Mi?rcoles, 29 de octubre de 2008


Pregunta: ¿Cuándo es un ave más grande que una montaña? Respuesta: Cuando el ave está más cerca de nosotros que la montaña.

En realidad, el ave no es más grande que la montaña, pero ciertamente se ve así cuando nuestro amigo emplumado se ha posado en el alféizar de mi ventana y la montaña se encuentra lejos a la distancia.

Algunas veces percibimos a Dios de esta manera en relación a nuestros problemas. Los problemas que enfrenta-mos parecen enormes porque están tan cerca como una gran ave negra con ojos redondos y brillantes como cuentas y un pico afilado a la espera de que el cansancio de un animal más pequeño se convierta en impotencia para podérlo devorar. En tales circunstancias, Dios parece tan lejos como una montaña distante y nos parece alguien pequeño e inalcanzable.

El profeta Isaías cambia nuestra perspectiva haciendo estas preguntas retóricas: «¿Quién midió las aguas con el hueco de Su mano y los cielos con Su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados?» (40:12). El Señor «da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas» (v. 29).

Así como un ave jamás es más grande que una montaña, ningún problema jamás es más grande que Dios. Todo es cuestión de cambiar nuestra perspectiva. -JAL

Adoramos a un Dios que es más grande que el más grande de nuestros problemas.

Tags: iglesia evangélica, madrid, ayuda, problemas

Publicado por marioescobargolderos @ 9:13  | Estudios
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