Domingo, 25 de agosto de 2013

“LOS NEGOCIOS DE MI PADRE”

  1. 1.       Introducción:
  • Lucas 2: 41- 52.
  • En este relato que en algunos de sus aspectos nos puede parecer un poco chocante, vemos con claridad que Jesús tenía muy claro cuál era su propósito mientras estuvo en este mundo.
  • Además esa claridad la tuvo desde muy joven (unos 12 años). Aunque nos pueda parecer prematuro, el Señor nos habla con claridad desde esa edad e incluso desde más jóvenes. Cuanto antes descubramos nuestro propósito mucho mejor nos irá en la vida.
  • Nos cuenta el texto que Jesús subió con toda su familia, la directa y los parientes, a la celebración de la Pascua a Jerusalén. A la vuelta, sus padres supusieron que el regreso lo había emprendido con el resto de la familia pero no fue así y entonces comenzaron su búsqueda.
  • Este es un primer aspecto que nos puede chocar hoy en día, sería casi inimaginable unos padres que emprenden un camino sin saber a ciencia cierta dónde está su hijo. Definitivamente eran otros tiempos. Anécdota de la pérdida temporal de Daniela.
  • En el vs. 46 se nos detalla que le estuvieron buscando “tres días”, que debieron de ser de gran angustia y cuando le encuentran le interpelan con todo lo que llevaban dentro (vs. 48).
  • Hay un detalle importante que les sorprendió sobremanera y fue como lo encontraron (vs. 46 y 47). Enseñando en medio del templo, algo totalmente anormal para un niño de esa edad, y lo que es más sorprendente con la admiración de todos los que escuchaban.
  • Entonces conocemos la respuesta de Jesús: “me tengo que ocupar de los negocios de mi Padre.” Algunos os podéis imaginar que respuesta hubiéramos podido dar ante esa afirmación. Pero lo que subyace es la profunda convicción de que había un propósito y objetivo claro y definido en su vida.
  • Pero, y esto también es importante, obedeció a sus padres, descendió a casa con ellos y se sometió a su autoridad (vs. 51).
  • En nuestro país es muy común una estructura empresarial que son las empresas familiares, en ellas, los hijos suelen seguir la estela de los padres y eso en algunos casos durante varias generaciones. Los que nacen en una familia así suelen tener claro que se van a dedicar al “negocio familiar”.
  • Nosotros, en esta mañana no vamos a hablar de esos negocios, pero también (como lo tuvo Jesús) debemos tener claro quién es nuestro Padre y ¡A QUÉ NEGOCIOS DEBEMOS DEDICAR NUESTRA VIDA! Debemos entender que no estamos hablando de negocios en el término económico ni mucho menos sino en el aspecto de asuntos o cosas a las que dedicarnos.
  • A menudo pensamos que lo dicho en este texto sólo afecta a Jesús cuando en realidad nos alcanza a todos nosotros.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Una vida con un objetivo claro.

  • Lucas 2: 49.
  • Jesús tenía muy claro, a que debía dedicarse mientras estuviese en este mundo.  a) Proclamar que era el Hijo de Dios que había venido a limpiar el pecado del mundo.

b) Realizar sanidades y prodigios para confirmar su poder. En una gran cantidad de ocasiones dirigidos a ayudar a los más necesitados.

c) Enseñar y comisionar a los discípulos.

d) Culminar la obra redentora en la cruz.

  • Filipenses 3: 12, relacionado con Hechos 9: 15- 16.
  • En la carta a los Filipenses, Pablo se expresa de un modo similar. Si no lo había alcanzado ya es porque sabía dónde estaba la meta. Si leemos el texto de Hechos nos encontramos con un mandato claro de Dios a través de Ananías que fue sin duda transmitido a Pablo.
  • La vida de Pablo fue un ejemplo de esto, sabía a qué tenía que dedicarse y se entretenía con otras cosas ni dejaba que nada le desviase de su camino.
  • Libro de Rick Warren, “una vida con propósito”. Leer el inicio del prólogo y los temas que desarrolla. Efesios 1: 11.
  • Dios tiene un propósito claro para cada uno de nosotros, general y particular, debemos conocerlo y caminar de forma decidida conforme a él.
  • Debemos tener cuidado con lo que entendemos con propósito, porque nos podemos equivocar y destrozar nuestra vida y la de los que nos rodean (Confesiones de un pecado justificado de James Hogg: diferencia entre un propósito correcto y el fanatismo).
  • El propósito básico es dedicarnos a los “negocios de nuestro Padre” como hizo Cristo. Tres de los cuatro aspectos de su labor nos son de aplicación a nosotros.
  • “No hay viento favorable para quién no sabe adónde va”.
  • Ahora que probablemente estemos haciendo planes para el próximo curso, ¿qué lugar ocupan en ellos los negocios de tu Padre celestial?

2.2. Gestionando correctamente el rechazo.

  •  Lucas 4: 14- 30.
  • En el vs. 15 vemos como era reconocido por todo el pueblo al principio de su ministerio, pero entonces llegó a Nazaret y allí obtuvo rechazo.
  • Ese rechazo vino de muchos de aquellos que le conocían y le habían visto crecer y por eso debió de ser más doloroso.
  • Jesús tenía muy claro que no estaba llamado a tener la aceptación de todos, e incluso que iban a acabar crucificándole.
  • Pero también tenía muy claro que ninguno de esos rechazos iban a impedir que continuase con su labor.
  • En el vs. 31 vemos como a continuación de este rechazo continuó con su predicación en Capernaum.
  • ¿Qué sentimos nosotros cuando nos rechazan o cuando fracasamos en el trabajo cristiano?
  • Nos sentimos: defraudados, que nos hemos equivocado, tristes, echamos las culpas a los demás y a menudo eso nos paraliza.
  • Si tenemos claro el objetivo, no permitiremos que nada nos detenga.
  • 2ª Corintios 12: 14- 15.
  • Pablo y su ministerio fueron puestos en duda por la iglesia de Corinto, le acusaron de querer obtener beneficio propio y cuestionaron su autoridad (capítulos 10 al 12).
  • Tenemos un relato bastante esclarecedor de los sufrimientos y rechazos de Pablo en 11: 16- 33.
  • Vs. 14 y 15: Eso no iba a impedir que volviese a poner las cosas en el debido orden para que la iglesia fuese correctamente edificada.
  • ¿Hemos planificado rechazo para este año? Sin duda vendrá y entonces ¿qué haremos?
  • Sólo hay una respuesta posible: seguir adelante.
  1. 3.       Conclusión.
  • Estamos llamados a dedicarnos sobre todo lo demás a “los negocios de nuestro Padre”.
  • Debemos sobreponernos al rechazo y continuar con nuestra labor.

Tags: negocios, asuntos, propósito, rechazo, fracaso

Publicado por manuelsanchez @ 18:34  | Predicaciones
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