Martes, 21 de octubre de 2008





1ª Juan 2:28- 4:21

 

Introducción

 

-         ¿Quién no se ha sentido decepcionado por alguien? ¿Tal vez sea un familiar, un amigo, un compañero de trabajo?

-         Ningún ser humano tiene garantizado el amor y la felicidad.

-         Esta semana sufrí una gran decepción de un amigo.

-         Una persona a la que quería y apreciaba.

-         Discutí con el hace unas semanas y, a pesar de ser yo el ofendido, le llamé para cumplir el mandamiento de Dios, pero sobre todo porque le amaba.

-         La reunión fue fría y me dijo con buenas palabras, lo que en la otra ocasión me dijo a gritos. Yo ya no pertenecía a su vida.

-         ¿Has sentido esa decepción por alguien? ¿Ese dolor intenso por la pérdida? Pero no podemos hacer nada para que los demás nos amen.

-         Pero hay algo que si podemos hacer.

-         El apóstol Juan vivió esta sensación de traición y pérdida en sus propias carnes.

-         Cuando escribió 1ª de Juan estaba luchando contra las falsas doctrinas que se introducían en la iglesia.

-         Con aquellos que decían que Cristo no había venido en carne.

-         Pero, sobre todo, Juan escribió la epístola para expresar el amor de Dios hacia el hombre y el amor de los hijos de Dios entre ellos.

-         ¿Por qué sabemos que Dios nos ama?

1.     El amor de Dios.

-          1 Juan 4:8,9-10

porque Dios es amor.[k]

    9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros:[l] en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por él.

    10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo[m] en propiciación por nuestros pecados.

-         Dios es amor. Esa es la descripción más completa y perfecta de Dios.

-         En su propia esencia es amor. Está compuesto de el, porque es el creador del amor.

-         Pero Dios nos muestra su amor. No se limita a decirlo o a que nosotros lo conozcamos solamente.

-         Dios mostró su amor para con nosotros enviando a su Hijo unigénito para que vivamos por él.

-         La mayor expresión del amor de Dios hacía el hombre es Jesús.

-         Por amor entregó lo más preciado que tenía.

-         Nos pasa con nuestros hijos si verdad los amamos, somos capaces de quitarnos cosas nosotros por dárselas a ellos. Incluso nuestra propia vida.

-         Pero la mayor expresión del amor de Dios es su voluntad de amar.

-         El nos amó primero. No es que nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó primero y envío a Jesús a morir por nosotros, en nuestro lugar.

-         Todos a nuestro alrededor nos pueden fallar, incluso aquel al que más amamos, pero Dios nunca nos va a fallar.

-         ¿Por qué?

-         El no nos ama por interés, el no nos ama para que le amemos, el no nos ama por lo que hacemos, nos ama como somos.

-         Muchas veces nos esforzamos en hacer cosas, pero como decíamos el nos amó antes que nosotros le amáramos.

-         El nos amó aún cuando éramos enemigos de él.

-         El amor de Dios debe llenarnos de consuelo, de paz y gratitud,

-         Pero, ¿Debe amar la iglesia? ¿Deben amarse los creyentes? ¿Debe amarse al prójimo?

2.     El amor al hermano. 1 Juan 4: 7, 8, 11-12, 20, 21

-  Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios.[j] Todo aquel que ama es nacido de Dios y conoce a Dios.

    8 El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.

-         El apóstol Juan no se anda por las ramas.

-         Amémonos unos a otros porque el amor es de Dios.

-         El que ama, nos dice, es nacido de Dios y conoce a Dios.

-         Pero el que no ama no ha conocido a Dios.

-         El amor no es una opción para Dios. Si Dios es amor y nosotros seguimos a Dios, nosotros debemos amar a los hermanos.

-         El apóstol afirma que el que no ama no ha conocido a Dios.

-         Traducido al español, que no es cristiano.

-         Por tanto, el amor no es una opción.

-         La segunda cosa que destaca el apóstol es

11 Amados, si Dios así nos ha amado, también debemos amarnos unos a otros.

    12 Nadie ha visto jamás a Dios.[o] Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros.

-         El amor es una respuesta al amor de Dios. Si Dios ama a todos tal y como son y nosotros no amamos a los demás. Nos ponemos por encima de Dios.

-         Decimos a Dios, quién merece ser amado y quién no.

-         No pasa como los dos siervos. El siervo que debía a su Señor, pero este movido a misericordia le perdonó la deuda. Al salir de la cárcel se encontró con un consiervo y le llevó a prisión. Cuando el Señor se enteró se enfadó. A causa su deuda no era mayor y había sido perdonado.

