Jueves, 27 de noviembre de 2008


El Salmo 100 es uno de los grandes cánticos de acción de gracias de la Biblia. Nos llama a darnos cuenta de que pertenecemos a Dios nuestro Hacedor (vv. 3-4) y a alabarle por Su bondad, misericordia y verdad (v. 5).

Sin embargo, durante una reciente lectura, quedé atónito ante una frase que habla de expresar agradecimiento de una manera tangible y de buen grado: «Servid a Jehová con alegría» (v. 2). Muchas veces mi servicio a Dios es más a regañadientes que con alegría. Hago lo que considero mi deber, pero no estoy feliz al respecto.

Oswald Chambers puso el dedo en la llaga en cuanto a mi actitud desagradecida cuando dijo: «La voluntad de Dios es lo más alegre, brillante y abundante que podamos concebir, y sin embargo, algunos de nosotros hablamos de ella con un espantoso suspiro: 'Bueno, supongo que será la voluntad de Dios', como si Su voluntad fuera lo más calamitoso que pudiera acontecernos . . . nos convertimos en llorones espirituales y hablamos patéticamente acerca de 'padecer la voluntad del Señor' ¡Dónde está la vitalidad majestuosa y el poder del Hijo de Dios en cuanto a eso!»

El verdadero agradecimiento es más que estar agradecido por lo que poseemos. Es una actitud que cala en nuestra relación con el Señor para que podamos servirle con alegría y gozo. -DCM

Para el cristiano, la acción de gracias no es cosa de tan sólo un día sino una forma de vida.

Tags: iglesia evangélica, madrid, servicio cristiano

Publicado por marioescobargolderos @ 9:40  | Estudios
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