Martes, 19 de agosto de 2008


REAVIVANDO NUESTRA PASIÓN POR CRISTO

 

 

 

Lucas 24:32 Y se decían el uno al otro: ¿No Ardía Nuestro Corazón En Nosotros, Mientras Nos Hablaba En El Camino, Y Cuando Nos Abría Las Escrituras?

 

La inclinación de la persona a actuar de una determinada manera es afectada por factores como La Comprensión Y La Emoción.

 

Dos discípulos de Jesús iban camino a Emaús tristes por lo que había acontecido en Jerusalén, su tristeza se debe a que sus expectativas acerca de Jesús se había visto rotas por la muerte del mismo. Hasta este momento, y a pesar de los rumores que existían acerca de la desaparición del cuerpo de Jesús de la sepultura, la aparición de los ángeles a las mujeres y el anuncio de estos acerca de la resurrección de Cristo, sus corazones estaban tristes y su esperanza quebrada. 

 

El énfasis en lo sucedido, la incomprensión que rodeaba a todo, la falta de respuesta y significado fue lo que les llevó a ese estado de depresión o desilusión.

 

Por otro lado, el relato de la Escritura y la explicación de la misma (24:25-27), demostraba que aquel forastero que les acompañaba en el camino, sabía mucho más de lo que parecía.

 

Sus gestos al compartir el pan, abrieron sus ojos y reconocieron que quien les acompañaba era Él. Pero en ese instante desapareció de su vista.

 

Esta revelación y/o aparición de Jesús despertó en ellos una nueva comprensión de lo sucedido y como consecuencia sus emociones cambiaron, y regresaron a Jerusalén para compartir con los demás discípulos lo que habían experimentado.

 

Esta transformación es el resultado de una mente iluminada, mientras que el dios de este siglo ciega el entendimiento de los incrédulos para que la luz del evangelio de Cristo no les resplandezca (2ª Corintios 4Arcoiris, el apóstol Pablo ora para que el entendimiento de los efesios sea iluminado y Dios les conceda espíritu de sabiduría y revelación en el conocimiento Él (Efesios 1:15-23). Hemos de entender, que tanto el término de sabiduría, como el de revelación, utilizado por el apóstol, no deben ser interpretados como elementos místicos, la sabiduría tiene que ver con principios prácticos y funcionales, mientras que la revelación se refiere a una percepción clara y un entendimiento aplicable, de ahí que la comprensión de la Palabra de Dios tenga preferencia a los sentimientos o emociones, además de ser ésta quien provoca y despierta emociones que nos llevan a actuar de forma correcta.

 

 

En el caso de los discípulos que iban de camino a Emaús, así como los que después se reunieron en Jerusalén, a los cuales Jesús se aparece (Lucas 24:36-49), su transformación se debió principalmente a que su entendimiento fue abierto y comprendieron que lo que estaba sucediendo formaba parte del Plan y el Propósito de Dios en Cristo, que les incluía a ellos como testigos de todas estas cosas y que actuaran predicando en el nombre del Señor el arrepentimiento y el perdón de pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

 

El entendimiento sin fruto es el objetivo que persigue Satanás, tal y como enseña Jesús en la parábola del sembrador (Mateo 13:1-9 y 18-23), mediante el hurto de la semilla, la aflicción y la persecución, el afán de este siglo y el engaño de las riquezas. Nuestra productividad como creyentes depende en gran manera de nuestra comprensión de la Palabra de Dios y al mismo tiempo es la clave para reavivar nuestra pasión por Cristo.

 

Nuestra percepción de las situaciones de la vida, determinan nuestras actitudes y conducta frente a la misma, de ahí, la necesidad de cambiar nuestra percepción de la vida por medio de la comprensión de la Palabra de Dios, modificada nuestra percepción, nuestra actitud por la vida y por Cristo será diferente.

 

 

 


Tags: Pasion, Jesucristo, Dios, mente, comprensión, Palabra de Dios

Publicado por carlosmartiroy @ 19:16  | Predicaciones
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