Domingo, 06 de mayo de 2012

“PUERTAS ABIERTAS: AMPARO Y UNIDAD”

  1. 1.       Introducción:
  • Mateo 9: 36.
  • En este relato del evangelio de Mateo tenemos una descripción breve pero de un significado profundo porque nos muestra qué sintió Jesús cuando observaba a la multitud que le seguía.
  • Ahora vamos a proceder a la explicación y contextualización de este texto bíblico. Entendemos que la Biblia es la Palabra de Dios para el hombre, en ella están contenidas las enseñanzas que nos acercan a Dios y nos  muestra la forma en que debemos vivir. Su estudio, análisis y práctica no sólo es plenamente vigente para el hombre actual sino muy necesario.
  • En los vs. anteriores tenemos a Jesús que  estaba recorriendo numerosos pueblos y aldeas y el texto bíblico nos dice lo que hacía en esos lugares (vs. 35):

a)      Enseñaba en las sinagogas

b)      Anunciaba el evangelio

c)       Sanaba enfermedades y dolencias

  • En el transcurso de esos momentos de gran actividad y probablemente mucha tensión no faltó un momento para observar a toda la gente que le seguía y hacer un diagnóstico profundo y certero de su situación.
  • Aparentemente la multitud podía ser muchas cosas: aspecto físico, recursos, nivel cultural, estado de salud, etc…pero la mirada de Jesús fue más allá.
  • ¿Habéis visto multitudes en algún lugar? Estadio de fútbol, manifestaciones, conciertos, eventos religiosos, centros comerciales….¿somos capaces de ver algo más allá de la masa y la sensación que nos causa?
  • ¿Cuál fue su sentimiento al verlos? Tuvo compasión de ellas. Le “dio pena” ver el estado de la multitud.
  • ¿Por qué? Estaban:

a)      Desamparadas

b)      Dispersas

c)       Como ovejas sin pastor.

  • ¿Qué le ocurre a una oveja sin pastor? Está desorientada, no encuentra el mejor lugar para comer, está expuesta a cualquier peligro.
  • La situación del hombre actual viviendo lejos de Dios es de desamparo y dispersión. Somos iguales a la multitud que seguía a Jesús hace 2000 años.
  • Si nos acercamos a Dios, Él nos ofrece el amparo y la unidad que necesitamos todos nosotros.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Alejados de Dios: Desamparo y dispersión.

  • Mateo 9:36a.
  • La situación en la que vivían las personas que seguían a Jesús en aquel momento es en muchos aspectos diferente a la que tenemos nosotros hoy. Ha cambiado el contexto político, económico y material. Sin duda y a pesar de la situación actual en que se encuentra la sociedad europea podemos concluir que vivimos bastante mejor que ellos…¿ o no?
  • De cuál sea la respuesta a esta pregunta va a depender nuestro análisis vital.
  • Desamparado significa sin ayuda ni protección. También puede significar un estado de debilidad, falta de claridad, a punto de perder la consciencia, exhausto.
  • Algunos traducen el sentido de esta palabra del original en griego como “vencidos por el pecado.”
  • Cuando el hombre vive alejado de Dios, sin escuchar su palabra y viviendo conforme a sus propios deseos se encuentra en una situación de desamparo.
  • A veces, la estabilidad material puede hacernos no ser conscientes de este estado “espiritual”, pero cuando pasamos por reveses en la vida de cualquier tipo, podemos contemplar esta situación en su mayor crudeza.
  • ¿Es posible sentirnos desamparados en medio de nuestra familia, amigos, trabajo, vecinos, etc? Mucha gente, pero quizás muy poco amparo.
  • No es análisis pesimista ni mucho menos, Dios ha provisto una solución para esto.
  • El otro término que Jesús emplea para definir a la multitud es “dispersos”.
  • Significa que cada uno va en una dirección. Podríamos decir “desparramados”.
  • Sabemos que los hombres somos seres sociales, necesitamos vivir cerca de alguien y también sabemos cuánto nos molesta que los demás no quieran venir en la misma dirección que nosotros.
  • ¿En qué dirección estás caminando?
  • La dispersión nos lleva a la soledad y a la tristeza. Como antídoto buscamos nuestro sentido de pertenencia: seguidores de un equipo, asociaciones (culturales, políticas), empresa, etc.
  • El panorama hasta ahora pudiera parecer desolador pero hay que hacer el diagnóstico correcto y real para dar con la solución, esta ya la ha dado Cristo para todos nosotros.

2.2. Unidos a Dios: Amparados y unidos.

  • Mateo 9: 36b.
  • Jesús les dice a sus discípulos qué deben hacer para remediar esa situación: Pedir a Dios por más obreros. Es decir que más personas vayan a la multitud y le hablan del evangelio: las Buenas Noticias de Dios para los hombres.
  • El deseo de Dios no es que el hombre esté “desamparado” y “dispersado” sino amparado y unido (a Dios y a los demás hombres).
  • Salmo 46: 1.
  • Salmo 59: 16.
  • Si desamparado significa vencido por el pecado, tenemos la posibilidad de vivir venciendo al pecado: Romanos 6: 14.
  • En Dios encontramos el consuelo, el abrazo, nos guía y nos muestra el camino en los momentos más difíciles y también en los fáciles.
  • Ahora hablaremos de la unidad frente a la dispersión.
  • En Hechos 2: 46 vemos cómo vivían los cristianos en la iglesia de Jerusalén: “…perseveraban unánimes cada día…”. Esto es todo lo contrario a la dispersión, había una unidad de propósito en todos ellos.
  • El propósito con el que Dios creó a su iglesia no fue para que tuviese poder, dinero ni influencia sino para que la multitud, es decir, todos nosotros dejásemos de estar dispersos y formásemos un cuerpo donde “todos” pudiésemos crecer.
  • Efesios 4: 1- 6. Esta carta que se define como un tratado de eclesiología nos muestra lo que Dios espera de sus seguidores.
  • Concluimos, Dios nos provee del amparo y la unidad que necesitamos.
  1. 3.       Conclusión.
  • Podemos vivir en “desamparo” y “dispersión” o acercarnos a Jesús que nos ofrece “amparo “ y  “unidad.”
  • Juan 10: 11.
  • Oración.

Tags: multitud, desamparo, dispersión, buen pastor, amparados, unidos

Publicado por manuelsanchez @ 20:33  | Predicaciones
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios