Lunes, 01 de diciembre de 2008


El Yugo

 

El ser humano es un ser social, interdependiente, que necesita relacionarse con sus semejantes. Nosotros decidimos con quien y como nos relacionamos, de qué o de quién dependemos, a qué o quién nos sometemos u obedecemos.

 

El Yugo es un instrumento de madera al cual, formando yunta (pareja), se uncen (amarran) las mulas o los bueyes, y en el que va sujeta la lanza o pértigo del carro, el timón del arado, etc. El término proviene del latín iugum, el cual a su vez deriva de una raíz indoeuropea que aparece en el sánscrito como yug; = 'unión'.

 

El propósito de enyugar o unir por ejemplo animales, es generalmente para:

 

a) Trabajar la tierra

b) Transporte

 

Siempre hay un propósito bien definido para ello. Debemos entender que una buena yunta no consiste tan solamente por el hecho de unir a dos animales a un yugo, sino que es el resultado de un largo proceso:

 

  • Debe haber sido adiestrada por un instructor para ello.

 

  • Las capacidades de cada animal deben haber sido identificadas para determinar sus roles y posición en la yunta.

 

  • Deben aprender a trabajar y actuar como un equipo.

 

Seguro que algunos os estáis preguntando en este momento ¿qué tiene que ver todo esto con nosotros los seres humanos?

 

En las Sagradas Escrituras encontramos cerca de 50 citas que hacen referencia a YUGO.

 

Entre las muchas citas, el término se emplea en forma figurada (metáfora) y se le asocia, en un alto porcentaje, en el sentido de: “a quién o quienes obedecemos y estamos unidos.

 

Por ejemplo como símbolo:

 

  • De servidumbre (por ejemplo: personas sometidas a unas condiciones de trabajo determinadas): 1ª Timoteo 6:1
  • De opresión (por ejemplo: exigir cosas que ni siquiera el que las pide las realiza): Hechos 15:10 (la autoexigencia, perfeccionismo, las tiranías de las modas, los medios de comunicación, el mercado, la globalización, etc..)
  • De esclavitud o pecado (por ejemplo: actitudes, hábitos o costumbres inmorales): Gálatas 5:1

 También se usa como símbolo de unión en relaciones interpersonales:

 

En 2 Corintios 6:14 para definir el “yugo desigual”.

 

Por último y utilizado por Jesús, lo hace como una invitación de unión a él mismo:

 

“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” Mateo 11: 29-30

 

Como individuos, matrimonio, familia e iglesia, Jesús nos invita a unirnos a Él en nuestro transitar por esta vida. El avance o progreso de este transitar depende básicamente de tres aspectos, que ya hemos visto en el ejemplo de las yuntas.

 

a) Si estamos sometidos a un instructor o maestro que nos enseña como sortear y solucionar las muy variadas y a veces difíciles etapas de nuestra vida.

 

b) De la capacidad de aprendizaje en nuestro coexistir (relaciones humanas, comunicación, amor y perdón)

 

c) Si los roles están bien definidos y aplicados (responsabilidades y trabajo en equipo)

 

Así como el domador o instructor que vimos al comienzo de esta reflexión, Nuestro Señor (Jesucristo) como instructor, desea:

 

Enseñarnos a convivir en paz, nos socorre y ayuda cuando por alguna razón nos accidentamos (dañamos) solos o mutuamente y/o nos defraudamos y fatigamos. Su enfoque está primordialmente en enseñarnos a amarnos (Juan 13:34), animarnos (1ª Tesalonicenses 4:18), tolerarnos y perdonarnos (Colosenses 3:13) unos a otros.

 

Enyugados – unidos - a Él, nos comparte su maestría, experiencia y carácter (manso y humilde de corazón), De Él aprendemos nuestras responsabilidades afectivas y de convivencia (Efesios 5:22-33) y también nuestras responsabilidades espirituales (Mateo 22:34-40)

 

El propósito que mueve a nuestro instructor, es que nuestro viaje por la vida, a pesar de las circunstancias o situaciones, sea de bendición y de victoria para cada uno de nosotros; como individuos, como familia, como iglesia y como representantes suyos, también para nuestro prójimo.

 

Los beneficios de una vida unida a Jesús, son innumerables. Aquí algunas situaciones, por las que algunos de nosotros hemos pasado, otros estamos pasando y, quizás, algunos aún no hemos experimentado y en las cuales Él desea ayudarnos:

 

AFLICCION: Juan 16:33, Salmo 119:49-50

ANGUSTIA: Salmo 86:7

CANSANCIO: Isaías 40:29-31

ENFERMEDAD: Isaías 53:4-5

ESCASEZ: Filipense s 4:19, Salmo 37:25, Salmo 23:1

FRUSTRACIÓN: Romanos 8:28

INSEGURIDAD: Salmo 61:3-4

NECESIDAD: Mateo 6:31-33

SOLEDAD: Mateo 28:20

TEMOR: Isaías 41:10

 

 

LA INVITACION DEL MAESTRO:

 

“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.”

 

!SIGUE VIGENTE!

 

Jesús nos invita a tomar Su yugo (unirnos a El), y aprender de Él; esto es, abandonar nuestra propia voluntad, someternos a la voluntad de Dios, contentándonos con un puesto de humildad; así será cómo hallaremos descanso para nuestra alma. Su yugo es fácil, y Su carga ligera.

 

¿ LA ACEPTAS ?


Tags: Yugo, Cristo, Unión, Obediencia, Sometimiento

Publicado por carlosmartiroy @ 8:18  | Predicaciones
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