Lunes, 19 de marzo de 2012

“¿ESTAMOS CIEGOS?”

  1. 1.       Introducción:
  • Juan 9: 1- 12.
  • Isaías 42: 7.
  • El texto de Isaías en clara referencia a la venida de Jesús anticipa cuál será su labor en un sentido literal y metafórico: abrir los ojos a los ciegos, librar de la cárcel a los oprimidos.
  • Durante su ministerio terrenal Jesús realizó numerosos milagros de sanidad a personas que no podían ver:

a)      Mateo 9: 27- 31. Dos ciegos que le seguían clamando sanidad.

b)      Mateo 15: 30. Multitud de enfermos entre ellos muchos ciegos.

c)       Mateo 20: 29- 34. Dos ciegos que gritaban al paso de Jesús.

  • En aquella época ser ciego era igual de duro que hoy, la diferencia radical es que antes además los ciegos como muchos enfermos eran considerados mal por la sociedad porque pensaban que eso era consecuencia de su pecado. Además  no existía la ayuda social ni los avances de la medicina y la óptica.
  • ¿Habéis estados cegados aunque sólo sea unos instantes? Es una sensación muy desagradable y que te deja totalmente desorientado (ejemplo de cómo el sol me cegaba cuando era joven o de lo que nos ocurre cuando nos da de frente en el coche).
  • Quizás esté un poco sensible a este tema porque en estos momentos andamos con los niños de oftalmólogos.
  • José Saramago en su magistral libro “Ensayo sobre la ceguera” describe lo que podría ocurrir si todos nos quedásemos ciegos de repente. Describe un caos total, una sociedad paralizada donde curiosamente los ciegos se hacen con el control por estar acostumbrados a vivir así. Sirve también de magnífica reflexión sobre la falta de escrúpulos de la sociedad actual magnificada en dicho escenario.
  • En el texto de Juan vemos a Jesús que realiza un milagro de sanidad que transforma la vida de un hombre.
  • Aclara a los discípulos que su enfermedad no es consecuencia del pecado, muchos lo siguen creyendo hoy en día. Como tampoco es consecuencia del pecado que los asuntos materiales nos vayan mal.
  • Juan 9: 4. Jesús entendía claramente que era el momento de realizar su labor, ¿sabemos nosotros que estamos viviendo en el día? ¿entendemos que es el momento de trabajar exhaustivamente para el avance del Reino de Dios (invitación al día 24)?
  • Juan 9: 6 y 7. La forma de realizar la sanidad nos puede parecer sorprendente. El ciego en vez de analizar lo que Jesús le decía SIMPLEMENTE OBEDECIÓ. ¿Somos nosotros de los que obedecemos o los que dejamos que el análisis nos paralice?
  • El ciego fue sanado por la intervención milagrosa de Dios.
  • En este texto y en los versículos siguientes Jesús explica tanto a los discípulos como a los que le seguían y a las autoridades religiosas que existe otro tipo de ceguera aún más dañina y es la ceguera espiritual.
  • En esta mañana haciendo una generalización veremos que hay varios tipos de ceguera en la que debemos evitar dejar caer nuestra vida, porque a diferencia de la física, éstas si podemos evitarlas con la ayuda de Dios.

a)      Ceguera espiritual.

b)      Ceguera de propósito.

c)       Ceguera relacional.

  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Ceguera espiritual.

  • Juan 9: 35- 41.
  • Vs. 38: Este hombre además de recibir la sanidad física recibió la espiritual. Esta sólo viene cuando reconocemos que Jesús es el Hijo de Dios. En ese momento nuestros pecados son perdonados y tenemos la posibilidad de comenzar una vida plena en comunión íntima y continua con el Dios Único y Verdadero.
  • Vs. 40: Los propios fariseos preguntan a Jesús si ellos están ciegos a lo que Él les responde afirmativamente porque no eran capaces de reconocerle.
  • La ceguera espiritual nos impide ver con claridad quién es Jesús, cuál fue y es su obra y cuál es nuestra posición al respecto.
  • Cuando vivimos sin reconocer a Dios aunque creamos ver estamos ciegos porque (vs. 39). Esta es una gran paradoja, con la venida de Cristo, que fue una ocasión de sanidad de la ceguera física se hizo totalmente patente la ceguera espiritual de todos aquellos que desde ese momento han vivido de espaldas a Dios.
  • De la misma forma que los personajes del mito de la caverna de Platón sólo podían ver las sombras como reflejo de la realidad por estar encadenados y mirar sólo al frente, la vida sin Cristo es la ceguera a la realidad verdadera y clara que Dios nos enseña en su palabra y a través de su ES en nuestra vida.
  • Lo que diferencia al ciego de los fariseos fue la fe en Cristo no el hecho de haber sido sanado.
  • “Sin fe es imposible agradar a Dios.”
  • Juan 20: 24- 29. Estamos llamados a creer sin ver, a diferencia de lo que le ocurrió a Tomás.
  • Aún hay otro tipo de ceguera en la que podemos caer aún habiendo creído en Cristo y es no ser conscientes de la realidad espiritual y vivir como si lo material fuese lo único real: Efesios 6: 12. No nos volvamos locos viendo espíritus por todos los lados pero tampoco ignoremos esta realidad que nos evidencia claramente el apóstol Pablo.
  • ¿Has reconocido a Cristo como Señor de tu vida?
  • ¿Reconoces también la realidad espiritual en que nos movemos?

