Lunes, 03 de marzo de 2014

“LIBERADOS”

  1. 1.       Introducción:
  • Isaías 61: 1, corroborada por el propio Jesús en Lucas 4: 18.
  • En este texto encontramos expresados los propósitos fundamentales por lo que necesitábamos que Jesús viniese: liberarnos.
  • Como dice Pablo en Romanos capítulo 6 éramos esclavos del pecado. Y lo seguiremos siendo  siempre y cuando estemos alejados de Dios.
  • El ansia de libertad es algo casi inherente al ser humano. Muchas personas y pueblos a lo largo de la historia han emprendido ese camino aún a costa de sus propias vidas:

a)      Movimientos por los derechos civiles: Luther King

b)      Liberación de las potencias coloniales: Gandhi

c)       Derechos de las mujeres: Clara Campoamor

  • Hoy en día muchas de esas libertades se han conquistado, no todas ni en todos los lugares pero el hombre sigue sufriendo esclavitud en lo exterior pero sobre todo en lo espiritual.
  • Juan 8: 36: “Si el hijo os libera, seréis verdaderamente libres.”
  • Sólo en Cristo obtenemos la completa y absoluta libertad.
  • Pero, ¿podemos vivir como esclavos habiendo sido liberados?
  • Aun creyendo en Cristo hay cosas que nos pretenden esclavizar: relaciones, conflictos, lo material, traumas no superados, desobediencia, defectos, complejos, etc…
  • En esta mañana veremos una situación que vivió el pueblo de Israel en un momento determinado de la cual podemos extraer importantes conclusiones para nosotros hoy en día.
  • El hijo mayor en la historia del hijo pródigo se había quedado junto a su Padre pero tenía algo en su corazón que no le permitía disfrutar plenamente de los privilegios que tenía.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1.  Clamando.

  • Jueces 6: 2- 6.
  • El pueblo de Israel había desobedecido a Dios y como consecuencia de ello los madianitas les tenían oprimidos.
  • No era una ocupación en toda regla sino un desgaste continuo: cuando la cosecha estaba preparada los madianitas subían y se llevaban el fruto de la tierra. La consecuencia era que el pueblo vivía empobrecido.
  • Es como si a nosotros después de estar todo el mes trabajando viniese alguien y se llevase nuestro sueldo y así de nuevo mes tras mes.
  • Eran aparentemente libres pero no podían disfrutar del esfuerzo de su trabajo.
  • Jueces 6: 2. Habían llegado a tal punto que habían decidido refugiarse para paliar los saqueos del enemigo.
  • Jueces 6: 6b. Ante esa situación “clamaron” a Dios. Pidieron ayuda a Dios para que viniese en su auxilio.
  • Marcos 10: 46- 52. Esa es una expresión clara del clamor. Pedir ayuda a gritos.
  • En estos dos ejemplos vemos la necesidad de “clamar” ante una opresión, algo que nos esclaviza.
  • El pueblo de Israel estaba recibiendo el castigo de su desobediencia.
  • El ciego no había hecho nada para merecerse esa enfermedad.
  • ¿Hay algo que nos oprime en esta mañana?
  • Clama a Dios por una solución.

2.2. Medio de liberación.

  • Jueces 6: 11- 16.
  • Dios escuchó el clamor de su pueblo, de igual manera que escucha el nuestro en la actualidad.
  • Vs. 12: El ángel que se aparece a Gedeón le dice:

a)      Dios estaba con él

b)      Era esforzado

c)       Era valiente

Una buena forma de presentarse, pero sin duda todo eso era cierto.

Dios ve nuestra situación aún es angustia y desesperación. Ve nuestro esfuerzo y nuestro valor soportando los problemas.

Pero también nos llama valientes, ve más allá de lo que nosotros podemos ver.

¿Creemos a Dios cuando nos dice lo que somos?

  • Vs. 13: La respuesta de Gedeón es una queja por lo que cree el olvido de Dios hacia ellos. ¡Cuántas veces pensamos nosotros lo mismo!
  • Vs. 14: Le confirma la determinación de Dios de liberar a su pueblo.
  • Vs. 15: Gedeón no se lo termina de creer.
  • Vs. 16: Dios se lo confirma.
  • Gedeón fue el medio empleado por Dios para liberar (de nuevo) a su pueblo.
  • No olvidemos que habían llegado a este extremo por olvidarse de lo enseñado por Dios (habían servido a otros dioses).
  • Hasta aquí esta historia de Gedeón, ¿quién es nuestro Gedeón hoy?
  • Hoy no necesitamos libertadores ni héroes porque todo lo ha conquistado Cristo, necesitamos pedir, creer y confiar en la respuesta.

2.3. Recibiendo liberación.

  • Finalmente, llega la liberación: Jueces 7.
  • Con sólo 300 hombres obtuvo la victoria sobre un ejército mucho más numeroso.
  • Rodearon el campamento, tocaron las trompetas y el estruendo confundió tanto al ejército de Madián que se mataron entre ellos.
  • Fue la intervención milagrosa de Dios la que produjo la derrota de Madián.
  • El pueblo quedó liberado de esa opresión y pudo retomar una vida de libertad.
  • Ese era el propósito de Dios para su pueblo y lo es para nosotros hoy.
  1. 3.       Conclusión.
  • ¿Hay algo que oprime tu vida hoy?
  • El enemigo te puede estar acosando de forma directa o indirecta, de forma continua o intermitente, pero cada vez que llega te deja destrozado.
  • Los madianitas le habían robado al pueblo de Israel la libertad que Dios les había regalado trayéndoles de Egipto a la tierra prometida.
  • Dios usó a Gedeón para devolverles esa libertad.
  • Hoy Dios quiere que seamos libres y nada nos esclavice de ninguna forma.
  • Cristo es nuestro libertador y no hay nada que sea imposible para Él.
  • Si hay algo que te oprime te invito a: clamar, creer y esperar.
  • Llamamiento y oración.

Tags: libertad, esclavitud, pecado, salvación, Gedeón, madianitas, liberación

Publicado por manuelsanchez @ 20:57  | Predicaciones
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