Mi?rcoles, 06 de noviembre de 2013

“DADLES VOSOTROS MISMOS DE COMER”

  1. 1.       Introducción:
  • Lucas 9: 10- 17.
  • Hay un dicho en periodismo que dice que nos importa más un muerto a un kilómetro de distancia que mil muertos a mil kilómetros. Con ello refleja la realidad de que el impacto de las cosas es proporcional a nuestra distancia al suceso.
  • Hoy en día esa distancia se hace muy grande no sólo en el mundo en general sino a la gente que tenemos más cerca. Cada vez vamos más a lo nuestro y nos preocupa poco o nada lo que le ocurre a la gente con la que me cruzo quizás cada día o con aquellos con los que comparto algo.
  • En los vs. 1 al 9 del capítulo 9 de Lucas los apóstoles habían sido enviados por Jesús a compartir el evangelio. Compartieron las noticias de salvación con muchas personas y realizaron numerosos prodigios pero a su vuelta el Maestro tenía otra lección que enseñarles: no importan los milagros ni el resultado de nuestra predicación si en realidad no nos importa la gente misma.
  • Lucas 9: 10. Jesús quería tener un tiempo de tranquilidad con sus discípulos pero… vs. 11: la gente le seguía y ante eso ¿qué hizo Jesús?

a)      Les predico del Reino

b)      Les sanó

  • Vs. 12: El día se estaba terminando y los discípulos se acercan para decirle que era hora de mandar a la gente a sus casas a buscarse el alimento que necesitaban.
  • Lucas 9: 13. Les pone a ellos mismos en el centro del asunto. El problema de la multitud era su problema también. ¿Es un problema para nosotros lo que les pasa a los que nos rodean? ¿Vivimos sensibles o insensibles a las necesidades de los demás?
  • Lucas  9: 13. Con cinco panes y dos peces no se alimentan 5013 personas.
  • Lucas 9: 14- 17. Jesús les mandó colocar a la gente y después de bendecir el pan lo fueron repartiendo. Comieron todos los presentes y aún sobro comida.
  • ¿Cuándo se produjo el milagro realmente? Cuando el pan se iba repartiendo.
  • Dios quiere que nosotros demos de comer a la multitud.

a)      Predicando el evangelio

b)      Ayudando a los necesitados

  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Dadles de comer: predicando el evangelio.

  • Juan 6: 26- 35.
  • Vs. 26 y 27: Jesús les dice a los discípulos que le estaban siguiendo porque con Él estaban mejor (más seguros) pero que debían buscar algo más importante que eso. Lo material está llamado a perecer.
  • Desde el principio de la historia nos afanamos por buscar seguridad en los bienes materiales y una y otra vez se nos demuestra que tienen fecha de caducidad. Hoy están aquí y mañana se pueden desvanecer: parábola del rico insensato (Lucas 12: 13- 21).
  • Vs. 29: Cuando le pregunta que deben hacer para agradar a Dios, ésta es la respuesta: Creer que Jesús es el Hijo de Dios.
  • Vs. 35: Cuando los discípulos le piden una señal (de la misma forma que comieron maná en el desierto) es les dice que Él es el verdadero pan de vida. El único pan que sacia nuestra hambre espiritual de una forma definitiva.
  • Antes se compraba el pan diariamente y ahora se inventan productos que duren más pero todos se acaban y han de ser repuestos para alimentarnos continuamente.
  • Frase de San Agustín en su libro confesiones: “Nos hiciste, Señor, para Ti e inquieto estará nuestro corazón hasta que descanse en Ti”.
  • El verdadero pan que trae vida eterna es Cristo y ese es el pan que todos debemos comer. Si no lo hacemos nuestra alma perecerá para toda la eternidad.
  • ¿Has creído esto?
  • Si lo has hecho, ¿hay gente a tu alrededor que no ha comida ese pan todavía?
  • A nosotros nos dice Jesús, lo mismo que les dijo a sus discípulos: “dadles vosotros de comer”, en otras palabras: predica el evangelio del Reino.
  • Dios quiere que participemos en las actividades evangelísticas de la iglesia (tercer Sábado de cada mes) y cada día a la gente que nos rodea.
  • ¿Son ellos asunto nuestro? ¿O les vamos a mandar a otro sitio a buscar comida?

2.2. Dadles de comer: Ayudando a los necesitados.

  • Mateo 25: 34- 40.
  • Este texto nos habla del día del juicio cuando Dios vuelva y comparezca ante sí toda la humanidad.
  • En ese momento unos irán a su derecha y otros a la izquierda.
  • Lo que dirá a los dos es lo mismo:

a)      Tuve hambre

b)      Tuve sed

c)       Fui extranjero

d)      Necesité ropa

e)      Estuve enfermo

f)       Estuve preso

  • A unos recompensará por haberse acordado de él en esas circunstancias y a los otros les reprochará el no haberlo hecho.
  • Cada persona que pasa por una situación de necesidad, para nosotros atenderla es como si lo hiciésemos a Dios mismo: vs. 40.
  • Cada persona que está en situación de necesidad es importante para Dios, ¿lo es también para nosotros?
  • A los que tienen hambre, sed, necesitan ropa les queremos ayudar a través de la obra social y necesitamos manos para hacerlo: obra social de la Iglesia.
  • A los enfermos, los nuestros y los que no conocemos también queremos atenderlos: asistencia en hospitales.
  • ¿Tienen algo que ver con nosotros los que están en las cárceles? Anécdota del libro de la ex directora de prisiones (Mercedes Gallizo publica el libro "Penas y personas. 2810 días en las prisiones españolas").
  • A todos ellos Jesús también nos dice: “dadles vosotros de comer”.
  1. 3.       Conclusión.
  • Ante lo expuesto hasta ahora también nos puede parecer que tus recursos o nuestros recursos son insuficientes pero ante eso Dios nos enseña a empezar a repartir y ver como la multiplicación también se produce.
  • Demos de comer a los que nos rodean, son asunto nuestro: prediquemos el evangelio y ayudemos a los necesitados.
  • Oración.

Tags: comer, milagro, multiplicación, predicar, ayudar, necesitados

Publicado por manuelsanchez @ 19:52  | Predicaciones
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