2.2. Ceguera de propósito.

  • Efesios 5: 17.
  • Dice la frase que no hay viento favorable para el que no sabe adónde va.
  • La palabra de Dios nos enseña que Dios tiene un propósito general y específico para cada uno, ambos hemos de conocerlos para vivir conforme a ellos.
  • En el propósito general está cumplir sus mandamientos y estas enseñanzas en el libro de Efesios entre otras:

a)      Vivir como agrada a Dios: vidas santas.

b)      No malgastar nuestro tiempo.

c)       Vivir llenos del Espíritu, disfrutando de su plenitud.

  • Pero además está el propósito particular y de siempre he conocido como la gran pregunta: ¿cuál es la voluntad de Dios para mi vida?
  • Nunca la recibiremos completa como una revelación o sueño.
  • Vivamos con el deseo de seguir y servir a Dios, tomando decisiones conforme a sus mandamientos y en la medida que damos pasos recibiremos la guía adecuada.
  • Ejemplo de Pablo:

a)      Hechos 9: 15. Dios tiene un propósito.

b)      Hechos 9: 20. Pablo se pone a trabajar en la obra de Dios.

c)       Hechos 13: 1- 3. El Señor revela el propósito misionero para Pablo y Bernabé de forma evidente a todos.

  • Testimonio personal: estudios, trabajo, matrimonio, ministerio.
  • ¿Sabes cuál es la voluntad de Dios para tu vida?
  • Si la desconocemos estamos viviendo como si fuésemos ciegos, seremos salvos pero veremos sólo parcialmente.

2.3. Ceguera relacional.

  • Filipenses 2: 4.
  • Podemos vivir como si fuésemos ciegos si sólo nos preocupamos de nosotros mismos y nos olvidamos de los demás.
  • El egoísmo es la expresión más clara y patente de nuestra naturaleza pecaminosa, nos cuesta mucho salir de nuestros propios intereses. Primero yo, después yo y si queda algo para mí. Puede parecer una expresión hecha pero en demasiadas ocasiones refleja nuestras actuaciones.
  • Frente a esta conducta Pablo presenta el ejemplo de entrega y humillación de Cristo: Filipenses 2: 6- 8.
  • Tenemos muchos modelos en quienes fijar nuestros ojos y si nos fijamos con atención también encontramos algunos que siguen este modelo y nos sirven para mostrarnos el camino: nuestros hermanos misioneros.
  • Si vivimos solamente pendientes de nuestras necesidades es como si estuviésemos ciegos también.
  • En un parvulario, con niños de cinco años, les pregunta la profesora:
    -¿Qué es ser egoísta?
    Uno de los pequeños da una contestación que le retrata:
    - Ser egoísta -dice- es que los otros niños no me quieran a mí.
  • ¿Nos parecemos al niño del parvulario o a Cristo?
  • Lucas 10: 25- 37. Parábola del buen samaritano.
  • ¿Somos como el levita y el sacerdote o somos como el samaritano?
  1. 3.       Conclusión.
  • Quizás nuestra vista física sea excelente pero tengamos cuidado no sea que estemos ciegos en algún otro aspecto aún más importante.
  • Ceguera espiritual: no reconocer a Jesús como Hijo de Dios y/o vivir ajenos a la realidad espiritual.
  • Ceguera de propósito: no saber lo que debemos hacer con nuestra vida.
  • Ceguera relacional: buscar sólo lo nuestro sin preocuparnos de los demás.
  • Isaías 42: 20. No seamos como ese pueblo que no percibía ni entendía con claridad.
  • ¿Quieres ver?

Tags: ceguera, milagro, salvación, guerra espiritual, propósito, egoísmo

Publicado por manuelsanchez @ 11:07  | Predicaciones
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