Viernes, 10 de julio de 2009



La Historia de Zaqueo es una historia de salvación, narra la experiencia de un hombre que movido por su curiosidad en primera instancia, busca conocer en primera persona  a Jesús, seguramente habría escuchado muchas cosas de él, de sus milagros, de sus enseñanzas y la manera en la que hablaba que no dejaba indiferente a nadie, o de sus enfrentamientos públicos con los fariseos, escribas y con el poder religioso y político de entonces.

Un hombre que en su busqueda personal tuvo que superar muchos obstáculos movido por la curiosidad y el interés de conocer a Jesús, obstáculos de fuera (multitud) y personales (su condición física y social). Aún así persistió en su propósito.

Zaqueo probablemente era la persona más odiada de Jericó. Como jefe de los publicanos estaba encargado de recaudar impuestos de los nacionales por la fuerza ocupante, los romanos. Desconocemos la trayectoria profesional y personal de Zaqueo y como llega a adquirir ese puesto, pero sabemos su inmoralidad en el ejercicio de su actividad profesional, ya que se enriqueció al cobrar más tributo del exigido por Roma. Lo curioso y lo que llama la atención es la pasividad y el consentimiento de esta práctica por parte de Roma, ya que no le importaba cuánto recaudara, sino que les pagara la cuota correspondiente.

¿Qué hacía Zaqueo que era tan odiado por el pueblo de Jericó? ¿Es un pecado recaudar impuestos o ser rico?, la respuesta es sencilla, no es el dinero o la acumulación del mismo lo que es pecado, sino la manera en la que se consigue o poner en el toda nuestra confianza y seguridad.

¿Cuál era el aspecto pecaminoso de su actividad?, es evidente que el fraude y el aprovechamiento de su posición son los aspectos que manifiestan el pecado en la vida de Zaqueo.

 ¿Qué aspectos del sistema eran injustos y en qué maneras la colaboración de Zaqueo apoyaba esta injusticia?

¿Exigía Jesús que Zaqueo renunciase a su trabajo? ¿Por qué sí; por qué no? Tenemos por un lado la experiencia de Mateo, quien abandonó todo y se fue en pos de Cristo (Mateo 9:9-13) y la de aquellos públicanos que salieron a ser bautizados por Juan (Lucas 3:12-13) ¿Qué postura debe tomar la iglesia hacia estructuras injustas, aun cuando se beneficia de ellas?

 

 

En cuanto a la pecaminosidad, se puede destacar tanto el fraude (oficialmente sancionado) que consistía en la diferencia entre la cuota y la cantidad recaudada, como el impacto del impuesto exagerado en la gente. La estructura tributaria era injusta por lo menos por dos motivos.

Primero, Israel vivía bajo dominio extranjero, y a través de los impuestos financiaban al opresor.

 Segundo, los romanos permitían el enriquecimiento de los publicanos por la diferencia entre la cuota y el impuesto actual.

Israel tenía una tradición de restitución de lo robado. Si el ladrón confesaba, tenía que restituir la cantidad robada más una quinta parte (Lev. 6:1-5; Núm. 5Secreto.Si se robaba un animal, y el animal estaba vivo, se tenía que pagar el doble, es decir otro animal. Si el animal robado estaba muerto, entonces se tenía que pagar cuatro o cinco veces más (Ex. 22:1, 3-4; 2 Sam. 12Helloween. Zaqueo actuó según la última categoría.

Zaqueo fue considerado un desheredado por el pueblo en Jericó debido a su colaboración con los romanos. La gente no le consideraba un hijo de Abraham.

Así que la declaración de Jesús, "por cuanto él también es hijo de Abraham,” era radical. Estaba cambiando la definición y la base del ser hijo de Abraham. Ya no estaba por su herencia familiar sino por su respuesta a Dios. Este concepto fue bastante más elaborado por el Apóstol Pablo (Rom. 2:17-29; 3:30; 4:1-25).

La Declaración de propósito de  Jesús contraría también las expectativas políticas de mucha gente que le seguía y acompañaba.

