Jueves, 20 de junio de 2013

“EL RIO QUE DA LA VIDA”

  1. 1.       Introducción:
  • Ezequiel 47: 1- 12.
  • Juan 7: 37- 38.
  • En el texto del profeta Ezequiel podemos leer aunque de forma simbólica como Dios quiere con su presencia traer un río de gran provecho para toda la humanidad.
  • El agua representa una imagen que todo podemos entender tanto en sentido positivo como negativo.
  • Este año ha sido muy lluvioso y podemos comprobar por cualquier parte del país especialmente en el Norte como salen arroyuelos y regueros de agua por todos sitios, yo mismo lo pude comprobar en la Sierra de Gredos el pasado fin de semana.
  • Estos días pasados hemos visto imágenes de los ríos del centro de Europa absolutamente desbordados por las lluvias torrenciales. Ríos con el Rhin o el Danubio han aumentado su caudal en varios metros y ocupado el terreno de las edificaciones y algo parecido nos ha sucedido aquí con el Ebro como caso más significativo.
  • Pues esa misma imagen pero esta vez en sentido inverso ( es decir en vez de traer problemas y destrucción trae beneficios) es lo que Dios desea para toda la humanidad.
  • El agua siempre se ha asociado a la vida y de allí surgió todo lo que vemos (según explica el relato de Génesis 1: 20). Sin ella no podríamos vivir (forma el 90 % de nuestro cuerpo).
  • En esta mañana veremos que esta agua lo emplea Dios para explicarnos su deseo de:

a)      Salvación

b)      Sanidad

c)       Fruto

Para toda la humanidad.

  • Juan 7: 37- 38. Estas palabras de Jesús deben resonar en nuestros oídos hoy en día pues son plenamente válidas y vigentes. El quiere que tengamos vida y no que vivíamos sedientos.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Rio que trae salvación.

  • Ezequiel 47: 9.
  • Según este texto de Ezequiel nos dice lo que les va a pasar a todo ser que entre en dicho rio y es que vivirá.
  • Dios es el dador de la vida, no sólo la física sino también la espiritual, es decir, el sentido pleno de la existencia.
  • Separados de Dios estamos en sequía espiritual y si nos sumergimos en ese río podemos encontrar la vida.
  • Juan 1: 4. De la misma forma que hemos visto como el agua se asocia a Cristo (yo soy el agua de vida), Él es la vida. En la medida en que creemos en Él tenemos esa vida auténtica que sólo Él nos puede ofrecer.
  • Juan 3: 15- 16.
  • Juan 3: 36.
  • Juan 11: 25- 27. Esa vida va más allá de la muerte física: vida eterna.
  • Eso es lo que Dios nos ofrece con sólo entrar en su río.
  • ¿Lo has hecho ya?
  • ¿Lo harás? Hoy es tu oportunidad, sólo tienes que acercarte a Dios porque Él ya se ha acercado a ti.

2.2. Rio que trae sanidad.

  • Ezequiel 47: 8.
  • Según el relato de Ezequiel el agua del río sana al tocarla el agua del mar, es decir, esa agua tiene un poder curativo.
  • Las propiedades curativas del agua son evidentes, todos conocemos aguas termales y que ayudan en la curación de muchas enfermedades.
  • Este es el significado último del texto: el río de Dios también trae sanidad.
  • A lo largo de la vida nuestra vida es dañada por enfermedades no sólo físicas sino también emocionales.
  • En los evangelios tenemos numerosos casos de cómo Jesús al orar por los enfermos estos se sanaban y creemos que hoy en día Dios sigue teniendo el mismo poder para sanar como nos detalla en el libro de Hechos (capítulo 3).
  • Pero además sólo Dios y entrando en su río podemos encontrar el equilibrio emocional que necesitamos. Entendemos el valor que tiene nuestra vida, que somos importantes y Él se preocupa de nosotros en todo instante.
  • Si estamos enfermos física o emocionalmente podemos sumergirnos en su río y estar seguros de recibir la completa sanidad.
  • ¿Entraremos en el río? O ¿nos conformaremos con verlo bajar?

2.3 Rio que da fruto.

  • Ezequiel 47: 12.
  • En las orillas de ese río crecían árboles majestuosos que llevaban mucho fruto. El sentido del fruto es servir de alimento a otros y también recalca el texto que las hojas servirían como medicina (como hemos explicado anteriormente).
  • En la biblia encontramos en numerosas ocasiones referencias al fruto, o resultado que debe dar nuestra vida.
  • Ese fruto también significa encontrar plenamente nuestro propósito u objetivo vital y ¿cuál es este?
  • En esta sociedad asociamos el fruto y el propósito al éxito y este último a conseguir mi beneficio y todo lo que me proponga (bienestar, dinero, objetos&hellipGui?o, pero ¿para qué sirve el fruto que produce el río de Dios?
  • Sirve para alimentar a los demás y no sólo a nosotros mismos.
  • Nosotros somos esos árboles que pueden crecer a la orilla de este río que demos fruto para poder alimentar a otros.
  • No es un fruto egoísta sino generoso, de amor y entrega como Jesús nos enseñó con su modelo de vida.
  • ¿Queremos ese fruto?
  1. 3.       Conclusión.
  • Dios quiere traernos vida y en gran cantidad como un río caudaloso.
  • Si nos sumergimos en su río (creyendo en Él y obedeciendo su Palabra) recibiremos: salvación, sanidad y fruto abundante.
  • Aceptemos hoy y cada día la invitación de Dios para no vivir en sequía.
  • Llamamiento y oración.

Tags: río, vida, salvación, sanidad, fruto

Publicado por manuelsanchez @ 21:04
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