Domingo, 15 de julio de 2012

“AGUA VIVA.”

  1. 1.       Introducción:
  • Juan 4: 1- 15.
  • En este relato de los evangelios tenemos a Jesús cansado del camino y sediento que le pide a una mujer samaritana que le de agua. La conversación que se desarrolla posteriormente deriva del agua física al agua espiritual, esa agua viva que Dios provee a través de su Espíritu en nosotros y que necesitamos más aún que la que bebemos.
  • Vs. 10: Jesús puede darnos agua viva, que calma nuestra sed espiritual y reconforta nuestra alma.
  • El agua es un elemento fundamental en la naturaleza: equilibrio del clima y regula casi todos los procesos naturales.
  • El agua es también muy importante para nosotros, nuestro cuerpo es agua en un porcentaje muy elevado. Podemos estar muchos días incluso sin comer pero muy pocos sin beber (yo siempre voy con agua encima).
  • Estamos en pleno verano y el agua en sus diversas formas se convierte en algo que buscamos con ahínco: piscinas, playas, lagos, ríos o arroyos. Buscamos lugares donde haya este elemento y su valor en radica en su cercanía al mismo.
  • Hay un lugar del que mana un agua cuyo valor en incalculable, es el agua viva que proviene de Dios.
  • A la largo de Biblia el agua se revela como un símbolo usado con mucha frecuencia (580 veces en el Antiguo Testamento y 80 en el Nuevo). Simboliza: purificación, destrucción y        al Espíritu Santo.
  • El agua tiene un papel relevante en el relato de la creación en el libro de Génesis (1: 1, 7 y 9)y también aparece con relevancia en Apocalipsis (22)
  •   En esta mañana veremos lo que el agua de vida hace en nosotros.

a)      Agua que nos limpia.

b)      Agua que produce fruto.

c)       Agua que refresca.

  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Agua que limpia.

  • Zacarías 13: 1.
  • En esta profecía de Zacarías tenemos una referencia al tiempo del fin. En este momento nos fijaremos en la referencia a un manantial que sirve para purificarse.
  • En el AT el agua es usada en multitud de ocasiones como símbolo de la purificación que los sacerdotes debían hacer antes de los sacrificios. Es decir, necesitaban limpiarse de sus pecados para poder servir a Dios: Números 8: 7.
  •  El agua de forma simbólica simbolizó la separación de Israel de Egipto al cruzar el Mar Rojo de forma milagrosa. Es un tipo del sacrificio de Cristo.
  • Algunos interpretan en este sentido de limpieza y purificación lo que ocurrió con el diluvio.
  • 1ª Pedro 3: 20- 22: Ese es el significado que tiene el agua del bautismo. No de forma literal sino simbólica. La limpieza la recibimos en el momento en que nos arrepentimos de nuestros pecados no en el bautismo y es por el sacrificio expiatorio de Cristo.
  • Hebreos 10: 22. Desde el vs. 18 podemos leer. Cristo nos ha dado la entrada a una comunión personal con Dios. Es algo que debemos aprovechar cumpliendo unas condiciones:

a)      Corazón sincero

b)      Con fe

c)       Corazones purificados de mala conciencia

d)      Cuerpos lavados con agua pura: santificados.

  • Debemos ocuparnos en la limpieza de nuestra vida. Esa limpieza que conseguimos por Cristo pero que debemos procurar mantener: 1ª Pedro 1: 13- 2: 3.
  • De la misma forma que una ducha nos limpia de todo lo que nos ensucia durante el día, limpiemos nuestros corazones con el agua viva de Dios.
  • Juan 13: 8- 10. Podemos, al igual que Pedro estar limpios en un sentido amplio pero nuestros pies se pueden contaminar por el camino. No dejemos que esa suciedad avance y pueda manchar algo más.
  • Anécdota del algodón metido en agua: Cuando nos acercamos a algo que nos contamina es muy difícil parar su efecto.
  • Dios nos provee del agua que nos limpia completamente.
  • ¿Necesitamos ser limpiados?

2.2. Agua que produce fruto.

  • Salmo 1: 3.
  • Es una ley natural que para que algo produzca fruto necesita agua. Este año ha vuelto a ser complicado en nuestro país por la falta de la misma y muchos agricultores están teniendo muchos problemas ahora que llega la hora de cosechar.
  • Mateo 7: 15- 20. Jesús establece la regla para aquellos que de verdad le siguen y le sirven. Eso son los frutos, es decir, el resultado que produce nuestra vida. Toda vida da un resultado y ese o es malo y desagradable a Dios o es bueno y agradable a Dios.
  • Gálatas 5: 16- 26. Como muchas veces nos gusta elucubrar, en este texto Pablo nos hace una descripción para que distingamos claramente cuáles son los buenos de los malos frutos.
  • Dios quiere que todos nosotros demos fruto, un resultado en nuestra vida que le agrade y sea de testimonio a los demás: Mateo 13: 8 y 23.
  • ¿Cómo podemos dar ese fruto? Regando nuestra vida con el agua que proviene de Dios. Viviendo en comunión con Él y obedeciendo su palabra.
  • Juan 15: 5.
  • ¿Estamos llevando fruto agradable a Dios?

2.3. Agua que refresca.

  • Juan 7: 37.
  • La sed es una situación muy desagradable, todos la hemos experimentado en alguna ocasión y sabemos también el bienestar que nos genera cuando por fin podemos beber.
  • El pasado Domingo tuvimos el ejemplo de cómo el agua sirve para calmar nuestra sed y refrescar todo nuestro cuerpo aunque ese refresco no sea del todo voluntario…
  • En estos días de profundo calor, sentimos un alivio inmenso cuando nos podemos dar un bañito en una piscina. Salimos relajados y aliviados.
  • También nuestra vida en ocasiones está sedienta en un sentido espiritual. El cansancio y las dificultades hacen que nuestro espíritu se seque.
  • Ese sequedad es algo que todos los hombres tenemos pero sólo hay una forma de calmar esa sed.
  • El texto de Juan hace referencia a lo que hacía el pueblo de Israel durante la fiesta de los tabernáculos. Cada día sacaban agua del estanque de Siloé y la llevaban en una vasija de oro hasta el templo para derramarla sobre el altar como ofrenda a Dios. El pueblo seguía a los sacerdotes cantando y danzando y leían Isaías 12: 3. Era un recuerdo del agua que Dios había hecho brotar de la peña en el desierto para calmar la sed de su pueblo (Éxodo 17).
  • ¿Estás es un desierto y buscas agua?
  • Dios nos ha dado su Espíritu Santo que hace brotar en nuestros corazones el agua viva que refresca nuestro espíritu.
  1. 3.       Conclusión.
  • Isaías 58: 11.
  • Dios es nuestro proveedor del agua que necesitamos. Agua que nos limpia, nos hace dar fruto y calma nuestra sed.
  • Acudamos a esa agua con actitud de humildad y acción de gracias.
  • Oración.

Tags: agua, viva, Espíritu Santo, purificación, limpieza, fruto, refrescar

Publicado por manuelsanchez @ 21:41  | Predicaciones
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