Domingo, 22 de noviembre de 2009




Efesios 3:20

Él porque de nuestra existencia en la tierra sigue siendo un enigma para muchos, y aunque algunos ponen todos sus esfuerzo por desterrar a Dios del escenario de la existencia, siguen sin darnos respuestas a todos nuestros interrogantes. Mi misión en esta mañana no consiste en desgranar todas y cada una de las teorías que hay al respecto.

Lo cierto es que nuestra existencia en la tierra, es algo que está fuera de nuestra esfera de decisión, nadie contó con nosotros para estar aquí, y podemos estar seguros que nadie contará con nosotros para irnos.

El porqué existimos encuentra su explicación, en mi humilde opinión, en esta declaración de Job  “En su mano está la vida de todo viviente y el hálito de todo género humano” (Job 12:10).

Por tanto, tú no eres un accidente, tu nacimiento no fue un infortunio, tu existencia no es una casualidad de  la naturaleza; que hoy estemos aquí respirando no es causa del destino, de la coincidencia, de la casualidad, ni de la suerte ¡tienes vida, porque Dios quiso crearte! Y te mantienes vivo porque el Dios que te creó te sustenta.

Salmo 139:13 “Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.” Fuiste creado por Dios. La Biblia declara que todo, absolutamente todo en el cielo y en la tierra, visible e invisible comenzó en él y para los propósitos de él (Colosenses 1:16)

Salmo 139:15-16 “No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro están escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar ni una de ellas.” Para Dios nuestra existencia no es una sorpresa, pues él lo planificó todo. Nada en tu vida es arbitrario. Todo tiene un propósito.

La reacción del salmista de perplejidad y admiración ante la grandeza de esta revelación, queda descrita en el mismo salmo,  “Te alabare; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.” (Salmo 139:14)

¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos ¡ ¡Cuán grande es la suma de ellos ¡ Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto, y aún estoy contigo. (Salmo 139:17-18

No es menos cierto, que una vez aquí, nuestra vida si empieza a estar dentro de la esfera de nuestra decisión, sobre todo cuando tomamos conciencia y empezamos a decidir por nosotros mismos. Alguien dijo que, nuestra vida es como una moneda, puedes gastarla en aquello que tú quieras, pero solamente una vez.

La Biblia está llena de metáforas que describen la naturaleza temporal y transitoria de la vida. En la Biblia se describe la vida como un soplo, como el rastro del humo, como el vapor o la neblina, como la hierba, como una sombra. Todos estos términos denotan o ponen de manifiesto el carácter breve, temporal, transitorio y frágil de la  vida del hombre.

La pregunta, ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida?, ¿Cómo definirías tu vida? 

La vida es mucho más que existir

La Biblia  reconoce la diferencia entre la vida en su sentido moral y la existencia (Salmo 34:12).

Jesús remarcó  esta diferencia cuando un discípulo anónimo expresa su deseo de seguirle pero le pide que primero le permita que vaya y entierre a su padre, y Jesús le dijo: Sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos. Jesús enfatiza la urgencia de seguirle.

El mismo apóstol Pablo marca esa diferencia hablando del pasado de los creyentes en Éfeso (Efesios 2:1-10) “Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.”

La vida es mucho más de lo que ves

Afortunadamente, pues muchas veces lo que vemos nos causa pavor, vergüenza, miedo, desasosiego e incertidumbre. No debemos dejarnos llevar por la apariencia de las cosas

Eclesiastés 8:14 (Nueva Versión Internacional). En la tierra suceden cosas absurdas, pues hay hombres justos a quienes les va como si fueran malvados, y hay malvados a quienes les va como si fueran justos. ¡Y yo digo que también esto es absurdo!

Las comparaciones negativas hacen que muchas personas piensen que su vida es un absurdo, por no utilizar otros calificativos, y esto les hace infelices y vivir como muertos vivientes, amargados, frustrados y esclavos de sí mismos.

La vida es mucho más de  lo que tienes

Lucas 12:15 “ Mirad, guardaos de la avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de bienes que posee.” Declaración liberadora, el afán de poseer y la ambición son causa de preocupaciones, angustias, miedo a perderlo todo, comparaciones, estrés, ruptura de relaciones familiares, dolores y esclavitud.

La vida es mucho más de lo que sabes

Eclesiastés 1:13-14

La vida es mucho más de lo que sientes

Eclesiastés 2:1-3

La vida es mucho más de lo que haces

Eclesiastés 2:4-11

La vida puede llegar a ser mucho más de lo que imaginamos o deseamos

Efesios 3:20  (Biblia en Lenguaje Sencillo) Dios tiene poder para hacer mucho más de lo que le pedimos. ¡Ni siquiera podemos imaginarnos lo que Dios puede hacer para ayudarnos con su poder!