-         Si Dios fue capaz de perdonar que mataran a su Hijo. Si Cristo murió por los pecadores. ¿No perdonaremos nosotros?

-         ¿No amaremos nosotros?

-         Con la misma vara de medir que medimos seremos medidos. Con la misma misericordia que juzgamos seremos juzgados.

-         Dios no nos llama a ser jueces de nuestros consiervos.

-         La persona que ví esta semana hablaba del gran daño que el mal testimonio de algunos líderes le habían dado.

-         Me dijo, palabras textuales. Mi consuelo es que ellos un día serán juzgados y recibirán su merecido.

-         Yo le contesté, pues yo pido que Dios sea misericordioso que ellos, para Dios no hay pecados grandes ni pequeños. Todos pecamos, juicio sin misericordia se hará a aquel que juzga sin misericordia.

-         ¿Te han hecho daño? ¿Te han fallado? ¿El mal testimonio de otros te ha hecho tambalear?

- Si alguno dice: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es mentiroso, pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?[x]

    21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: «El que ama a Dios, ame también a su hermano»

-         Cuantas veces todos nosotros hemos sido mal ejemplo a otros. Cuantas veces hemos mirado con rencor, con orgullo, con indiferencia al hermano.

-         Esta persona me decía, necesito ser sanado. Para ello voy a la iglesia sólo para cantar y recibir. No quiero hacer nada. No quiero indagar en la iglesia que voy, porque no quiero ver las manzanas podridas al final del cesto.

-         Todos estamos podridos. Únicamente la misericordia de Dios nos hace perfectos, nos hace mejores.

-         No te vas a sanar a solas con Dios. Solo hay sanidad cuando hay reconciliación verdadera y amor.

-         Cuando perdonamos las ofensas, cuando dejamos la ofrenda ante el altar y corremos a llorar con el hermano.

-         Un discípulo preguntó a Jesús: ¿Cuántas veces perdonaremos al hermano? Cuarenta veces. Jesús le respondió. Hasta cuarenta veces siete.

-          Pero, ¿Cómo puedo perdonar? No sé hacerlo, no tengo fuerzas. Puedo ser rechazado.

3.     Dios opera en nosotros. 1 Juan 4: 16, 17

16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor,[r] y el que permanece en amor permanece en Dios y Dios en él.

    17 En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza[s] en el día del juicio, pues como él es, así somos nosotros en este mundo.[t]

    18 En el amor no hay temor,[u] sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.[v]

-         Un joven me decía un día. Dios ha puesto amor en mí. Yo antes no sentía pena por los desconocidos que veía en la tele. Ahora siento su dolor.

-         Ese el nivel de amor. Debemos amar a los demás hasta que nos duela. Sufrir con sus penas y alegrarse con sus alegrías.

-         Dios nos ha dado su Espíritu Santo para que more en nosotros y cambié el odio el amor, la indiferencia en amor, el egoísmo en amor, el orgullo en amor.

-         Pero el Espíritu no va a cambiarlo si no le dejas. Si te resistes.

  Romanos 8:

37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

    38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni principados ni potestades, ni lo presente ni lo por venir,

    39 ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro.

-         Nada nos separa del amor de Dios, él nos lo da para que lo compartamos.

-         El amor de Dios, cuando es genuino se expresa.

-         ¿Quieres sabe si has pasado de muerte a vida?

-         Nosotros sabemos si hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. 1 Juan 3: 14-16.

-         El amor tiene que ser sin fingimiento. ¿A quién engaña? Dios no puede ser burlado.

-         El amor es una decisión.

-         El amor es lo que nos cambia, lo que cambia al mundo.

-         Lo que realmente le conmociona. El amor espiritual que Dios nos ha puesto en nosotros.

-         No somos más que Dios y si Dios perdonó a sus enemigos, aquellos que les aborrecían. ¿No perdonaremos nosotros a los que nos ofenden?

Conclusión.

-         Puede que te vuelvan a hacer daño si perdonas, pero si no perdonas eres tu el que hace daño.

-         En primer lugar a ti mismo.

-         A los que más quieres.

-         A tus hermanos.

-         La iglesia está llena de gente herida. De gente que no perdona ni es perdonada. De gente defraudada, pero sabéis.

-         Dios nos llama a amar. ¿Amas a Dios? Pues ama también a tu hermano.

 

 



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