Mi?rcoles, 09 de septiembre de 2009

LA SOBERANIA DE DIOS ACEPTADA PRODUCE GOZO Y PAZ EN EL CREYENTE

 

En el dia de hoy vamos a tratar uno de los temas que más conflicto puede traer a nuestra vida, pero bien entendido y aceptado, puede ayudarnos a tener paz en todo momento.

No es este, un asunto que de respuesta a todas nuestras preguntas, pero nos puede aportar gozo y paz en el creer. (Romanos 15:13).

Este asunto puede transformar nuestra vida cambiando nuestra forma de pensar y expresándose por medio de un estilo de vida diferente.

Hablamos de la Soberania de Dios, un gran dilema que se expresa en el siguiente interrogante, ¿Quién tiene el control de nuestra propia vida y de lo que acontece en ella y en la historia de la humanidad?

El libro de Daniel, en su capitulo cuarto, nos habla de la experiencia del rey Nabucodonosor y como Dios tiene que enseñarle quien realmente es el único soberano.

El versículo 4 relata la condición y posición de Nabucodonosor en el momento de la revelación de esta verdad de Dios, mediante un sueño.

La respuesta inmediata a la revelación o el sueño fue el miedo.

Los versículos siguientes y en concreto del 10 al 18, relatan el contenido del sueño.

Los versículos del 25 al 27, describen la interpretación del sueño.

El sueño era una clara advertencia al gran rey de Babilonia Nabucodonosor y muestra la necesidad que éste tiene de aceptar la Soberania de Dios.

Vers. 25 “hasta que conozcas que el Altísimo tiene dominio en el reino de los hombres, y que lo da a quién él quiere.”

Vers. 26 “después que reconozcas que es el cielo el que gobierna.”

¿Qué tenía que acpetar, conocer o reconocer Nabucodonosor?

Respuesta: Que el dominio es del Altísimo, y que sólo el gobierna.

 

Después de esta advertencia, ¿Cuál fue la respuesta de Nabucodonosor?

Respuesta: Ninguna (leer versículo 29), más bien todo lo contrario, permanece en su orgullo, autosuficiencia y soberbia.

Los versículos 31 al 33 narran la consecuencia de la soberbia de Nabucodonosor.

Restauración:

  1. La relata en primera persona.
  2. Alzó sus ojos al cielo. Perdida toda esperanza centra su atención y expectación en el único soberano.
  3. Sólo entonces le fue devuelta su razón, su dignidad, sus posesiones, su posición.
  4. Engrandeció, alabó y glorificó al Rey del cielo.
  5. Aceptó su dominio y gobierno, reconociendo que las obras de Dios son verdaderas y sus caminos justos.
  6. Aprendió que la Soberania de Dios es el mejor antidoto contra la soberbia, el orgullo y la autosuficiencia.

 

Otro caso que trata este asunto, lo encontramos en la vida de Job.

En este ejemplo, aprendemos como la Soberania de Dios nos ayuda a aceptar el Plan de Dios para nuestra vida, aun cuando nos sea incomprensible.

Romanos 11:33-36

La clave está en el versículo 36 “de él, por él y para él son “todas las cosas” y a él se la gloria por los siglos de los siglos. Amen.”

Sólo entonces “todas las cosas” nos ayudan a bien. Romanos 8:28-29.

 

Dios tiene el control, gobierna y manda, pero eso no nos convierte en agentes pasivos en el desarrollo de nuestra propia vida, ni nos libera de responsabilidades, ya que si seguimos leyendo en el capitulo 12 de Romanos y hasta el 15, el apóstol vincula la Soberania de Dios con nuestras responsabilidades y obligaciones delante del Señor y los hombres.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Tags: Soberania, dominio, reino, Dios

Publicado por carlosmartiroy @ 17:38  | Predicaciones
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