Jueves, 03 de febrero de 2011

1 Pedro 2:12 Manteniendo buena vuestra manera de vivir [?]; para que [?] glorifiquen a Dios [?], al considerar vuestras buenas obras.

Tema principal: S?lo manteniendo una manera de vivir ejemplar, coherente y consecuente, se puede mantener un nivel de? credibilidad y solvencia suficiente para transformar nuestro entorno inmediato y resistir frente a las adversidades.

Introducci?n

Vivimos en tiempos de gran desconfianza, la crisis econ?mica y financiera, se ha convertido en una profunda crisis de confianza de los ciudadanos en las Instituciones P?blicas y Privadas, siendo, la iglesia y los ?rganos de Representaci?n pol?tica, las que peor valoraci?n les merece, seg?n la ?ltima encuesta del CIS.

Se han vivido tiempos en los que no era necesaria la confianza para mantener un estilo de vida c?modo y un discurso f?cil. De pronto, tener un buen cr?dito se convierte en algo sumamente importante e incluso imprescindible. El cr?dito vuelve a establecerse mediante criterios objetivos de credibilidad, solvencia, capacidad de trabajo y resistencia.

Alguien? dijo: ?La reparaci?n de cr?dito no es algo que puedas comprar, sino que debes trabajar para conseguirla?.

El mismo principio es aplicable a la credibilidad en la vida. No la podemos comprar, sino que es algo para lo cual debemos trabajar. Quiz? podamos ?tomar prestada? temporalmente cierta credibilidad al asociarnos con personas confiables, pero, tarde o temprano, necesitaremos obtenerla de forma personal.

El cristianismo a lo largo de la historia, ha sido un semillero de personas e instituciones confiables, identificarnos o asociarnos con ello, nos ha servido y nos sirve, aport?ndonos cierta credibilidad y fiabilidad; (La persona de Jes?s, los pensadores y reformadores del siglo XVI ?y sus aportaciones a la cultura, educaci?n, a la construcci?n del pensamiento Europeo liberal y democr?tico, as? como, activistas sociales y militantes cristianos que lucharon por la justicia social y los derechos humanos), todos ellos forman parte de la rica historia del Cristianismo, mal conocido, como Protestante, y nos han hecho grandes transferencias de cr?dito a la fe contempor?nea.

Hoy somos nosotros, los herederos de tan prestigiosa herencia, y nos toca a nosotros generar y mantener la credibilidad suficiente para ser cre?bles y confiables en nuestros d?as, con la que est? cayendo.

La credibilidad tiene que ver con la capacidad de generar confianza. Desde esta afirmaci?n, formul? la siguiente pregunta, ?Cu?l es el problema?

Me preocupa sinceramente la falta de ejemplaridad que existe en nuestra sociedad, en las Instituciones P?blicas y Privadas, en los pol?ticos, en las organizaciones, porque ha dado como resultado una generaci?n descre?da y desconfiada. Seguro estoy que a todos nos suenan frases como ?a m? no me cuentes historias?, ?que me vas a contar t? a m?. Una generaci?n que lo ha probado todo, que vive insatisfecha, demasiado r?pido, con un fuerte declive de toda ideologia y defraudada.

Esta forma de pensar es la base de una falta de valores que nos deshumaniza, nos aleja unos de otros, y a todos de Dios.

Pero si me preocupa verlo en la sociedad, me entristece sobremanera? que, esa falta de ?confianza y credibilidad, exista en la iglesia.

?C?mo podemos superar este momento de desconfianza y escepticismo, y ampliar nuestro cr?dito?

La forma de ganar credibilidad es vivir de manera honorable y coherente con lo que creemos y predicamos, no hay nada m?s radical e influyente que una vida ejemplar. En consecuencia, los dem?s creer?n en Dios y lo glorificar?n.

El cristianismo es mucho m?s que una religi?n, o cumplir con una serie de actividades y punto, es una manera de vivir, de ser y de hacer, que encuentra su fundamento en Cristo, nuestro ejemplo, referencia, autor y consumador de nuestra fe. (Hebreos 12:2; 1? Juan 2Helloween.