CONTEXTO LITERARIO

La historia de Zaqueo es uno de los tres relatos entre el anuncio de la muerte de Jesús (18:31-34) y la entrada triunfal en Jerusalén (19:28-44). El elemento común de estos tres relatos es el contraste entre los que son recibidos en el Reino de Dios y los que son rechazados. Los que son recibidos por Jesús, el ciego y el publicano por ejemplo, son los que son rechazados por la sociedad y los líderes religiosos. Pero son los líderes religiosos los que son rechazados por Jesús, como indica la parábola sobre el juicio que encontramos en 19:27.

La respuesta de Zaqueo contrasta con la del jóven rico (18:18-32). Uno cumplia desde niño con los madamientos pero se entristeció cuando Jesús le dijo que le faltaba para ser perfecto, vender todos sus bienes y dárselo a los pobres, mientras que Zaqueo sabiéndose pecador en el momento de la cena con Jesús quiere desprenderse de lo conseguido de forma fraudulenta.

 

MÁS PREGUNTAS

¿Cómo recibió Zaqueo a Jesús? ¿Qué significa el gozo de Zaqueo? ¿Era aceptable para Jesús asociarse con Zaqueo? ¿En qué consistía el escándalo para la multitud? Comparando los miembros de la iglesia con la multitud, identifica una situación paralela de asociación escandalosa. ¿Cuál es el elemento escandaloso y cuál es la base del escándalo—cultura, tabú, teología, principio bíblico?

Es importante analizar lo que nos escandaliza. Muchas veces citamos razones bíblicas o teológicas para oponernos a lo escandaloso. La cita bíblica puede servir como una fachada que esconde más de lo que muestra. Si penetramos la superficie, descubrimos que la base verdadera puede ser cultural o personal.

¿Quiénes eran los beneficiarios del arrepentimiento de Zaqueo? ¿Qué importancia tenía para Zaqueo el hacer la restitución a los defraudados? ¿Era arriesgada su acción? ¿Qué implicaciones tenía para el sistema; para el pueblo judío de Jericó?¿Qué conexiones hay entre la relación con Dios y la relación con los demás? Para reconciliarse con Dios, ¿hubiera sido suficiente para Zaqueo simplemente confesar sus pecados a Dios en privado sin hacer restitución? ¿Qué papel podrá tener la restitución para nosotros?

¿Con quién te identificas más en el relato: Zaqueo, Jesús, la multitud? Imagínate que eres Zaqueo. ¿Dónde estás: en la oficina, en el árbol, en casa…?¿Hacia qué tipo de personas sientes o practicas el rechazo? ¿Rechaza tu iglesia a ciertas personas?¿Cuál crees que es la base de este rechazo? ¿Qué crees que haría Jesús con tales personas? Si Jesús se invitara a sí mismo a tu casa hoy, ¿tendrías de qué arrepentirte? ¿Sería apropiada tu restitución? ¿Por qué sí; por qué no? ¿En qué sentido estaba Zaqueo perdido o salvado (según el contexto, no según la tradición reformada)? ¿Se puede 'salvar’ la estructura social?

CONCLUSIÓN

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Zaqueo causó un escándalo en Jericó hace muchos siglos. Es un caso de conversión/salvación personal y de desafío estructural. Jesús abrió sus brazos a una persona rechazada por el "pueblo escogido.”Si entendemos bien esta historia y la aplicamos,¡puede que Zaqueo cause escándalo de nuevo!

Si nos identificamos con Zaqueo, en el vemos claramente cual es la respuesta acertada con respecto a nuestra salvación en Cristo.

Si nos identificamos con Cristo, veremos claramente que nuestra manera de actuar puede desencadenar un escándalo producto de los prejuicios sociales y las barreras culturales y personales.

Si nos identificamos con la multitud, hemos de arrepentirnos y saber que Dios no hace acepción de personas.

En cuanto a las estructuras sociales no se trasforman desde el aislamiento de la iglesia, sino desde el testimonio personal y el ejemplo vivificante de cada creyente.


Tags: Salvación, Jesús, Dios, pecado

Publicado por carlosmartiroy @ 21:37  | Predicaciones
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