Domingo, 11 de abril de 2010


“AGENTES DE LA MISERICORDIA DIVINA.”

1-      Introducción:

  • ¿Hay esperanza para Haití? La respuesta es SI y la explicación a esa respuesta no está en los gobiernos de los países poderosos ni en las instituciones internacionales (no es necesario recordar las tensiones que surgieron los primeros días del conflicto: República Dominica cierra las fronteras, Francia y EEUU discuten por quién controla el aeropuerto, etc..) sino es la MISERICORDIA de Dios. Dios es bueno, es benigno y es compasivo. Es decir, se apiada de los que sufren.
  • Leer Salmo 146: 7- 9. Aquellos que son: agraviados, pasan hambre, están presos sin motivo justo, ciegos, han caído, son extranjeros, huérfanos o viudos; no le son indiferentes a Dios. Él se preocupa por ellos y además, según este texto, INTERVIENE EN SU FAVOR. Podríamos decir que esa es la agenda social que Cristo se encargó de cumplir cuando estuvo en la tierra y ahora continúa. ¿Cómo? Algunas de esas cosas Dios las hace con una intervención directa de su poder: sanar, arreglar injusticias y otras las hace a través de unos AGENTES que ha escogido para ello. ¿Sabéis quiénes son esos agentes? Somos nosotros, Dios nos ha escogido para preocuparnos de los: hambrientos, extranjeros y los necesitados en general.
  • En las sociedades modernas tenemos lo que denominamos agentes de la autoridad. Son los jueces, policías, guardia civil, etc. Ellos se encargan de que se cumpla la ley y se mantenga el orden. Cuando alguno de ellos interviene no lo hace porque tengan el poder y la autoridad para hacerlo sino porque el Estado se lo ha delegado. Algunos de ellos incluso son secretos para hacer las cosas que el Estado no se atreve a traer a la luz pública.

De igual forma, nosotros somos esos AGENTES DE LA MISERICORDIA DIVINA. Dios ha delegado en nosotros para mostrar su compasión a aquellos que están sufriendo situaciones de necesidad.

Dios nos ha escogido para que mostremos su misericordia al mundo.

  • En esta mañana vamos a ver:

a)      Ejercer misericordia es un mandato divino: Mateo 25: 39- 46.

b)      Tenemos que vencer los obstáculos que lo impiden: Lucas 10: 25- 37.

c)      Hacer el bien es nuestro destino: Efesios 2: 8- 10.

2-      Desarrollo:

2.1. Ejercer misericordia es un mandato divino:

  • Leer Mateo 25: 31- 46.
  • En este texto Jesús nos narra que sucederá en lo que conocemos como Juicio final. Apartará a la humanidad en dos partes. A unos les alabará por una serie de cosas que han realizado y a otros les recriminará el haberse comportado de forma opuesta. Unos heredarán la vida eterna y otros el castigo eterno.
  • ¿Qué son esas cosas sobre las cuales Dios va a juzgar a la humanidad? Nuestro comportamiento respecto a las necesidades de los que nos rodean.
  • Hambre, sed, extranjeros, desnudos, enfermos y presos. Cómo nos comportemos respecto a las personas que sufren esas y otras necesidades va a determinar nuestro destino eterno.
  • No es que nos salvemos por las obras que realicemos: Efesios 2: 8- 10; si no que las obras que hagamos son el resultado del fruto del ES en nuestra vida. Nuestro comportamiento respecto a los demás (en concreto hacia los que sufren cualquier tipo de necesidad) revelará nuestra justicia y rectitud interior.
  • Lucas 6: 43- 45. Son los frutos los que va a indicar quién es el Rey de nuestro corazón. Si es Cristo en nuestro corazón tiene que reinar su misericordia, de lo contrario no es Él el que ocupa el centro de nuestra vida sino que seguimos siendo nosotros (egoístas en nuestra naturaleza pecaminosa).
  • Ejercer misericordia (compasión) hacia nuestros semejantes es lo que Dios demanda de nosotros.
  • Mateo 25: 46. Cada uno será recompensado como merezca.

