S?bado, 24 de octubre de 2009



REGOCÍJATE

Isaías 54: 1-17

Introducción

 

-         La mente llega a una conclusión, el sentimiento no mueve a la acción.

-         La alegría es un sentimiento pasajero.

-         ¿Cualquier cosa que nos pase en el día puede transformar nuestra alegría en amargura?

-         La alegría es una emoción básica que no podemos controlar en la mayoría de los casos.

-         Es un estado interior fresco y luminoso, generador de bienestar general, altos niveles de energía y una poderosa disposición a la acción constructiva, que puede ser percibida en toda persona, siendo así que quien la experimenta, la revela en su apariencia, lenguaje, decisiones y actos.

-         Por eso es siempre circunstancial.

-         Ese alto nivel de energía desaparece repentinamente cuando nos abandona la alegría.

-         En la vida de los creyentes no es muy distinto. Los sentimientos pasajeros desaparecen, dejando detrás una gran desazón.

-         El hombre busca cosas para llenar su vida de alegría.

-         Los amargados y resignados terminan por decir: la alegría es para los tontos, la felicidad es para los simples.

-         Es curioso que la propia Biblia nos desaconseja la demasiada alegría. Nos dice que es mejor estar en la casa de luto que en la de fiesta.

-         ¿Es que Dios es un ser aburrido y amargado?

-         No, el utiliza algo más profundo y duradero, que no este basado en nuestras percepciones o circunstancias.

-         El quiere darnos gozo.

-         El gozo, por el contrario no es un sentimiento, es una virtud.

-         ¿Qué quiere decir esto?

-         Es algo que no proviene de un mero sentimiento, es uno de los Frutos del Espíritu.

-         Gozo es aquella profunda alegría espiritual que el Espíritu Santo infunde en los corazones de quienes poseen a Dios.

-         ¿Qué diferencia hay entre gozo y alegría?

-         La alegría proviene de las cosas y las circunstancias, el gozo viene del Espíritu Santo.

-         La gran pregunta es: ¿Cómo puedo tener gozo?

  1. 1.     No está en venta. Versículo 1.

-         Estamos acostumbrados a comprar lo que necesitamos.

-         Hemos pasado de una sociedad de subsistencia, que se abastecía, a una sociedad de consumo.

-         Eso nos hace pensar como consumidores, no como abastecedores.

«¡Regocíjate, estéril,
    la que no daba a luz![b]
    ¡Eleva una canción y da voces de júbilo,
    la que nunca estuvo de parto!,
    porque más son los hijos de la desamparada
    que los de la casada»,
    ha dicho Jehová.[c]

-         El profeta se ha vuelto loco.

-         La esterilidad era el mayor problema para una mujer en la antigüedad.

-         No tener descendencia era una vergüenza y además se miraba como consecuencia de algún pecado oculto.

-         ¿Cómo voy a gritar de júbilo en mi situación?

-         ¿Cómo voy alegrarme si soy viuda? ¿Si no tengo trabajo?

-          No podemos gozarnos cuando buscamos la felicidad en nosotros mismos o en nuestras circunstancias.

-         Dios está por encima de ellas.

-         Eres estéril, grita de jubilo, son más tus hijos que los de la que puede tener.

-         Muchos van de una Iglesia a otra buscando la alegría. Van de un pastor a otro, piden que oren por ellos.

-         Pero la alegría no se puede comprar, viene directamente del Espíritu Santo y parte de Dios.

-         Alegría circunstancias, cosas.

-         Gozo de Dios, es una virtud, se aprende.

-         Se práctica, se vive.

-         La paradoja es que la alegría no es madre de nadie, el gozo tiene muchos hijos.

-         Hay tres claves para tener una vida gozosa.

-         ¿Quieres tenerla? Toma nota.

  1. 2.     Claves para una vida gozosa. Versos 1, 2, 4.

-         La primera clave es la actitud gozosa.

-         ¿Conocéis a alguien amargado?

-         Parece que la vida les debe algo, que tú le debes algo.

-         El amargado se centra en el problema, en lo mala que es la gente y tiene una actitud de víctima.

-         El gozoso se alegra, canta, aunque nunca estuvo de parto.

-         En conclusión dejar de verse como una estéril.

-         ¿Cómo te ves?

