S?bado, 27 de septiembre de 2008

“Pedid y se os dará, buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá.”

 

“PEDID, BUSCAD, LLAMAD.”

1-    Introducción:

·        Leer Mateo 7: 7- 12.

·        En los vs. 7 y 8 tenemos la enseñanza por parte de Jesús de que la respuesta por parte de Dios hacia nosotros está garantizada.

·        Es interesante ver como se nos habla no de que sea una posibilidad, dependa del día en cuestión o de nuestro estado de ánimo. Hoy en día donde la incertidumbre reina a sus anchas y nadie sabe que va a pasar (mundo económico (entorno de crisis)), político (nueva guerra fría), social (desempleo y problemas de seguridad que pueda generar). En la Biblia seguimos encontrando las CERTEZAS sobre las que el hombre puede fundar su vida.

·        Cómo habréis podido imaginar hoy vamos a volver a hablar sobre la ORACIÓN. Quizás penséis que somos un poco pesados porque hemos hablado de ello en semanas recientes pero Dios quiere que lo sigamos recordando.

·        En los vs. 9 al 11 Dios se compara con cualquier otro Padre que ante las peticiones de sus hijos no se puede negar. Podéis estar seguros de que los hijos piden cosas, desde que nacen no paran de hacerlo. Comenzando por las necesidades básicas, de juego, emocionales, etc. Cuando crecemos dejamos de ser tan dependientes (es un signo de madurez) e intentamos satisfacer nosotros mismos nuestras necesidades. ES NECESARIO QUE RECUPEREMOS NUESTRA DEPENDENCIA “INFANTIL” DE DIOS.

·        Debemos reconocer que el único que puede darnos todo lo que necesitamos de forma completa y equilibrada es nuestro Padre celestial y es a Él a quién tenemos que acudir: “....dará cosas buenas a los que le pidan.”

·        Queremos que Dios nos dé cosas buenas, para nosotros y para la Iglesia. Si es así, no hay otro camino que la oración.

·        Leer Marcos 1: 35- 39. Jesús mismo nos dio ejemplo que podemos leer en numerosos pasajes como se levantaba aún muy temprano para empezar el día en oración. Llega un momento en que sus discípulos le buscan y le dicen que la gente le está esperando. La respuesta de Jesús es sorprendente: “vamos a otras aldeas”. Sólo en la oración comprenderemos donde estar y cuando.

·        Sobre la oración podríamos hablar mucho pero en esta mañana me voy a centrar en tres aspectos:

a)     ¿A quién oramos?

b)     ¿Qué pedimos?

c)      ¿Cómo pedimos?

2-    Desarrollo:

2.1 ¿A quién pedimos, dónde buscamos, a quién llamamos?

·        ¿Cuántas veces cuando tenemos alguna necesidad o alguna decisión importante que tomar recurrimos a muchos sitios menos a Dios? Nos entretenemos haciendo cuentas, analizando situaciones  e intentando calibrar riesgos y cuando ya lo tenemos todo pensado, entonces pedimos que Dios bendiga nuestras decisiones.

·        Daniel tenía muy claro que él no podía pasar ni un solo día sin pedirle las cosas a Dios, hasta tal punto que puso su vida en peligro por ello. Leer Daniel 6: 6- 11. El libro de Daniel está lleno de las revelaciones sobre el fin del mundo que Dios le mostró a Daniel y el tema central del libro es la SOBERANÍA DE DIOS. Dios es quién ha creado el mundo y quién sabe lo que va a pasar. Es a ese Dios que tiene el control absoluto al que le vamos a pedir, al que vamos a buscar y a cuya puerta vamos a llamar.

·        Salmo 24: 1 dice “Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan.”

·        Leer Mateo 6: 9- 10. “Padre nuestro”. Relación paternal con el Padre, pero recordemos que es Padre en tanto que nuestro. Nos es mi Padre sino Nuestro Padre. Sólo Jesús tenía esa relación con él. Es Padre nuestro en tanto en cuanto pertenecemos a su cuerpo. Por la tanto el primer aspecto a tener en cuenta es que la oración ha de ir más allá de nosotros mismos para colocar a la Iglesia en el centro y a nuestra misión en ella.

Él está en el cielo, significa su posición por encima de nosotros pero no ajeno ni lejano.

Nuestra oración siempre ha de ser SUMISA y OBEDIENTE.

·        Debemos pedir, buscar y llamar al único que nos lo puede dar todo.

2.2 ¿Qué pedimos?

·        Este punto es una continuación del anterior. Si empezamos nuestra oración sometiéndonos a la voluntad de Dios entonces sabremos lo que debemos pedir.

·        Santiago 4: 1- 7. Santiago nos reprende porque en primer lugar no pedimos. Y cuando lo hacemos no recibimos, ¿cómo puede ser eso? Porque no pedimos como es debido. Si pedimos para satisfacer nuestro propio interés perdiendo de vista nuestro llamamiento y lo que nuestra oración implica para los demás, entonces podemos estar seguros de que no vamos a recibir.

·        ¿Cómo debe pedir entonces? La clave está en el vs. 7: “así pues someteos a Dios”. Decíamos antes que Dios es soberano y no vamos a doblegar su voluntad con nuestros caprichos. Por lo tanto hemos de pedir sometiendo nuestra voluntad a la suya. Si Dios no se comportara así el mundo sería un caos todavía más terrible del que podemos observar en la actualidad.

2.3 ¿Cómo pedimos?

·        Mateo 15: 21- 28. Aquí vemos tres aspectos básicos para recibir cosas de Dios: desesperación (pasión)-vs.25, fe- vs.28 e insistencia-vs.23. Esta mujer sabía que la única solución a su problema era Dios, se lo pidió de forma desesperada, sabiendo que lo iba a recibir y con insistencia. ¿Nos parecemos nosotros a ella? ¿Cuántas cosas pedimos a Dios de la misma forma?

·        Lucas 18: 1- 8. Mediante esta ilustración tan gráfica Dios nos enseña que nuestra forma de pedir ha de ser constante, con insistencia, no debemos temer ser pesados. En el versículo 7 nos dice que les hará así a los que claman día y noche, es decir, continuamente. Tampoco olvidar que no debemos dejar que EL DESANIMO haga que dejemos de orar (vs. 1).

3-    Conclusión:

·        Dios nos llama a que oremos. A que vayamos a Él porque la respuesta está garantizada.

·        Sepamos que estamos acercándonos al Dios Soberano, que hemos de pedir conforme a su voluntad y hacerlo de forma insistente.

·        El carácter colectivo de la oración es intrínseco a ella.

·        Ven a la reunión de oración del Martes. Únete a la oración a las 7h y a las 23h.

·        Queremos pedirle a Dios de forma insistente que más personas le conozcan y que en esta Iglesia se cumpla su voluntad. Que está sea tu primera petición y Dios no se va a olvidar de las demás cosas que necesitas.

 

 

 


Tags: oracion, respuesta

Publicado por manuelsanchez @ 13:29  | Predicaciones
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Un buen mensaje Manolo. Gracias
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 01 de octubre de 2008 | 21:37
hola hermanos mi desanimo es fisico tengo problemas de artritis le pido a mi Se?or q me sane me reanime el espiritu me gusta orar y alabar a mi Se?or Jesus gracias
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 07 de octubre de 2009 | 0:01
por favor orar por mi matrimonio.mi esposo esta cada vez peor conmigo y yo no puedo mas.gracias
Publicado por elisabeth
Viernes, 26 de febrero de 2010 | 17:28