Mi?rcoles, 16 de septiembre de 2009


INTRODUCCIÓN

Para muchos en el mundo religioso de la actualidad, el ser miembro de una iglesia es como mirar un programa de televisión, una obra de cine o de teatro, se conforman con ser simples espectadores.

Esta figura requiere poco o ningún esfuerzo,  permite incluso opinar y realizar juicios de valor sobre lo que estamos presenciando.  Es FÁCIL ser espectador.

 Aun en la iglesia del Señor, la gente prefieren ser espectadores para limitar su nivel de participación. El involucrarse en la obra de la iglesia requiere que uno dedique su tiempo y energía, cuestión esta que algunos no están dispuestos a hacer.

Para ello, desarrollan una serie de pensamientos y argumentos que les paralizan,algunos piensan que son demasiados jóvenes, otros que son demasiado mayores, que están demasiado ocupados, que para eso están los pastores y lideres de la iglesia, otros piensan que no saben que hacer ni como hacerlo, otros tienen miedo al fracaso, al que dirán, y un largo etc.

Sin embargo, la Palabra de Dios nos enseña claramente que el crecimiento y la edificación de la Iglesia, no permite la figura de mero o simple espectador, sino que es el trabajo y la responsabilidad de todos y de cada uno de nosotros.  (Efesios 4:12 y 16). ¿Quiénes son los que tienen que realizar la obra del ministerio?, ¿Quiénes son los que deben edificar el Cuerpo de Cristo?.  La respuesta es contundente, LOS SANTOS. ¿Formas parte tú de ese grupo de personas?. “…..según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor. (Habla el Cuerpo de Cristo)

Este es nuestro punto de partida para reflexionar sobre varios principios que son necesarios para edificar el cuerpo de Cristo y para resolver el interrogante de cómo podemos ayudar. Si eres cristiano, puedes tener la plena seguridad de que ¡Dios no quiere que seas un simple espectador! Si bien, somos salvos por gracia y no por obras, no es menos cierto que lo somos para buenas obras, las cuales Dios tenia preparadas de antemano. (Efesios 2:8-10) .

 EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA "EDIFICACIÓN"

Uno de los términos que se usa  en la Biblia para referirse a la acción de crecimiento es "edificación."En su sentido literal, esta palabra se emplea para describir la acción de construcción de  un edificio .

El término griego utilizado en las Escrituras es "OIKODOME". Denota el acto de construir un hogar (oikos), y (demo), construir, se usa en el NT, en sentido figurado, para referirse a la edificación o crecimiento espiritual de una iglesia local como edificio espiritual, o también de toda la Iglesia, como Cuerpo de Cristo. (La idea comunicada es la de progreso resultante de un paciente esfuerzo), Progreso y Esfuerzo en el que debemos ayudar todos y cada uno de los creyentes.

 ¡DIOS QUIERE QUE  AYUDES A EDIFICAR EL CUERPO!

Dios quiere que cada cristiano esté involucrado en la edificación del cuerpo. ¡Nadie está exento! Todos debemos  contribuir a esta obra y no me refiero solamente a ayudar económicamente.

Es posible que te preguntes: "¿Qué puedo hacer yo para contribuir al crecimiento de la iglesia local? ¿Qué función puedo yo desempeñar como miembro del cuerpo? ¿Dónde encajo yo en todo esto? ¿Cuál es mi papel?"

Para contestar estas preguntas, lo primero es entender  que tu participación en la edificación del cuerpo no solamente es necesaria, sino también, es un mandato de  Dios.

 

COSAS QUE PROMUEVEN EL CRECIMIENTO DEL CUERPO

1.- Desarrollar un estilo de vida coherente y consecuente con el llamamiento de Dios. (4invasor Si somos creyentes, y queremos ser identificados o conocidos como tales, hemos de vivir como creyentes.

            1.1 Con toda humildad

            1.2 Mansedumbre

            1.3 Paciencia

            1.4 Tolerancia. (Soportándoos con paciencia)

            1.5 Amor

            1.6 Solicitos en guardar la Unidad del Espiritu

            1.7 Paz

            1.8 Esperanza

2.- La unidad se ve reforzada por la diversidad de los dones que cada uno hemos recibido del Señor.

La dotación particular que Dios otorga en su gracia a alguien implica:

2.1 Reconocimiento de que es un don dado por Dios y no simplemente una habilidad personal fruto del ingenio.

2.2 el don recibido es uno entre otros muchos y por tanto es limitado en su alcance, es decir, un don con medida.

2.3 Que hay que se diligente y usarlo no para benficio particular, sino para beneficio de todo el Cuerpo de Cristo, y no para gloria personal, sino para la Gloria de Dios.

3.-  Dones; personas que deben rendir un servicio a la iglesia de forma especial. Liderazgo.

            3.1 Quienes. Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros.

3.2 Propósito “Equipar enteramente a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del Cuerpo de Cristo.” Promoción clara del Sacerdocio Universal de los Creyentes.

3.3 fin. “que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.”  MADUREZ. (4:14)

4.- Cristo es la Cabeza Orgánica de la Iglesia. Como cabeza ejerce toda la autoridad sobre la iglesia. De ahí nuestra absoluta dependencia para el crecimiento y guía de la iglesia.

5.- La ayuda mutua o cooperación y la actividad propia de cada miembro, clave del crecimiento y de la edificación del Cuerpo de Cristo. Cuando todas “las partes” individuales cooperan, la iglesia entera crece espiritualmente con miras a su propia edificación en amor 

 CONCLUSIÓN

Tal y como vemos en el cuerpo humano, estando bien unidos mediante cada coyuntura, el cuerpo crece en fortaleza, así también la iglesia, cuando recibe el apoyo activo de cada miembro, cada uno obrando de acuerdo a su habilidad, será edificada en amor.


Tags: Iglesia, participación, responsabilidad, unidad, dones, crecimiento

Publicado por carlosmartiroy @ 16:38  | Predicaciones
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