-         ¿Cómo un inmigrante? ¿Una mujer pobre? ¿Una persona analfabeta? ¿Un mentiroso? ¿Un flojo?

-         Así serás. Dios no te ve así. Aunque te lo hayan gritado cada día desde que naciste: Inútil, vago, tonto.

-         Tus hijos serán más que los de los que gobiernan este mundo.

-         ¿Qué escogió Dios según Corintios? Lo vil, lo menospreciado, lo que no tiene nombre.

-         La segunda clave es ensancharnos. Ampliar nuestro horizonte.

-         «Ensancha el sitio de tu tienda
    y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas;
    no seas apocada;
    alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas.

-         El profeta habla con palabras muy claras, ¿Verdad?

-         Hay que ensancharse. Salir de uno mismo, de tus problemas.

-         No seas apocado, escaso.

-         La segunda clave del gozo es ayudar a los que nos rodean, preferir escuchar a ser escuchado. Animar, consolar.

-         Cuando en tu mente solo estás tu o tu familia, tienes que abrirla a las necesidades de un mundo que sufre, que se concreta en personas cercanas y lejanas.

-         La tercera clave es echar fuera el temor.

-         No temas, pues no serás confundida;
    no te avergüences, porque no serás afrentada,
    sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud
    y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria.

-         El temor nos paraliza y nos quita el gozo.

-         Temor al futuro, a la muerte, a la enfermedad, al sufrimiento.

-         Temor a quedar en el paro, a quedarte en la calle.

-         No temas, porque no serás avergonzado. Dios es el que te guarda.

-         Otra de las fuentes del temor es el pasado.

-         ¿Temes ser como tu padre? ¿Caer en lo que cayó tu madre?

-         Dios ha olvidado tu pasado, no hay maldición para ti ni para tu familia.

-         Dios nos libera de la fuerza de la culpa y del pasado.

-         Tres claves: Actitud gozosa, abrirnos a otros y no temer.

-         ¿Cuál es la clave para el pueblo de Dios?

3. No debemos perder el gozo de servir.

-         De desagradecidos está lleno el mundo.

-         Hay gente que hablará mal de ti, aunque les hagas bien.

-         Muchos te criticarán hagas lo que hagas, si haces poco o mucho.

-         Te compararán con otros.

-         Te mirarán por encima del hombro: ¿Quién se cree que es este?

-         Pensarán que no sirves.

-         Dios nos da tres claves Iglesia:

-         La primera clave es tus hijos serán enseñados por Dios.

-         Esta obra no es una obra humana.

-         13 El Señor mismo instruirá a todos tus hijos,
      y grande será su *bienestar.

-         Los creyentes son de Dios, tus hijos son de Dios. No confíes en un hombre, que falla y se equivoca.

-         Iglesia no es tu fuerza, es la de Dios.

-         La segunda clave es que con justicia seremos adornados.

-         Nadie está aquí por sus méritos. Todos somos pecadores.

-         Dios  nos justifica.

-         Serás establecida en justicia;
      lejos de ti estará la opresión,
      y nada tendrás que temer;
   el terror se apartará de ti,
      y no se te acercará.

- La tercer y última clave es nadie podrá destruirte.

- Me gusta en especial el versículo 15: Si alguno conspira contra ti, lo hará sin mí.

- La promesa esté en el versículo 17:

- 17 No prevalecerá ninguna arma que se forje contra ti;
      toda lengua que te acuse será refutada.
   Ésta es la herencia de los siervos del Señor,
      la *justicia que de mí procede —afirma el Señor—.

Conclusión:

-         ¿Estás abatido? ¿Estás amargado?

-         Lo contrario del gozo es la amargura no la tristeza.

-         El gozo no es un sentimiento, es una virtud, un fruto del Espíritu Santo.

-         Las claves para conseguirlo son: Cambiar la actitud, ensanchar tu visión y dejar de lado el temor.

-         Iglesia: ¿Te sientes desanimada?

-         Recuerda, la obra la hace Dios. Él traerá a tus hijos.

-         El nos adorna con su justicia, no es por nuestros méritos.

-         Por último, nadie puede destruirte. Dios es que te protege.

- Recuerda: la mente llega a una conclusión, el sentimiento no mueve a la acción.

 

 

-

 

 

 


Tags: iglesia evangélica, madrid, predicación

Comentarios