Nuestra manera de vivir se constituye en nuestro mayor recurso. C?mo vivimos a nivel individual, familiar, laboral, c?vica, social. Nuestra vida como un todo, sin departamentos, sin divisiones entre lo secular y lo sagrado. Todo lo que somos, tenemos y hacemos. Eso es nuestra vida. Nuestro tiempo, relaciones, recursos, habilidades, talentos, capacidades.

Si nuestra vida es el mejor recurso, la de los otros se convierte en nuestro objetivo.

La vida de Jes?s se trataba de otros. Conocer a Jes?s es encontrarte con personajes muy diversos y variopintos, todos ellos conciudadanos suyos, ?sus seguidores,? Bartimeo, ?paralitico del estanque de Betesda,? leproso al que Jes?s limpi?, Mar?a Magdalena y Zaqueo, la viuda de Nain,? aquellas multitudes hambrientas que le segu?an, y ?los enfermos que le buscaban desesperadamente para ser sanados y? otros muchos.

Jes?s vino por y para otros, vivi? por y para otros, y muri? por y para otros. La vida de Jes?s adem?s de ser recogida en la historia de la humanidad, queda claramente explicada en la vida de otros como nosotros que hemos sido transformados por el poder de su Gracia.?

?Cu?l debe ser el p?blico objetivo en las acciones de la iglesia? Las personas que conforman lo que denominamos la sociedad contempor?nea.

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Si los de fuera son nuestro objetivo, creo que algo debemos cambiar.

Nuestra concepci?n de la iglesia, sus actividades y programas

Hemos convertido a la iglesia en algo nuestro y para nosotros.

La gente necesita algo m?s que simplemente reunirse, las reuniones son un buen punto de partida, para recibir est?mulo y edificaci?n, pero no es un fin en s? mismo.

Cu?ndo las reuniones se convierten en un? fin en s? mismo, termina siendo aburrido y prescindible. No todos tenemos la misma opini?n sobre cu?nto es lo suficiente, los niveles de dependencia e independencia son diferentes en cada individuo, unos piensan que 1 vez en semana es suficiente, otros piensan que con venir solo cuando tengo que hacer algo es suficiente, otros necesitan m?s.

Si el objetivo o fin es reunirse al final y por agotamiento terminamos buscando algo que se ajuste m?s a nuestros gustos, intereses, necesidad y/o proximidad. Nuestros niveles de tolerancia y sacrificio por los dem?s termina siendo 0, y de ah? el abandono de la gente.

Nuestro lenguaje, hemos de ser comprensibles, buscar y esforzarnos no s?lo por hacernos m?s visibles, sino tambi?n que puedan entendernos mejor, para ello, hemos de ?realizar una buena ex?gesis de la Biblia, de la congregaci?n y de la sociedad, saber quienes son, como son y viven, que les importa o interesa, cuales son sus necesidades e intereses. Hemos de tener un o?do sensible para Dios y para ellos. Dios tiene un mensaje para cada uno de ellos. Pero a veces estamos tan encerrados en nosotros mismos que ahogamos toda posibilidad de que Dios nos hable respecto a ellos.

Hemos de ser uno en esto y evitar la imagen y teolog?a de divisi?n que hemos desarrollado en estos ?ltimos a?os. Ser uno fue uno de los m?s claros objetivos y preocupaciones de Nuestro Se?or Jesucristo, en su oraci?n sacerdotal (Juan 17:20-23); no es el aislamiento (Juan 17:15-17); no es el mensaje de venir el que hemos puesto en cuesti?n y debemos obedecer, sino el de ir (Juan 17:18; Mateo 28:19; Marcos 16:15), de ah?, la necesidad de acercarnos m?s los unos a los otros y concentrarnos m?s en el otro, acercarnos m?s a ellos y establecer en nuestro ser y hacer un puente a Dios por medio de Cristo.

