Martes, 29 de septiembre de 2009

Por Mario Escobar,

Nehemías 13: 1-31

 

Introducción

-         La santidad no es un juego para Dios.

-         Dios quiere un pueblo apartado y fiel, que le honre y bendiga.

-         Es muy fácil olvidar nuestras promesas  a Dios y caminar alejado de él.

-         A veces caminamos con los ojos cerrados o la vista alejada de Dios, cuando nos queremos dar cuenta estamos lejos de Dios.

-         Entonces comenzamos a hacer el juego de las comparaciones.

-         Nos solemos comparar con el que creemos que es el peor de la Iglesia. Si asistimos pocos, siempre asistimos algo más que alguien.

-         Si no ofrendamos y diezmamos, de vez en cuando echamos un billete y pensamos, damos más que algunos.

-         Incluso negociamos con el pecado. Podemos pecar más o menos según lo que hagamos en la Iglesia, en comparación con otros o pensamos que nuestros pecados forman parte de nuestra manera de ser.

-         Los judíos sufrían esta misma contradicción en tiempos de Nehemías.

-         Si le hemos el capítulo 8, 9, 10-12. Vemos que Esdras lee la Ley, la gente emociona y arrepiente.

-         Se restablece el culto a Dios y podríamos terminar el libro en el capítulo 12 y verso 47:

Y todo Israel, en días de Zorobabel y en días de Nehemías, daba alimentos a los cantores y a los porteros, cada cosa en su día. Entregaban asimismo sus porciones a los levitas, y los levitas entregaban su parte a los hijos de Aarón.

- Un final feliz, verdad, pero el Pueblo de Dios no es siempre así.

1. La habitación de Tobías.

- Nehemías nos dice el versículo que había regresado a Persia a la corte del rey Artajerjes.

Pero cuando ocurrió esto, yo no estaba en Jerusalén,[d] porque en el año treinta y dos de Artajerjes, rey de Babilonia,[e] había ido adonde el rey estaba; pero al cabo de algunos días pedí permiso al rey

    7 para volver a Jerusalén;[f] y entonces supe del mal que había hecho Eliasib por consideración a Tobías, haciendo para él una habitación en los atrios de la casa de Dios.

 

-         Al poco tiempo tuvo que regresar a Jerusalén, pero en unos días le pidió permiso al rey para regresar.

-         Podía haberse quedado, su misión, en cierto sentido había terminado. Pero el celo de Dios le consumía.

-         En su ausencia, el sacerdote Eliasib había emparentado con Tobías, uno de los enemigos de Judá y le había hecho una cámara dentro del propio templo.

-         ¿Una cámara? No parecía importante. El templo tenía muchas cámaras, a lo mejor el sacerdote pensó que era mejor tener a Tobías, que era un hombre poderoso, como amigo y no como enemigo.

-         Pero a Nehemías aquello le horrorizó.

-         Nos dice el versículo 8 y 9

 Esto me dolió mucho,[g] y arrojé todos los muebles de la casa de Tobías fuera de la habitación.

    9 Luego mandé que limpiaran las habitaciones e hice volver allí los utensilios de la casa de Dios, las ofrendas y el incienso.

-         A Nehemías le dolían las cosas de Dios.

-         ¿Te duele ver la casa de Dios desolada? Las sillas vacías, muchos días la iglesia cerrada. Jubilado de Villalba.

-         ¿No te duele? Bueno Dios está fuera de la Iglesia, todo lo hacemos para él, es mejor ser sal y luz fuera.

-         ¿Dónde está el resultado de eso?

-         Muchas veces dejamos en nuestra vida habitaciones a Tobías. Pude ser una afición, una persona, un trabajo, tu familia, incredulidad, indiferencia, egoísmo.

-         Normalmente las personas con más depresión son las que menos ayudan a los demás. Las personas que ayudan viven más años.

-         Yo lo he experimentado.

-         Pero Nehemías observo el segundo problema.

-         ¿Qué vio Nehemías?

 

  1. 2.     El abandono de la obra de Dios. Versículo 10 al 14

Encontré asimismo que las porciones para los levitas no les habían sido dadas,[h] y que los levitas y cantores que hacían el servicio habían huido cada uno a su heredad.

    11 Entonces reprendí a los oficiales diciéndoles: «¿Por qué está la casa de Dios abandonada?» Después los reuní y los puse en sus puestos.

    12 Y todo Judá trajo el diezmo[i] del grano, del vino y del aceite, a los almacenes.

    13 Luego puse por mayordomos de ellos al sacerdote Selemías y al escriba Sadoc, y de los levitas a Pedaías; y al servicio de ellos a Hanán hijo de Zacur hijo de Matanías; pues eran tenidos por fieles. Ellos se encargarían de repartir las porciones a sus hermanos.

    14 «¡Acuérdate de mí por esto, Dios mío, y no borres las misericordias[j] que hice en la casa de mi Dios, y en su servicio!»[k]

-         Es fácil excusarse.

-         Estamos en crisis. Es normal que falten fondos y ofrendas.

-         Pero Nehemías estaba hablando de una forma más global.

-         La Casa de Dios estaba abandonada.

-         Que palabras más tristes.

-         Dios quiere nuestro tiempo y nuestras ofrendas.

-         El diezmo es suyo, no le damos nada con el diezmo.

-         El domingo es suyo, no le damos nada viniendo el domingo.

-         Nuestra ofrenda empieza más allá. En la ofrenda, en el martes, en ofrecerse para llevar una célula en casa, en visitar a los enfermos, en ayudar a la Iglesia.

