Jueves, 09 de octubre de 2008



Apocalipsis 21:5
(Biblia en Lenguaje Sencillo)

 

Dios dijo desde su trono: "¡Yo hago todo nuevo!" Y también dijo: "Escribe, porque estas palabras son verdaderas y dignas de confianza".

 

Hace al menos tres semanas, en mi tiempo devocional, vino a mi mente la frase “He aquí yo hago nuevas todas las cosas”, fue un verdadero impacto en mi tiempo devocional. Yo como otros muchos, siempre en pensado que Dios hace cosas nuevas con el fin de ayudarnos a superar el hastío, la rutina y la monotonía, males de nuestra sociedad que hacen que la vida en su expresión cotidiana, carezca de propósito y significado, y esto nos llena de pesimismo como describe el sabio Salomón en Eclesiastés 1:9-10 “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará, pues nada hay nuevo bajo el sol.  ¿Acaso hay algo de que se pueda decir: He aquí esto es nuevo?.

 

Cómo escribe Charles Swindoll en su libro como vivir sobre el nivel de la mediocridad “el hastío y la mediocridad encajan como dientes de engranaje. Una cosa engendra a la otra, dejándonos bostezando y aburridos” En palabras de Salomón hay un gran vacío en la monotonía y en el hastío, ya que esta nos lleva a una mentalidad de desinterés ¿qué importa?.

 

Al otro lado, se encuentran los creyentes que como los atenienses contemporáneos del apóstol Pablo, buscan acabar con la monotonía, el hastío y la rutina mediante el interés por oír o decir algo nuevo (Hechos 17:21). De ahí nacen las nuevas modas y corrientes teológicas, culticas y de estrategia o metodología,  que buscan entretener a la gente o mantenerlas ocupadas en algo, pero se demuestran insuficientes para construir vidas con sentido, propósito y significado, que les proporcione la alegría del ser y en el hacer, así como la estabilidad y consistencia frente a la adversidad y dificultades de la vida.

 

Cuando Dios sentado en su trono, esto nos da una idea de soberanía que es fundamental para nuestra confianza y seguridad, nos dice “YO HAGO NUEVAS TODAS LAS COSAS”, nos está dando la clave para superar el hastío, la monotonía y la rutina de la vida, la clave no está en que tengo yo que hacer para superarlo, sino en que tengo que dejar que Dios haga en mi nuevas todas las cosas. Es decir, LO PRIMERO TIENE QUE SER LO PRIMERO. Por tanto, si quieres renovación debes buscarla sólo en Dios. El te dará un nuevo enfoque, una nueva manera de ver e interpretar las cosas que vives, una nueva forma de disfrute y gozo en aquello que hagas, nuevas fuerzas para superar las dificultades del camino y lo que es más importante dotará de propósito y significado a tu vida desde tu origen a la eternidad con él.

 

 Si leemos el último libro del Antiguo Testamento (Malaquías), nos daremos cuenta que lo que Dios estableció en un principio para la renovación  de Israel fue pervertido por ellos mismos. (Las ofrendas, el sacerdocio, el pacto de fidelidad, los compromisos, etc..) La conclusión viene recogida en Malaquías 3:14-15, si lees detenidamente es el interrogante del hastío, la monotonía y la rutina ¿Qué importa?, ¿Qué aprovecha?, ¿Para que sirve?.

 

¿Acaso Dios se equivocó al dotar de instrumentos al pueblo para que este mantuviera su identidad, propósito, significado y se renovara cada día?.

 

Si leemos el libro de Hebreos nos damos cuenta que lo que fue es lo que será: Dios en Cristo restaura la ofrenda perfecta a Dios, un nuevo sacerdocio, un nuevo pacto escrito en la mente y el corazón de su pueblo, un nuevo santuario, un nuevo pueblo, en apariencia no cambio nada.

 

En el Sermón del Monte Jesús apela a la ley de Dios, la cual no tiene la intención de cambiar, pero si da una nueva interpretación de la misma que trasciende a lo externo y apela al mundo del corazón y de la mente del hombre.

 

El problema no esta fuera, siempre ha estado dentro, lo que pone en evidencia la necesidad de un cambio que solo Dios puede producir.

 

Si te encuentras hastiado, preso/a de la monotonía y la rutina de la vida, atrapado por esa mentalidad de desinterés por la vida. Dios quiere cambiar eso, posiblemente mañana será un lunes como todos los del calendario y te  enfrentaras a las mismas cosas, pero serás una nueva persona, con una nueva ilusión, con unas nuevas fuerzas, con una nueva forma de ver e interpretar las cosas que suceden y con un nuevo propósito y significado en tu vida.

 

Eso es lo que me ocurrió a mí, la idea no es que dejemos de hacer lo que estamos haciendo, sino que lo hagamos de una nueva manera, la solución no es el escapismo la huída sino que afrontemos el problema que hay en nosotros y se lo encomendemos a Dios y el hará.

 

2ª Corintios 5:17-18 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo.”


Tags: Renovación, Dios, Jesucristo, Evangelio

Publicado por carlosmartiroy @ 18:09  | Predicaciones
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