Jueves, 21 de octubre de 2010

Introducci?n

El milagro aparece en nuestra vida siempre como algo extraordinario, irrumpe en nuestra rutina de manera inesperada en m?s de una ocasi?n y supone una transformaci?n, en algunas ocasiones de las circunstancias, y en otras de nuestro ser pensante y responsable.

Recuerdo el milagro que transform? las circunstancias pero sobre todo la vida de Pedro y de Juan, (Lucas 5:1-11), protagonistas de la historia de hoy. Pedro y Juan eran pescadores, tras una dura y larga jornada de trabajo sin resultados, se encontraron con Jes?s de Nazaret y una gran multitud que se agolpaba para escuchar la Palabra de Dios, fue entonces cuando Jes?s se dirigi? a Pedro para pedirle que le permitiera subirse a su barca para ense?ar desde ella a la gente. Cuando termin? de hablar a la multitud le dijo a Pedro, entonces Sim?n, boga mar adentro y echad vuestras redes para pescar. No s? lo que ten?an las palabras de Jes?s y el impacto que produjo en este hombre que despu?s de una larga y dura jornada de trabajo sin resultados volvi? a echarse a la mar a pescar, lo cierto, es que el milagro se produzco y recogieron gran cantidad de peces y tuvieron incluso que ser ayudados por sus compa?eros. Frente a esta experiencia uno puede pensar que todo fue fruto de su destreza como pescador, al fin y al cabo, Jes?s era un carpintero, ?qu? iba a saber de peces?

Una vez en tierra Pedro se arrodill? y convencido de pecado reconoce su indignidad y que lo ocurrido all? y Jes?s eran algo extraordinario que hab?a irrumpido en su vida rutinaria y ordinaria, que iba a cambiar su vida, dejando de ser pescador de peces para convertirse en pescador de hombres, la Escritura declara que lo dejaron todo para seguirle.

Pedro y Juan volvieron a vivir una situaci?n similar cuando Jes?s muri?, el dolor y la decepci?n fue tal que lo ?nica salida que vieron en ese momento fue volver a pescar (Juan 21:1-19). Estando pescando Jes?s resucitado se les apareci? en el mismo lugar, el mismo suceso, una pesca milagrosa, las mismas personas, de nuevo lo extraordinario transform? la rutina de los disc?pulos, convirti?ndoles en los ap?stoles que comisionados por Cristo siguieron cumpliendo su misi?n en la tierra.

?Cu?ntos milagros se producen en nuestra vida que transforman nuestra vida ordinaria en algo extraordinario? ?En nuestra vida, familia, trabajo, etc.?

DESARROLLO

Hechos 3:1-10

Nos encontramos ante el primer milagro realizado por los ap?stoles, su presencia en el libro de los hechos ?le proporciona cierta relevancia. Este acontecimiento es recogido por Lucas el autor del libro, entre dos discursos de Pedro, el primero tuvo ocasi?n despu?s de la experiencia de Pentecost?s y c?mo resultado del mismo, 3000 hombres sin contar mujeres y ni?os, se incorporaron a la iglesia, ?el segundo discurso propicia el primer arresto de los ap?stoles, el resentimiento de los grupos que conformaban el Concilio por ense?ar al pueblo y predicar al Cristo resucitado de los muertos, les llev? a su detenci?n pero no impidi? que muchos de los que hab?an o?do la palabra creyeran, el n?mero de hombres era de 5000. ?Impresionante! Fue este milagro lo que dio pie al segundo discurso de Pedro.

Rompiendo la rutina

Pedro y Juan se dirig?an al lugar acostumbrado, en la hora acostumbrada a realizar su oraci?n de costumbre, igualmente, el cojo era llevado como siempre al mismo lugar de cada d?a para realizar la misma actividad que le permit?a subsistir, es decir todo forma parte de lo cotidiano y ordinario de la vida de sus protagonistas, de repente, a Pedro y Juan les llama la atenci?n el cojo que todos los d?as pide a la puerta del templo y fijan sus ojos en ?l, ?Qu? les llam? la atenci?n?, ?no era el cojo de siempre?, de repente la necesidad de aquel hombre que formaba parte de la rutina del templo rompe la rutina de Pedro y Juan y deciden detenerse antes de entrar al templo y abordar el clamor de necesidad de aquel hombre. ?Puede hoy en d?a la necesidad de otro romper nuestra rutina diaria por espiritual y religiosa que nos parezca?, ?Pueden unos simples pescadores, hombres sin letras y del vulgo generar tanta expectaci?n?, ?Es posible que personas an?nimas, sin letras y del vulgo pudieran ser causa de tanto asombro y espanto?

Generando expectativas

Me llama la atenci?n que sabiendo Pedro y Juan que no ten?an ni oro ni plata y que lo que el hombre esperaba era recibir de ellos dinero, se arriesgaran tanto demandando la atenci?n de aquel hombre generando expectativas en ?l, o estaban locos o eran unos manipuladores.

Me pregunto ?Estamos en condiciones de demandar la atenci?n del mundo que nos rodea?, ?Estamos dispuestos a exponernos al p?blico necesitado?, ?Somos conscientes de las expectativas que generamos en nuestro entorno cuando demandamos que nos atiendan, que nos escuchen?

Equilibrio o Balance

Pedro y Juan no estaban locos ni eran unos temerarios desalmados y manipuladores que jugaban con las expectativas de los dem?s, sino que ten?an muy claro lo que aquel hombre necesitaba de verdad y ellos pod?an d?rselo. Ellos eran conscientes de lo que no ten?an, pero eso no les condicionaba, por el contrario sab?an que ten?an a Jes?s, clave de su vida y de los milagros que les transform? a ellos, y estuvieron dispuestos a compartir el poder y la gracia de Dios con ?l por medio del Nombre de Jes?s de Nazaret.

Lo que no tenemos ?En qu? medida nos condiciona?

Lo que tenemos ?Somos conscientes de lo que tenemos?, ?Qu? uso estamos haciendo de ello?

?Qu? significado tiene el nombre de Jesucristo de Nazaret?

?Qu? es m?s f?cil para nosotros, dar una limosna o mostrar el poder y la autoridad que tenemos? en el Nombre de Nuestro Se?or Jesucristo?, ?En qu? situaci?n arriesgamos m?s?

Acci?n ? Reacci?n

Te invito a que te detengas en lo siguiente:

?Cu?l fue la acci?n ? reacci?n de los que ministraron?

?Cu?l fue la acci?n ? reacci?n del ministrado?

?Cu?l fue la acci?n ? reacci?n de los que observaban?

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Lo m?s importante

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?Qu? fue lo m?s importante que sucedi? aquel d?a para cada uno de los protagonistas?

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?Qu? sucedi? en aquel lugar seg?n la perspectiva de cada uno de los protagonistas?

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?Qu? cambi? para cada uno de ellos?

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Conclusi?n

Ser conscientes de que nuestra rutina se puede ver interrumpida por el Se?or.

Ser conscientes de las necesidades humanas, saber identificarlas y actuar en consecuencia.

Ser conscientes de que cuando actuamos en el Nombre de Jes?s, le estamos representando a ?l, los m?ritos son suyos, dependemos de ?l y su poder y autoridad est? a nuestra disposici?n.

Pedro y Juan ministraron a las necesidades humanas en la autoridad y poder de Cristo.


Tags: Milagro, Vida, Dios, Jesucristo

Publicado por carlosmartiroy @ 20:03  | Predicaciones
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