La vida por tanto, es lo que creemos, … Somos aquello en lo que creemos. (Wayne W. Dyer (1940-?) Escritor estadounidense).

El que no cree en Dios, no es que no crea en nada, sino que puede creer en cualquier otra cosa, la pregunta es ¿Qué es lo que crees?

Salmo 115:1-18

La gloria, Señor, no es para nosotros; no es para nosotros sino para tu nombre,      por causa de tu amor y tu verdad. ¿Por qué tienen que decirnos las naciones:       «¿Dónde está su Dios?»

Nuestro Dios está en los cielos y puede hacer lo que le parezca.

Pero sus ídolos son de oro y plata, producto de manos humanas. Tienen boca, pero no pueden hablar; ojos, pero no pueden ver; tienen oídos, pero no pueden oír; nariz, pero no pueden oler; tienen manos, pero no pueden palpar;      pies, pero no pueden andar; ni un solo sonido emite su garganta.  Semejantes a ellos son sus hacedores, y todos los que confían en ellos.

Pueblo de Israel, confía en el Señor; él es tu ayuda y tu escudo. Descendientes de Aarón, confíen en el Señor; él es su ayuda y su escudo. Los que temen al Señor, confíen en él; él es su ayuda y su escudo.

El Señor nos recuerda y nos bendice: bendice al pueblo de Israel, bendice a los descendientes de Aarón, bendice a los que temen al Señor, bendice a grandes y pequeños. Que el Señor multiplique la descendencia de ustedes y de sus hijos.

Que reciban bendiciones del Señor, creador del cielo y de la tierra. Los cielos le pertenecen al Señor, pero a la humanidad le ha dado la tierra. Los muertos no alaban al Señor, ninguno de los que bajan al silencio. Somos nosotros los que alabamos al Señor desde ahora y para siempre. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!

La vida es JESUCRISTO

Juan 1:1-4 (Biblia en Lenguaje Sencillo) Antes de que todo comenzara ya existía aquel que es la Palabra. La Palabra estaba con Dios, y era Dios.

Cuando Dios creó todas las cosas, allí estaba la Palabra. Todo fue creado por ella, y sin ella, nada se hizo.

De la Palabra nace la vida, y ella, que es la vida, es también nuestra luz.

Juan 1:14 Aquel que es la Palabra habitó entre nosotros y fue como uno de nosotros.   Vimos el poder que le pertenece como Hijo único de Dios, pues nos ha mostrado todo el amor y toda la verdad.

Juan 14:6 Jesús le respondió: Yo soy el camino, la verdad y la vida. Sin mí, nadie puede llegar a Dios el Padre.

Juan 10:10 Cuando el ladrón llega, se dedica a robar, matar y destruir. Yo he venido para que todos ustedes tengan vida, y para que la vivan plenamente.

Jesús quiere que tengamos vida y que la vivamos plenamente, siendo conscientes de su carácter temporal, de su propósito y su perspectiva de eternidad.  Nuestra posición y decisión en torno a la figura y persona de Jesús determina nuestros estado moral y espiritual. (Juan 5:24; 8:12; 11:25-26; 12:46).

La fe en Jesucristo nos proporciona una vida eterna (Juan 3:16) y una vida plena (Juan10:10).

La fe en Jesucristo nos proporciona una vida llena de significado y una vida llena de propósito. (Colosenses 1:16)

La fe en Jesucristo nos hace semejantes a ÉL. (Romanos 8:29)

La fe en Jesucristo vence al mundo (1ª Juan 5:5), entendemos el término mundo, como el sistema de principios y valores que niegan la existencia de Dios y van en contra de su carácter.  

Si la vida es lo que uno cree, ¿Cuál es tu creencia?

Recordad; Una creencia no es simplemente una idea que la mente posee, es una idea que posee a la mente. Robert Bolt

  • Creer en Cristo es obedecerle, entregarse a él sin reservas, ni excusas y sin condiciones.
  • Creer en Cristo es aspirar a ser como él, es  hacer de él nuestro referente, modelo y ejemplo a seguir.
  • Creer en Cristo es formar parte de su propósito y misión.
  • Creer en Cristo es ser, estar y participar en la iglesia, su cuerpo de quién él es la cabeza.

Cristo el todo en nuestra vida, nuestra vida y nuestra muerte, nuestro gozo y sufrimiento, nuestro modelo y referente, nuestra Esperanza de gloria.

(Habacuc 2:4; Romanos 1:17) “El justo por la fe vivirá”

(Juan 3:18) “El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.”


Tags: Vida, Existir, Jesucristo, Dios

Publicado por carlosmartiroy @ 21:24  | Predicaciones
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