Domingo, 29 de noviembre de 2009


Hebreos 2: 1-18

 

Introducción.

-         Es fácil descuidar las cosas.

-         Algunas veces por la costumbre, otra por las muchas ocupaciones, otras por pura indiferencia o negligencia.

-         Las revisiones del coche es un claro ejemplo.

-         Los coches modernos tienen sistemas que nos recuerdan las revisiones que tocan al coche. El cambio de aceite, revisiones periódicas, pero a veces lo vamos dejando, primero porque pensamos que ya tendremos tiempo, después por pura negligencia, por falta de dinero o ánimo. Hasta que el coche se estropea.

-         Lo mismo sucede con otras cosas más personales. Descuidamos nuestras amistades, a nuestra esposa o marido, a nuestros hijos.

-         Pensamos que tendremos tiempo, pero cuando queremos darnos cuenta, nuestros hijos han crecido, a nuestra mujer ya no le interesa pasar tiempo con nosotros.

-         La carta a los Hebreos en los primeros capítulos nos advierte del peligro de descuidarnos.

-         Su autor, desconocido aunque muchos creen que era Pablo, advierte a judíos convertidos al cristianismo de los peligros de descuidar nuestra fe.

-         Pero, ¿la fe se puede descuidar?

-         ¿Cuáles son las consecuencias del descuido?

 

1.     Estar atentos. Capítulo 2. 1-4.

-         La falta de atención es algo muy normal en nuestra sociedad.

-         Vivimos rodeados de cosas con las que ocupar el tiempo.

-         Los más jóvenes tienen lo juegos, Internet, móviles, películas. En verano la piscina, la bolera, etc.

-         Los menos jóvenes con el trabajo, los compromisos, las aficiones.

-         Todas estas cosas que son buenas, pueden hacer que vivamos distraídos, con la mente en cosas vanas.

-         Veamos lo que nos dice el autor de Hebreos:

 

Hebreos 2

Peligro de la negligencia

 1Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos.

    2Porque si la palabra hablada por medio de ángeles resultó ser inmutable, y toda trasgresión y desobediencia recibió una justa retribución,

    3¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? La cual, después que fue anunciada primeramente por medio del Señor, nos fue confirmada por los que oyeron,

    4testificando Dios juntamente con ellos, tanto por señales como por prodigios, y por diversos milagros y por dones del Espíritu Santo según su propia voluntad.

-         La primera cosa que nos dice el autor es que debemos prestar mayor atención a lo que oímos.

-         Seremos condenados o bendecidos en lo que oímos.

-         Dice la Palabra de Dios que no seamos oidores olvidadizos.

-         Cuando olvidamos rápidamente lo que Dios nos dice, no lo tenemos en cuenta, es fácil desviarse.

-         Es como alguien que pide que le indiquen una dirección y luego no escucha las instrucciones.

-         Cuanto más nos empeñamos más lejos terminaremos del lugar al que nos dirigíamos.

-         ¿A dónde va tu vida? ¿Lo sabes? ¿Simplemente vives sin planteártelo?

-         La Biblia utiliza la palabra deslizarse.

-         Arrastrar algo con suavidad sobre una superficie.

-         Si alguien nos intentara llevar a donde no queremos, nos rebelaríamos, pero cuando nos deslizamos suavemente, casi ni lo percibimos.

-         Pero hay una advertencia de parte de Dios a esta actitud.

-         Si Dios no perdonó a los ángeles, cuando pecaron. Toda desobediencia sufrió su castigo, sufriremos las consecuencias.

-         Consecuencias ahora y en el futuro.

-         Es fácil culpar a Dios de nuestros errores, muchos frutos de nuestro descuido.

-         Las consecuencias son ahora, serán en el futuro.

-         No nos descuidemos.

-         Servimos a Cristo y servimos a los hombres.

-         ¿Cómo mantener nuestra salvación?

  1. 2.     Sirviendo a Cristo. 5- 8.

-         Para servir a alguien hay que conocerle bien.

-         Lo que le agrada y le desagrada, lo que le gusta y lo que le disgusta, lo que espera de nosotros.

-         Por eso lo primero que tenemos que tener claro es quién es Cristo.

Cristo coronado de gloria y honor

 5Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando.

    6Pero uno ha testificado en cierto lugar diciendo:
         ¿QUE ES EL HOMBRE PARA QUE DE EL TE ACUERDES,
         O EL HIJO DEL HOMBRE PARA QUE TE INTERESES EN EL?

