Viernes, 11 de octubre de 2013

“HECHOS: UNA IGLESIA EN EXPANSION”

“REPARTIENDO EL TRABAJO”

  1. 1.       Introducción:
  • Hechos 6: 1- 7.
  • El principio de la delegación es algo asumido como muy importante en cualquier organización que quiera funcionar con una mínima vocación de crecimiento.

Funciona de esta forma: hay un responsable de que todo funcione conforme a unos criterios comunes, este encarga a personas que desarrollen cada área de actuación y estas a su vez a otras para que desarrollen el trabajo.

Luego está la labor de supervisión y rendición de cuentas.

  • Hay un refrán que dice: “aprendiz de todo maestro de nada.” No es posible para una persona o para un grupo reducido abarcar la totalidad, es necesaria la participación de muchos.
  • Esto que algunos creen que lo han inventado hace poco lo tenemos expresado con claridad a lo largo de toda la Biblia.
  • El reparto del trabajo y la especialización supuso una auténtica revolución en el ámbito industrial a principios del siglo XX.
  • Efesios 4: 11- 16. Directamente relacionado con este asunto están los dones. Dios ha repartido diferentes capacidades y habilidades para que la suma de todos ellos produzca un crecimiento equilibrado en el cuerpo.
  • Éxodo 31: 1- 11. En los capítulos anteriores vemos como Dios le transmite a Moisés la necesidad de construir un tabernáculo y le instruye en la forma exacta que debe tener. Hasta ahí es algo sabido por todos. Pero a menudo se nos pasa desapercibido este texto. Dios ya había llamado y capacitado a las personas que iban a ser los encargados de realizar esta labor.
  • Eso es exactamente lo que Dios hace con su iglesia. Nos encomienda una labor (Hechos 1: 8) pero es porque ya nos ha dado los medios para hacerla: su Espíritu Santo y nuestras manos.
  • El principio que encontramos en los primeros versículos del capítulo 6 es que todo el trabajo no se puede realizar por unos pocos. Si nos repartimos el trabajo llegaremos a más y más lejos.
  • Pablo (el gran personaje de Hechos) trabajó siempre con un equipo. Tenemos en el libro de Hechos a: Bernabé, Timoteo y Silas.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Necesidad de delegar.

  • Hechos 6: 1.
  • Al principio todo el trabajo que conllevaba una iglesia muy numerosa era realizado por los apóstoles, debían de hacer de todo.
  • Entonces, como sucede en estas ocasiones surgió un problema o conflicto. Las viudas de los judíos de habla griega (provenían del mundo greco-romano) eran tratadas de forma diferente de las de los judíos que hablaban en hebreo o eran originarios de Palestina.
  • Por la reacción de los apóstoles vemos que era una queja sin razón sino era señalar algo que no funcionaba correctamente.
  • Vs. 2: Ante un problema los apóstoles reaccionan con gran sabiduría. Convocan a toda la asamblea y reconocen que el trabajo no se puede realizar por ellos mismos.
  • El primer aspecto a tener en cuenta es la toma en cuenta de la opinión de toda la iglesia en la toma de decisiones. Es algo arriesgado pero trae grandes beneficios.
  • Cuanto más se aparta el modelo de toma de decisiones en la iglesia del modelo de asamblea y pasa a recaer en unos pocos comienzas las distorsiones. Es verdad que la iglesia no es una democracia pero todos deben opinar sobre los asuntos relevantes.
  • Se establece una prioridad es las tareas, un orden y un principio del reparto del trabajo.
  • A los apóstoles les estaba encomendada la labor de predicación y enseñanza de la palabra de Dios pero había otros muchos trabajos para los cuáles eran necesarios otras manos.
  • ¿Piensas que hay algo en la iglesia que no se hace adecuadamente? ¿Hay alguna necesidad que cubrir y no se lleva a cabo?
  • Esto se debe principalmente a que faltan manos. El desarrollo correcto y equilibrado de la iglesia está directamente relacionado con la implicación de toda la multitud de “discípulos”, o sea los “miembros” de la iglesia.
  • Hoy en día en casa de oración  hay muchas necesidades que cubrir:

a)      Evangelismo. Grupo de evangelismo y teatro

b)      Jóvenes y Exploradores.

c)       Acción social.

d)      Mantenimiento y reparación.

e)      Obras y reformas del local.

f)       Nuevas tecnologías.

g)      Visitación: enfermos y personas que necesitan compañía.

h)      Matrimonios.

i)        Mujeres.

j)        Guardería.

k)      Responsable de ágapes.

  • El libro de Hechos nos muestra el camino pero el reto es apropiarnos del principio y traerlo a nuestros días.
  • El trabajo es mucho y esperamos que sea más y para eso hace falta obreros: ¿vas a ser tú uno de ellos?

2.2. Todo el trabajo para Dios es “espiritual”.

  • Hechos 6: 3.
  • Los requisitos para alguien que se iba a encargar de colocar comida en las mesas parecen desproporcionados, ¿no?
  • No es así porque lo que indica es que todo el trabajo realizado en la iglesia es de carácter espiritual.
  • Las personas que ejercen liderazgo en la iglesia deben cumplir estos mismos requisitos:

a)      Buen testimonio

b)      Llenos del Espíritu Santo

c)       Sabiduría

d)      Responsables

  • Romanos 11: 29 y 12: 1- 8. En ambos lugares se habla de “carismata”. Dios nos ha dado dones de forma irrevocable que estamos llamados a poner en práctica.
  • En el servicio a Dios no hay trabajos de primer nivel y otros de segundo nivel.

2.3. Cómo delegar.

  • Hechos 6: 5 y 6.
  • Vs. 5: La multitud reconoce la necesidad y propone a los que se van a encargar de la labor. Toda la iglesia participa.
  • Vs. 6: Los apóstoles dan el visto bueno y con imposición de manos encomiendan a Dios su labor reconociendo el carácter espiritual y trascendente de la misma.
  • Vs. 7: Esta sección también acaba de la misma forma que la que hemos visto en esta mañana. La iglesia seguía creciendo.
  • Una iglesia dónde se practica la delegación y el compromiso en la tarea es entendido por muchos es una iglesia que crece.
  1. 3.       Conclusión.
  • Hechos 6: 7. Aplicar el principio de delegación y reparto del trabajo redundó en el crecimiento aún mayor de la iglesia en Jerusalén.
  • El reto al que nos enfrentamos como iglesia es labor de todos.
  • En la medida en la que todos trabajemos podremos llegar a más y más lejos.
  • El mandato bíblico es a esforzarnos y ser valientes. Es decir, a trabajar y afrontar los retos con decisión.
  • En el texto que hemos leído tenemos a 7 que se encargan del reparto de la comida y entonces, ¿dónde está la labor del resto de la iglesia? Trayendo la comida.
  • Éxodo 35: 20- 29 y 36: 2- 7. El pueblo trajo de forma voluntario (aunque no todos) hasta que sobró material para construir el templo.
  • Mateo 21: 28- 30. No hagamos un compromiso a la ligera sino seamos el hijo que va en realidad.
  • ¿Seremos semejantes a ellos?
  • Llamamiento y oración.

Tags: trabajo, repartir, delegar, compromiso

Publicado por manuelsanchez @ 22:06  | Predicaciones
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