti y a mi, El mundo no ama a Dios. Yo he escuchado a gente decir que lo aman, pero nunca he visto a ninguno de ellos realmente amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, y con toda la mente. Es un mandamiento, pero es un mandamiento que ningún hijo caído de Adán obedece. En cambio el amor de Dios es incondicional, eterno y misericordioso.

En vez de amar a Dios, el mundo perdido no quiere tener nada qué ver con Él. El apóstol Pablo lo hizo muy claro cuando dijo:   

“No hay quien busque a Dios” (Romanos 3:11).

 

Dios ama a la humanidad a pesar del hecho de que ellos están contra Él. Esto de veras es sorprendente. No se puede explicar con lógica humana. No se puede explicar con la filosofía. No se puede explicar con la religión hecha por el hombre. De hecho, no sabríamos esta gran verdad si no hubiese sido revelada a nosotros en la Biblia.

II. Segundo, el versículo nos dice del gran don de Dios.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito…” (Juan 3:16).

Dios hizo algo realmente y verdaderamente sorprendente por Su gran amor a la humanidad perdida. Esto es lo que Dios hizo: Él amó al hombre caído de tal manera “que ha dado a su Hijo unigénito.”

¿Qué significa cuando dice que “ha dado” a Jesús?

La Biblia dice:

“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer…” (Gálatas 4Arcoiris.

Dios envió a Jesús del Cielo y lo puso en el vientre de María. Así que cuando nuestro texto dice: “ha dado a su hijo unigénito” se refiere a eso. Habla de que Dios puso a Jesús de un modo sobrenatural en el vientre de María. Es por eso que nuestro texto llama a Jesús “Hijo unigénito.” La palabra “unigénito” es de una palabra Griega: “monogēnē,” que significa: “solo, hijo único”. Esto se refiere a que Jesús nació de una virgen, sin padre humano. No quiere decir que Dios lo creó. Los escritores de antaño correctamente dijeron que Jesús era “engendrado, no hecho,” porque Jesús existía en el Cielo como la Segunda Persona de la Trinidad, pero Él fue engendrado en el vientre de la virgen por Dios.  Dios “ha dado” a Su Hijo al engendrarlo en el vientre de María.

Dios “ha dado” a Jesús para morir en la Cruz para pagar por nuestros pecados. Cristo murió en nuestro lugar, haciendo el pago completo de nuestra deuda de pecado.

La palabra “dado” todavía contiene otra idea, que la salvación es un don. No te la puedes ganar. La salvación es un don gratuito de Dios.

Además ofrece la mayor ofrenda de amor jamás entregada a través de su hijo trajo la salvación y la reconciliación del ser humano.

 

 

III. Tercero, el versículo nos dice la manera de recibir este don.

Para que todo aquel que en Él cree no se pierda...” (Juan 3:16).

La única manera en que puedes recibir los beneficios del “don de amor” de Cristo en la Cruz es por creer en Él y creerle a Él.

 Pon tu fe directamente en Jesucristo.

Esa es la manera en que recibes el don amoroso de Dios en Cristo, por creer en Él.

Pon tu confianza completa en Jesús.

¿Por qué? Como dice Hechos 4:12 “No hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”

Además podemos leer en Juan 3:36 “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre el”

IV. Cuarto, el versículo nos dice los resultados de recibir el don de Cristo.

“…no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Cuando vienes a Jesús por fe y crees en Él por fe tú recibes el beneficio de no perderte. Eso quiere decir que no irás al Infierno. Porque Jesús dijo:

“Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás” (Juan 10:28).

Además vamos a tener vida eterna, y tú dirás, pues vaya descubrimiento, pues sí, porque déjame decirte que así como la vida puede ser eterna…la perdición también lo es…tú decides

CONCLUSIÓN

Debemos entregar nuestra vida a Cristo. Dios llevó a cabo la muestra de amor más grande jamás realizada. Si creemos en El y tomamos como referencia la Ley de Dios en nuestras vidas no solo vamos a poder disfrutar del fin último de la vida eterna, también vamos a poder vivir esta vida terrenal de una manera más plena. Hoy en día tenemos los placeres del mundo al alcance de nuestra mano o simplemente de un “click”, tenemos violencia, sexo, cualquier tipo de placer imaginable, pero debemos tener claro que esto solo nos va a satisfacer temporalmente, pasado un tiempo volveremos a sentirnos vacios. En cambio si vamos a Jesús nos sentiremos plenos, como dice  Juan 6:35         ”El que a mi viene nunca tendrá hambre y el que en mi cree no tendrá sed jamás”

A pesar de que le hemos fallado y negado el nunca ha dejado de amarnos, como dice Romanos 8:38-40 “Ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, no lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”

Si Él entregó a Su Hijo para que tú seas salvo, ¿qué vas a hacer tú por Él??


Tags: amor, Dios, pecador, entrega, sacrificio, respuesta

Publicado por manuelsanchez @ 20:48  | Predicaciones
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