S?bado, 01 de junio de 2013

“LA OVEJA PERDIDA”

  1. 1.       Introducción:
  • Lucas 15: 1- 7.
  • Este texto contiene la parábola que conocemos como “la oveja perdida”. Es un tema que se desarrolla en las otras dos parábolas que contiene este capítulo.
  • Jesús se acercó a todo tipo de personas sin ningún prejuicio porque todos somos igual de pecadores y todos necesitamos el mismo perdón. Algunos en su día no lo entendieron y hoy en día muchos tampoco lo hacen (vs. 2).
  • En la parábola nos muestra la actitud de un pastor que al darse cuenta de que ha perdido una oveja lo deja todo para recuperarla lo antes posible.
  • El vs. 7 lo debemos entender correctamente. A Dios, por supuesto que le preocupan los 99 que se quedan, pero Él sabe que en demasiadas ocasiones a los 99 que estamos no nos preocupa demasiado el que ya no está (o el que aún no ha venido).
  • También podemos entender este versículo (7) como una indirecta a los que se creían que no necesitaban arrepentirse.
  • Cuando en los campamentos de ER faltaba alguien todos nos poníamos en pie de guerra hasta que dábamos con el que se había perdido. Al trabajar entre niños teníamos un sistema de trabajo en patrullas con formaciones permanentes antes de empezar cualquier actividad para asegurarnos que nadie se quedaba sin participar en algo. Era y es un buen sistema.
  • Hace unas semanas viví una pérdida temporal de Daniela en una panadería porque entró mucha gente de repente, me perdió de vista y pensó que nos habíamos ido sin ella y salió a la calle a buscarnos. La sensación de angustia que tuve esos instantes fue indescriptible.
  • El pasado Domingo participamos en el día del niño en Bravo Murillo y oímos numerosos avisos de niños que habían perdido a padres y viceversa. ¿Nos imaginamos algo parecido en el ámbito espiritual?
  • ¿Consideramos a los que no conocen al Señor como nuestras ovejas?
  • ¿Nos preocupa que vuelvan o que entren al redil por primera vez?
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Los que están.

  • Por supuesto que a Dios le importan y mucho los 99 que se quedan en el redil. Esa expresión la entendemos como una forma de hacer reaccionar a los que le escuchan para que entiendan la importancia que tiene para Dios aquellos que están perdidos.
  • Juan 17: 12. Jesús explicó como había cumplido su tarea y no había perdido ninguno. Les cuidó y les protegió y ahora que su tiempo llegaba les encomienda al Padre. Esa es una actitud a imitar por nuestra parte. Es una tarea fundamentalmente del liderazgo pero también todos jugamos un papel esencial.
  • Estamos llamados a preocuparnos por los demás (en la iglesia), conocer su situación y prestarles ayuda si la necesitan.
  • Somos guardas de nuestros hermanos: Génesis 4: 9. Lo somos en el mejor sentido de la palabra, es decir, no para fiscalizar o controlar a los demás sino para ayudarles.
  • Juan 15: 1- 5. El único camino para no perdernos es permanecer en la vid que es Cristo. No debemos pensar que en algún momento podemos hacer las cosas por nuestra cuenta y riesgo sin considerar la obediencia a la Palabra y la guía del Espíritu Santo. Si hacemos esto nos vamos acercando a la puerta y en algún momento traspasar la barrera para descarriarnos.
  • Permanecer en la vid es obedecer su palabra y aceptar su guía y dirección: Juan 14: 21.
  • Juan 15: 12- 17. El amor es el vínculo que Dios desea entre nosotros para que podamos permanecer juntos y sin ser dañados.
  • Jesús fue el modelo para nosotros. Darlo todo sin esperar nada a cambio.
  • Esta sociedad busca como líderes a personas al borde de ser sociópatas (aquellos que toman decisiones sin importar los efectos de ellas en los demás sino en su propio beneficio).  ¡Qué lejos este modelo del de Cristo!
  • Es muy importante que “todos” perseveremos hasta el final. Nos debemos cuidar entre todos para que nadie de “un paso en falso”.

2.2. Los que no están.

  • Santiago 5: 19- 20. Este texto es suficientemente elocuente sobre la importancia de trabajar por aquellos que han abandonado la fe.
  • El término pecador es “hamartolos” que significa el que ha errado el blanco o se ha desviado del camino.
  • Muchas veces nuestra actitud es de soberbia o juicio.
  • Por el contrario debemos preocuparnos por ellos, interesarnos, orar por ellos y si es necesario ser generosos en el perdón.
  • Debemos estar dispuestos a abrir los brazos como hizo el padre de la parábola del hijo prodigo en Lucas 15, 11- 32.
  • Lucas 10. 1-12.
  • Algunos interpretan por 70 el concepto de universalidad en esta misión porque 70 era el número de naciones gentiles para los judíos.
  • Debemos entender nuestra responsabilidad hacia aquellos que no han entrado en el redil. Son nuestra principal tarea.
  • Debemos sentir hacia ellos la sensación de pérdida del pastor de la parábola, que lo dejo todo para buscar al que se había perdido.
  • Vs. 2, el trabajo, la labor es muy grande y hacen falta muchas manos. Pondremos las nuestras a disposición del Señor.
  • Vs. 3, no es una tarea fácil, porque no nos están esperando con los brazos abiertos.
  • Vs. 4, es una tarea a realizar en dependencia continua del Padre.
  1. 3.       Conclusión.
  • ¿Nos sentimos como si nos faltase alguien?
  • ¿Tenemos esa sensación de intranquilidad por los que se han ido y por lo que todavía no han venido?
  • Tenemos una excelente oportunidad de poner esto en práctica con el Ayuno y Oración del próximo día 1.
  • El Sábado día 15 estaremos saliendo de nuevo a la calle a repartir folletos y hacer encuestas, porque queremos buscar a aquellos a los que el Señor ha venido a salvar.
  • El día 16 tendremos “Culto de Puertas Abiertas” y podemos aprovechar para invitar a nuestros amigos y familiares.
  • Queremos formar un grupo de evangelismo, se necesitan manos para realizar esta labor.
  • ¿Va esto con nosotros o no nos incumbe?

Tags: oveja, perdida, permanecer, buscar

Publicado por manuelsanchez @ 20:41  | Predicaciones
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