   
    7LE HAS HECHO UN POCO INFERIOR A LOS ANGELES;
         LE HAS CORONADO DE GLORIA Y HONOR,
         Y LE HAS PUESTO SOBRE LAS OBRAS DE TUS MANOS;

   
    8TODO LO HAS SUJETADO BAJO SUS PIES.
         Porque al sujetarlo todo a él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora no vemos aún todas las cosas sujetas a él.

    9Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos.

    10Porque convenía que aquel para quien son todas las cosas y por quien son todas las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, hiciera perfecto por medio de los padecimientos al autor de la salvación de ellos.

-         Cristo no es un hombre cualquiera.

-         Muchos sirven a un hombre cualquiera, pero Él no es un hombre cualquiera.

-         Está coronado de gloria y honor, todo está sujeto bajo sus pies, todas las cosas son se él.

-         Servimos a un ser todopoderoso.

-         Por eso el no quiere que lo hagamos todo.

-         Sabe de nuestras limitaciones.

-         No es un Señor que espere ser servido, también sirve al hombre.

-         Por ello para servir a Jesús debemos ponerle en su sitio y nosotros en el nuestro.

-         Primero humillarnos ante él. Reconocer quién es él.

-         La autoridad de sus palabras frente a las nuestras, la fuerza de su poder ante nuestra debilidad.

-         Debemos acudir a él, no buscar intermediarios.

-         Debemos conocerle personalmente, no a través de otros.

-         Debemos reconocer su poder y autoridad.

-         Cuando hagamos esto, será mucho más difícil deslizarse.

-         Agarrados de la mano. Siendo dependientes y reconociendo nuestra debilidad.

  1. Sirviendo a los demás. 11-18.

-         Muchos quieren cristianismo con Cristo, pero sin el prójimo.

-         Amar a Dios, servir a Dios, pero aborrecer al hermano o vivir el cristianismo en solitario.

-         Son los que se preguntan:

-         ¿Qué me aporta la Iglesia?

-         ¿Qué me ofrece la Iglesia?

-         ¿Qué me enseña la Iglesia?

-         ¿Qué me da la Iglesia?

-         Si la Iglesia no responde a estas necesidades, entonces no me interesa.

-         No la necesito. Es cuando el miembro, se cree más importante que el cuerpo.

-         Consecuencia de olvidar quiénes somos nosotros y quién es Cristo, quiénes son los demás.

    11Porque tanto el que santifica como los que son santificados, son todos de un Padre; por lo cual El no se avergüenza de llamarlos hermanos,

    12diciendo:
         ANUNCIARE TU NOMBRE A MIS HERMANOS,
         EN MEDIO DE LA CONGREGACION TE CANTARE HIMNOS.

    13Y otra vez:
         YO EN EL CONFIARE.
         Y otra vez:
         HE AQUI, YO Y LOS HIJOS QUE DIOS ME HA DADO.

    14Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, El igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo,

    15y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida.

    16Porque ciertamente no ayuda a los ángeles, sino que ayuda a la descendencia de Abraham.

    17Por tanto, tenía que ser hecho semejante a sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo.

    18Pues por cuanto El mismo fue tentado en el sufrimiento, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

-         El mensaje cristiano es comunitario.

-         La salvación fue comunitaria.

-         La fe solo se puede vivir en comunidad.

-         Jesús no se avergüenza de llamarnos hermanos, pero a veces nosotros nos avergonzamos de los hermanos.

-         Por que son humildes, ignorantes, escandalosos, extranjeros, pon lo que quieras.

-         No quiero que me confundan con esta gente.

-         Tendemos a negar a los que no se parecen no a Cristo, si no a nosotros.

-         Servir a los hermanos es Estar sujeto a alguien por cualquier motivo haciendo lo que él quiere o dispone.

-         Estar sujeto. Jesús lo hizo. Dice el 17 que se hizo semejante a nosotros, para ser misericordioso y fiel sumosacerdote.

-         Misericordioso, ponerse en el lugar del otro.

-         Fiel. Constante en sus afectos, en el cumplimiento de sus obligaciones y no defrauda.

-         Incluso de esa manera se puso a la altura de nuestras tentaciones.

-         ¿Cómo nos mantendremos firmes?

Conclusión:

-         Estemos atentos a la Palabra de Dios.

-         No la tomemos en vano, ella nos juzgará, conforme a nuestro conocimiento seremos juzgados.

-         Cómo no nos deslizaremos.

-         Sabemos quién en es Jesús.

-         Si servimos a Jesús y a los hermanos.

-         Servir es ponerse al cargo, someterse debajo de los que han de ser servidos.

-         Jesús es poderoso para socorrernos. Pidámosle ayuda.


Tags: iglesia evangélica, madrid, predicación

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