Desde este punto de vista; debe cambiar nuestra idea de misi?n, no condicionarla a los eventos puntuales que se organizan como evangel?sticos, o pensar que uno, s?lo hace misi?n; orando, ayudando, y enviando misioneros a otros pa?ses o culturas.

La misi?n debe formar parte de nuestra vida, ?entender y enfocar toda nuestra vida en la misi?n. Nuestras relaciones sociales, laborales, civiles, nuestro tiempo, recursos, habilidades, talentos, es decir, dar a toda nuestra vida un claro y determinante sentido de misi?n.

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El tiempo que pasamos con los no creyentes.

Si realizamos una distribuci?n de nuestro tiempo. ?Cu?nto tiempo pasas con la iglesia, con tu familia, con tus compa?eros de trabajo, estudio, amigos?

Semanalmente: La iglesia ?en el mejor de los casos ocupa? 6 a 7 horas semanales (asistiendo a Escuela Dominical y culto, reuni?n de oraci?n y reuni?n viernes obreros, o discipulados), hay excepciones honrosas pero escasas. En el trabajo ser?an 40 horas semanales, para los que estudian ?aprox 30 horas, y de media 7 horas de descanso o sue?o.

De 168 horas semanales.

29% lo pasas durmiendo

24% trabajando.

0,04% iglesia

47 % restante. (Familia, desplazamientos, Ocio, Comida, y en algunos casos, existe prolongaci?n de jornadas de trabajo en su mayor?a, y en algunos casos en la iglesia y/o descanso).

No creyentes en el trabajo, en la familia, en nuestro Ocio, en desplazamientos, en nuestras casas, en nuestro vecindario.

Nivel de presi?n y tensi?n al que estamos sometidos. La lucha por influir o ser influidos.

Hemos de prepararnos para la misi?n, y dar un sentido de misi?n a toda nuestra vida.

Misi?n: Mateo 28:19-20; Marcos 16:15

Saber interpretar su opini?n, conocer porqu? piensan as? de nosotros, saber el sentir que hay detr?s de sus palabras o juicios de valor, y tenerlos en consideraci?n.

Esto es esencial para los creyentes porque nuestras vidas y reputaci?n afecta a la reputaci?n del Se?or, es decir, en la idea de Dios que tenga la sociedad que nos ha tocado vivir (1 Pedro 2:12). Cuando nos autodenominamos cristianos, la reputaci?n del Dios en quien creemos queda vinculada con la nuestra, as? que hemos de tener mucho cuidado y hablar con nuestro ejemplo adem?s de con nuestras palabras. Si la gente tiene motivos para no creer en nosotros, es probable que determine no creer en Dios.

Pero no deben ?ser sus juicios y opiniones ?determinantes, podemos y debemos cambiarlas

Vida ejemplar y consecuente.? 1? Juan 2:6. ?C?mo va a cambiar su opini?n?, Viendo nuestras buenas obras???????

El fin es que glorifiquen a Dios

Mateo 5:13-16; Marcos 4:21; 9:50; Lucas 8:16; 11:31; 14:34-35.

?C?mo van a poder llegar a Glorifica a Dios?

Viendo nuestras buenas obras??????..

El enfoque en la misi?n es la experiencia m?s determinante en la vida del creyente, no s?lo en lo relativo a la proclamaci?n del Evangelio, sino en aquello que tiene que ver con su visibilidad y crecimiento.

Las personas que nos rodean ponen en evidencia nuestras carencias, limitaciones y necesidades. Ellos suponen un desaf?o para nosotros y nos ayudan a crecer y madurar. Ellos son nuestra raz?n de ser y nuestros retos. Jes?s es la respuesta para ?sta humanidad, lo creemos, lo vivimos y lo predicamos.

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Tags: Credito, Credibilidad, Solvencia, Cristianismo, Confianza, Esperanza

Publicado por carlosmartiroy @ 12:03  | Predicaciones
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