2.2 Venciendo los obstáculos:

  • Leer Lucas 10: 25- 37.
  • La historia es de sobra conocida por todos.
  • El vs. 26 es el antecedente imprescindible para comprender el relato. Un intérprete de la ley (un erudito religioso) pregunta a Jesús que debe hacer para heredar la vida eterna. La respuesta de Jesús es exactamente igual al texto de Mateo 25 ¿no creéis que es lo mismo?
  • Ante una persona que ha sido asaltado y lo ha perdido todo hay dos reacciones diferentes: el sacerdote y el levita y el samaritano.
  • El sacerdote y el levita pasan de largo. Era una interpelación al que le había hecho la pregunta a Jesús. Ellos conocían la ley y sabían que tenían que hacer el bien a los necesitados, pero no la cumplieron. ¿Porqué? Sin duda tendrían otras prioridades, iban al templo a cumplir sus obligaciones religiosas (es lo más probable) y aquello les distraía de su principal objetivo. Buscaban agradar a Dios conforme a su estilo, estudiando y analizando la ley o dirigiendo el culto pero no sirviendo a los semejantes.
  • El samaritano vio lo mismo que los otros dos pero fue movido a misericordia (vs. 33). Curó sus heridas, le buscó alojamiento y se preocupo de que repusiera completamente.
  • Tenemos que vencer dos obstáculos que se reflejan en este texto: nuestro concepto de religiosidad (es algo entre Dios y yo y no tiene nada que ver con lo que me rodean) y nuestras barreras culturales o ideológicas. No es casualidad que Jesús escogiera a un samaritano para su ilustración. Para los judíos eran personas inferiores. Uno de ellos es el que es movido a misericordia.
  • Vs. 37. Nosotros debemos hacer lo mismo.
  • ¿Hay gente necesitada a nuestro alrededor? Si prestamos atención seguro que los descubrimos.
  • Frase de CS Lewis: “Nosotros valoramos las fotos por como salimos en ellas.” Necesitamos otra perspectiva más allá de nuestro egoísmo.

2.3 Hacer el bien es nuestro destino:

  • Leer Efesios 2: 8- 10.
  • Esto es lo que dice Bill Hybels en su libro: “Haz que tu vida funcione” Aplicando Proverbios en tu día a día.
  • Cuenta la anécdota de que un día terrible de viaje en avión que debido a innumerables incidentes se había prolongado y esto le había provocado un estado de nervios y tensión en el cuál estaba enfadado con el mundo. En ese momento entra una mujer cargada de maletas y no es capaz de encontrar su asiento. Siente que Dios le dice que vaya a ayudarla, al final accede y notó un cambio radical en como se sentía. Ayudar a los demás nos hace sentirnos bien.
  • Proverbios 11: 17. Yo no había pensado en ello detenidamente pero es verdad que cuando he ayudado a alguien después me he sentido muy bien. ¿Estáis de acuerdo?
  • Efesios 2: 10. Se nos dice en este texto que el destino de Dios para nosotros es que hiciésemos buenas obras. Cuando las hacemos nos apropiamos del destino que Dios tiene para nosotros. ¿Lo habías pensado así alguna vez?
  • Debemos hacer de la bondad nuestro estilo de vida: Gálatas 6: 9.
  • Es cierto también, que necesitamos discernimiento para no emplear nuestra ayuda con aquellos que se quieren aprovechar de ella: 2ª Tesalonicenses 3: 6- 15. En Tesalónica algunos se querían aprovechar de la estructura social de la iglesia y son reprendidos por Pablo.

3-      Conclusión:

  • Nos podemos desanimar por el escaso impacto de nuestras intervenciones pero no debemos caer en la espiral: desánimo- cinismo- egoísmo.
  • Estamos llamados a combinar compasión (misericordia) con discernimiento.
  • En este momento podemos ser parte de la compasión que Dios tiene hacia Haití. Podemos ser parte de la respuesta divina a la pregunta que nos hacíamos al principio.
  • Ahora vamos a recoger una ofrenda y también en las próximas semanas la podéis traer y la destinaremos a los proyectos de reconstrucción que TCCH va a emprender en el país.
  • Recordemos: ejercer misericordia es un mandato divino, debemos vencer los obstáculos que lo impiden y cuando hacemos el bien encontramos el pleno sentido a nuestra existencia.
  • Oración.

 

 


Tags: misericordia, compasion, ayuda

Publicado por manuelsanchez @ 20:38  | Predicaciones
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