-         No se me escapa que Dios reprende a los oficiales, a los pastores. Muchas veces el pueblo hace lo que nosotros hacemos, si no damos más el pueblo no da más.

-         Nehemías dio el remedio. Reorganizó a los sacerdotes, para que todo se hiciera con orden.

-         ¿Qué le estamos robando a Dios?

  1. 3.     El día de reposo.

-         No somos judíos y no estamos bajo la ley. Pero si bajo la gracia.

-         Leamos de los versículos 15 al 22

También había en la ciudad tirios[m] que traían pescado y toda mercadería, y vendían en sábado a los hijos de Judá en Jerusalén.

    17 Entonces reprendí a los señores de Judá y les dije: «¿Qué mala cosa es esta que vosotros hacéis, profanando así el sábado?

    18 ¿No hicieron así vuestros padres, y trajo nuestro Dios todo este mal sobre nosotros y sobre esta ciudad? ¿Y vosotros añadís ira sobre Israel profanando el sábado?»[n]

    19 Sucedió, pues, que al caer la tarde, antes del sábado, ordené que se cerraran las puertas de Jerusalén y que no las abrieran hasta después del sábado; y puse a las puertas algunos de mis criados, para que no dejaran entrar carga alguna en sábado.[o]

    20 Una o dos veces, se quedaron fuera de Jerusalén los negociantes y los que vendían toda especie de mercancía.

    21 Pero yo les amonesté diciéndoles: «¿Por qué os quedáis vosotros delante del muro? Si lo hacéis otra vez, os echaré mano». Desde entonces no volvieron en sábado.

    22 Y dije a los levitas que se purificaran y fueran a guardar las puertas, para santificar el sábado.

    «¡También por esto acuérdate de mí, Dios mío, y perdóname según la grandeza de tu misericordia!»

-         Nehemías condenó el abandono del día de reposo.

-         El apóstol Pablo dijo: No os dejéis de reunir como algunos tienen por costumbre.

-         Algunos tienen que trabajar los domingos, por eso no pueden venir, pero si trabajas el domingo busca sustituir el día y si trabajas todos o casi todos, pide a Dios que te de otro trabajo.

-         Los musulmanes y otros muchos, que practican una religión formal, que no viene de Dios, hacen estas cosas y nosotros somos incapaces de confiar en que Dios nos dará otro trabajo.

-         No podemos seguir a la sociedad en sus errores. Lo que está mal está mal.

-         No digo nada si nos quedamos en casa por pereza, por ir a comprar, por llevar al niño al fútbol, etc.

  1. 4.     No te casarás con los que no son hijos de Dios.

- i asimismo en aquellos días a judíos que habían tomado mujeres de Asdod, amonitas, y moabitas;[p]

    24 y la mitad de sus hijos hablaban la lengua de Asdod, porque no sabían hablar judaico,[q] sino que hablaban conforme a la lengua de cada pueblo.

    25 Reñí con ellos y los maldije,[r] hice azotar a algunos de ellos y arrancarles los cabellos, y les hice jurar, diciendo: «No daréis vuestras hijas a sus hijos, ni tomaréis de sus hijas para vuestros hijos, ni para vosotros mismos.[s]

    26 ¿No pecó por esto Salomón, rey de Israel? Aunque en muchas naciones no hubo rey como él, que era amado de su Dios[t] y Dios lo había puesto por rey sobre todo Israel, aun a él lo hicieron pecar las mujeres extranjeras.[u]

    27 ¿Os vamos a obedecer ahora cometiendo todo este mal tan grande de prevaricar contra nuestro Dios, tomando mujeres extranjeras?»

    28 Uno de los hijos de Joiada, hijo del Sumo sacerdote Eliasib, era yerno de Sanbalat,[v] el horonita; por tanto, lo eché de mi lado.

-         ¿Por qué Nehemías hizo esto?

-         Lo dice claramente en el versículo primero. La mitad de sus hijos no hablaban el judaico.

-         Los paganos enseñaban al pueblo futuro su manera de vivir.

-         Es muy difícil educar cristianamente a nuestros hijos si nuestra pareja no es cristiana.

-         La Biblia nos dice que si estamos casados con esa pareja y consiente en vivir con nosotros no le dejemos, pero condena el unirse en yugo desigual a los creyentes.

-         Pero lo hace por nosotros. Para que no suframos. Muchos son los que se han apartado de Dios por esta causa.

Conclusión.

-         Nehemías tuvo que ser muy duro con el pueblo.

-         Pero seguir a Dios no es un juego.

-         Como pueblo suyo debemos mantenernos santos.

-         No lo digo yo, lo dice la palabra de Dios.

-         ¿Has dejado alguna habitación abierta a Tobías en tu vida?

-         ¿Le robas a Dios? ¿Con tu tiempo, con tu dinero?

-         ¿Te tomas el Día del Señor a la ligera?

-         ¿Estás unido en yugo desigual?

-         Nehemías cambió la trayectoria del pueblo, sin Santidad no hay bendición, no hay crecimiento y no hay vida.

-         Escoge hoy a quién vas a servir.


Tags: iglesia evangélica, madrid, predicación

Comentarios
Muy bueno, Sigan adelante, Dios Los Bendiga Y Los llene de Su Amor Y Gracia, Y Los Anime a Seguir Predicando las Buenas Nuevas, adelante.Gui?o
Publicado por sergio2819
Jueves, 01 de octubre de 2009 | 22:10