Lunes, 08 de septiembre de 2008


Sociedad y Vida Cristiana

 

Hechos 2:41-47

 

El ser humano es un ser social y por lo tanto con necesidades afectivas y de relación que ha de ser satisfechas. Es ahí, donde surgen los colectivos y/o comunidades.

 

Pero la vida en sociedad o la calidad comunitaria ha disminuido mucho en nuestra sociedad occidental en los últimos años. No se puede encontrar fácilmente amor en el mundo. Más bien lo que se lleva es una cordialidad superficial encubridora de distancia, indiferencia y recelo sutil.

 

Esto se puede demostrar por el aumento en el índice de enfermedades mentales, ansiedad, depresión, se huye del compromiso, hay un claro incremento en el número de divorcios, suicidios, violencia, marginalidad y exclusión social. Pero sobre todo lo demuestra la superficialidad en nuestras relaciones personales.

 

Un escritor cristiano escribe “Nuestra sociedad ha conseguido que las amistades duraderas, las relaciones afectivas y los matrimonios sean cada vez más difíciles de adquirir. La vida social se asemeja cada vez más a una guerra, y las relaciones personales han tomado el cariz de combates. Algunos dignifican la lucha, ofreciendo cursos de capacitación para vencer. Otros celebran la liberación de las ataduras que resultan con slogans como “matrimonio libre”; pero, haciendo esto, lo único que consiguen es intensificar la profunda insatisfacción que produce las relaciones humanas, que son el corazón de nuestro problema”.

 

Nuestro mundo contemporáneo necesita desesperadamente redescubrir el significado de la comunidad, ese sentido de preocupación mutua y compromiso mutuo que deriva de la conciencia de que, de alguna manera verdaderamente profunda y experimental, nos pertenecemos los unos a los otros.

 

En el capítulo 2 del libro de los Hechos, la iglesia no era conocida como un movimiento organizado en torno a la figura de Cristo; así pues, estamos asistiendo a un momento histórico, como lo fue el nacimiento de la iglesia de forma pública, notoria y natural como una nueva sociedad diferente y en medio de la  existente en ese momento.

 

 

(37-47) Nacimiento de una nueva sociedad.

 

Seña de identidad de la membresía (37-41).

Hoy en día hemos perdido la inmediatez de la conexión entre Fe y Bautismo, esto se puede deber al bautismo de niños que nos a llevado a lo que podríamos denominar “un no creyente bautizado” o yéndonos al otro extremo nos encontramos con “el creyente no bautizado”.

 

En los inicios de la iglesia cristiana ser cristiano era, por definición, algo que se hacía públicamente y era el bautismo lo que simbolizaba la nueva identidad. En el NT ser salvo significaba ser miembro de la comunidad de los salvos. No se podía ser cristiano sin quedar adherido a esa nueva comunidad. ¿Cómo sabías quién pertenecía a esta comunidad? Los que eran bautizados. Para los judíos, familiarizados con la idea de la circuncisión esto era perfectamente comprensible.

 

·        Sentido de pertenencia (42) El compromiso mutuo y voluntario. Es impresionante el deseo espontáneo que existía en todos de querer hacer cosas juntos.

 

Eran participantes activos y no meros espectadores.

 

En primer lugar estaban comprometidos en el aprendizaje juntos “perseveraban en la doctrina de los apóstoles” Los apóstoles fueron los únicos autorizados para definir la fe conducta cristiana. No fue la iglesia como institución sino aquellos que habían sido instruidos personalmente con Cristo. Comprometidos en la Comunión unos con otros. El partimiento del pan (la Cena del Señor) y en las oraciones.

 

·        Lo sobrenatural forma parte del carácter de la iglesia (43 y 5:12).

 

·        Generosidad y Benevolencia espontánea (44-45).

 

·        La alegría y la sencillez se abría paso frente a la resignación, la queja, el pesimismo y el lamento (46)

 

·        La alabanza y adoración verdadera formaba parte importante en la expresión y experiencia de su fe en Dios.

 

·        La opinión de los demás si era importante y Dios les daba gracia delante de ellos. El valor y la fuerza del testimonio es la clave.

Y el resultado “Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.”



Tags: Comunidad, Sociedad, Cristianos, Dios, Jesucristo, Predicación

Publicado por carlosmartiroy @ 22:26  | Predicaciones
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